viernes, 25 de marzo de 2011

Comparaciones odiosas

Que no falte la música, que en las dos anteriores se me olvidó: http://www.youtube.com/watch?v=LMUBWKJ5A_0&feature=related
Ayer, Rajoy estuvo brillante en el debate parlamentario sobre la participación española en la guerra de Libia.
Le recordó a Zapatero las manifestaciones contra la guerra en las que el actual presidente del gobierno participó.
Le recordó a Zapatero cómo se quedó sentado en un desfile ante esa bandera americana bajo la cual combate hoy.
Le recordó a Zapatero que justificar la guerra de Libia diciendo que Gadafi masacra a su pueblo, equivale a justificar la guerra de Irak basándose en las masacres de kurdos que Sadam Hussein llevó a cabo.
Le recordó a Zapatero que Gadafi no tiene armas de destrucción masiva, que es lo único que hubiera justificado, según el PSOE, la guerra contra Irak.
Le recordó a Zapatero que Aznar llevó a Irak las tropas después de la caída de Sadam, mientras que Zapatero nos ha metido de hoz y coz en la mismísima guerra.
Le recordó a Zapatero que su gobierno es el primero que ha autorizado que nuestros aviones bombardeen territorio de otro país.
Le recordó a Zapatero que España no se merece un gobierno que mienta.
Le recordó a Zapatero que ha decidido la intervención militar en Libia sin antes pedir permiso al Parlamento, incumpliendo la promesa que realizó en su primer discurso de investidura.
Le recordó a Zapatero los miles de millones de euros en armas que su gobierno ha vendido a Gadafi.
A continuación, poniéndose irónico, le dijo a Zapatero que resultaría muy fácil ser tan demagogo como el actual presidente lo fue en su día. Y que, puestos a hacer demagogia, le podría señalar y preguntar muchas cosas:
Le podría preguntar en qué parte de su proyecto de alianza de civilizaciones encaja la actual guerra.
Le podría preguntar si el presidente cree que esta guerra nos sitúa en el punto de mira del terrorismo islamista, teniendo en cuenta que los talibanes afganos han expresado su apoyo a Gadafi.
Le podría preguntar a quién habría que culpar si mañana los islamistas atentaran en España.
Le podría señalar la curiosa casualidad de que en Libia hay petróleo, como lo había en Irak.
Le podría señalar que hay otros países donde los gobernantes violan los derechos humanos tanto o más que Gadafi y en los que no se interviene. Países que se diferencian de Libia en que en ellos no hay petróleo.
Le podría preguntar qué tiene que ver la actual guerra con la burbuja de deuda que amenaza con explotar en tantos países occidentales.
Le podría señalar que Zapatero está gastándose ahora en una guerra el dinero que antes le ha quitado a pensionistas y parados con sus recortes.
Le podría señalar que con los 10.000 dólares que cuesta cada hora de vuelo de un bombardero, habría para dar de comer dignamente a una familia española, de ese millón largo de familias que ya no cuenta con ningún ingreso.
Le podría señalar que nadie nos ha mostrado imágenes de esas atrocidades que Gadafi habría cometido contra su población.
Le podría señalar que no está claro ni el motivo de la guerra, ni la estructura de mando de la coalición, ni los objetivos finales que se persiguen.
Le podría señalar que la resolución de la ONU no autoriza el combate directo a favor de uno de los dos bandos en conflicto.
Le podría preguntar a Zapatero si comparte las palabras de Bono y prefiere morir a matar.
Le podría señalar que las bombas de los aviones que matan civiles en Bagdad también son capaces de matarlos en Trípoli.
Le podría señalar que Zapatero ha enviado a nuestros soldados a una misión en la que pueden morir niños libios.
Aquí, Rajoy hizo una pausa dramática, antes de rematar la faena.
Y en ese momento, cuando ya tenía acorralado dialécticamente a Zapatero con su discurso, cuando ya había conseguido colocar al presidente contra las cuerdas, una mano le sacudió el hombro. Era Pedro Arriola.
"Disculpa que te despierte, Mariano. Te traigo el discurso para el debate parlamentario de mañana. Ya sabes: el coñazo de Libia".
(Luis del Pino; Libertad Digital, 23.03.2011)

viernes, 18 de marzo de 2011

La metamorfosis de Padre

¿Padre, Papá y Papi?

Hasta hace cosa de un siglo, los hijos acataban el cuarto mandamiento como un verdadero dictamen de Dios. Imperaban normas estrictas de educación:
 Nadie se sentaba a la mesa antes que el padre, nadie hablaba sin permiso del padre, nadie repetía el almuerzo sin el permiso del padre, nadie se levantaba de la mesa si el padre no se había levantado antes; por algo era el padre.

La madre fue siempre el eje sentimental de la casa, el padre siempre la autoridad suprema. Cuando el padre miraba fijamente a la hija, esta abandonaba todo; a una orden del padre los hijos varones cortaban leña, alzaban bultos o se hacían matar en la guerra.

Todo empezó a cambiar hace unas siete décadas, cuando el padre dejó de ser el padre y se convirtió en papá. El mero sustantivo era ya una derrota. Padre es una palabra sólida, rocosa, imponente; papá es un apelativo para oso de felpa o para perro faldero; da demasiada confianza. Además, la segunda derrota es que papá es una invitación al infame tuteo, con el uso de papá el hijo se sintió autorizado para protestar, cosa que nunca había ocurrido cuando el papá era el padre.

A diferencia del padre, el papá era tolerante. Permitía al hijo que fumara en su presencia, en vez de arrancarle los dientes con una trompada, como hacía el padre en circunstancias parecidas. Los hijos empezaron a llevar amigos a la casa y a organizar bailes y bebidas, mientras papá y mamá se desvelaban y comentaban en voz baja: Bueno, por lo menos tranquiliza saber que están tomándose unos tragos en casa y no en quién sabe dónde.

El papá marcó un acercamiento generacional muy importante, algo que el padre desaconsejaba por completo. Los hijos empezaron a comer en la sala mirando la tele, mientras papá y mamá lo hacían solos en la mesa; tomaban el teléfono sin permiso, sacaban dinero de la cartera de papá y usaban sus mejores camisas. La hija comenzó a salir con pretendientes sin chaperón y a exigirle a papá que no le pusiera mala cara al insoportable novio y que le ofreciera que, en vez de llamarlo "Señor Barreiro", como habría llamado al padre, que lo llamara simplemente "Tato".

Papá seguía siendo la autoridad de la casa, pero una autoridad bastante maltrecha. Nada comparable a la figura prócer del padre. Era, en fin, un tipo querido; lavaba, planchaba, cocinaba y, además, se le podía pedir un consejo o también dinero prestado.

Y entonces vino papi. Papi es un invento reciente de los últimos 20 ó 25 años. Descendiente menguado y raquítico de padre y de papá, ya ni siquiera se le consulta ni se le pregunta nada. Simplemente se le notifica. Papi, me llevo el coche, dame para gasolina. Le ordenan que se vaya al cine con mami mientras los hijos están de fiesta y que, cuando vuelvan, entren en silencio por la puerta de atrás. Tiene prohibido preguntarle a la nena quién es ese tipo despeinado que desayuna descalzo en su cocina. Ni hablar de las tarjetas de crédito, la ropa, el turno para ducharse, la afeitadora, el ordenador, las llaves. Lo tutean y hasta le indican cómo dirigirse a ellos: ¡Papi, no me vuelvas a llamar "chiquita" delante de Jonathan!

Aquel respeto que inspiraba el padre y, hasta cierto punto el papá, se transformó en exceso de confianza además de convertirse en un franco abuso hacia papi:

¡Oye, papi, se me está acabando el whisky y la cerveza! ¡Oye papi, anda a comprar pan!

No sé qué seguirá después de papi. Supongo que la esclavitud o el destierro definitivo.

Yo estoy aterrado, después de haber sido nieto de padre, hijo de papá y papi de mis hijos, mis nietas han empezado a llamarme "pa"...!!!

CREO QUE QUIEREN DECIR:
¡¡¡ PA' NADA SIRVES!!!!

viernes, 11 de marzo de 2011

Los nuevos radares de tramo

Es que esta canción le va al pelo http://www.youtube.com/watch?v=E8eqgAifqiQ
Si usted es de esos conductores que pisan el freno cuando se percatan de la presencia de un radar, sepa que a partir del 1 de Febrero deberá cambiar sus hábitos. Los nuevos radares de tramo están aquí para quedarse, y su bolsillo puede pagar las consecuencias.
Fuente: DGT
¿Dónde están colocados?
Los dos primeros radares de tramo que ya ha instalado la DGT están colocados a la entrada y salida del túnel de Guadarrama, en la AP-6, y a la entrada y salida del túnel de Torrox (Málaga), en la A-7. No obstante, la DGT tiene previsto instalar 4 más, aunque todavía no ha precisado dónde.
El motivo de la ubicación de estos radares, se debe, según la DGT, a que los túneles son tramos especialmente peligrosos que, en caso de accidente, implican un mayor riesgo en el rescate.
Cómo funcionan
Los nuevos dispositivos tienen un funcionamiento más complejo que el resto de radares fijos presentes en las carreteras españolas. Constan de dos cámaras de visores infrarrojos instaladas al comienzo y al final del tramo vigilado, que graban a todos los vehículos que lo atraviesan y registran el momento exacto en el que cada vehículo entra y sale del mismo, así como su matrícula. Un ordenador será el encargado de calcular la velocidad media y si ésta es superior a la permitida, el conductor será sancionado.
Si tomamos como ejemplo el túnel de Guadarrama, éste tiene una longitud de 3,5 kilómetros y la velocidad máxima permitida es de 100km/h. El tiempo máximo en el que deberemos recorrer todo el túnel es exactamente de 2 minutos y 5 segundos. Si lo hacemos en un tiempo inferior, la fotografía de nuestro vehículo se remitirá al Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas de León y es allí donde se tramita la correspondiente sanción que nos enviarán en el plazo de unos días.
¿En qué se diferencian de los radares fijos tradicionales?
La principal novedad de estos radares es que su mecanismo controla la velocidad media. Cualquier conductor que circule a una velocidad media superior a la permitida (100km/h) será sancionado. En los radares de tramo todos los sensores están interconectados, por lo que no sirve de nada cambiarse de carril o frenar justo antes de la cámara.
Al igual que ocurre con los radares fijos, los radares de tramo estarán señalizados con señales verticales, cuentan con vigilancia para evitar posibles actos vandálicos y no podrán ser detectados por aparatos inhibidores de ondas de radar.
Si me multan, ¿a cuánto asciende la sanción y cuántos puntos puedo perder?
El incumplimiento de esta norma está tipificado como infracción grave o muy grave, por lo que se sancionará con multas de 100 a 600 euros, y supondrá además la pérdida de entre 2 y 6 puntos del carné.
Un sistema "más justo", según el Gobierno
El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que se trata de sistemas de control "más justos" y "más razonables" que los radares fijos, ya que evitan la "pillería" de los que frenan al ver un radar fijo y evita que un conductor que conduce habitualmente correctamente sea sancionado por un despiste en un momento dado.

viernes, 4 de marzo de 2011

Excesos verbales

Los “excesos” verbales de Shoemaker ante la crisis:
a próxima legislatura lograremos en pleno empleo 03-07-07
España está a salvo de la crisis financiera 21-08-07

El modelo económico español es solvente e eficiente 06-09-07

España esta en la Champions league de la economía mundial 11-09-07

No ha atisbo de recesión económica 16-10-07

La tasa del desempleo se mantendrá en torno al 8% durante estos años 15-12-07

La crisis es una falacia, puro catastrofismo14-10-08

La desaceleración no va a ser ni profunda ni prolongada 25-02-08

Prometo crear dos millones de nuevos empleos 03-03-08

La actitud de quienes exageran sobre el alcance de la situación económica es antipatriotica 28-04-08

En esta crisis, como quieren que diga, hay gente que no va a pasar ninguna dificultad 08-07-08

En marzo comenzará a crearse empleo de manera intensa 18-12-08

Es probable que lo peor de la crisis haya pasado ya 29-04-09

Creo que la crisis de la deuda que afecta a España ha pasado 21-09-10