viernes, 24 de junio de 2016

Brexit: Los Ingleses se saldrán con la suya

Vaya por delante que yo soy partidario de una Europa fuerte y unida, pero me temo que los ingleses, con su manía de ser o considerarse distintos (ya se quedaron fuera del € y siguen conduciendo por la izquierda) han decidido, a pesar de las consecuencias que tendrá inicialmente para otros países de su entorno, abandonar la U.E.
Espero sean muy duros con U.K, a pesar de las malas consecuencias que eso tendrá para España, y que no se les de el mismo trato comercial y fronterizo que se da a Suiza y Noruega, esto es, preferente, porque de ser así, habrán conseguido las ventajas de ser casi como un miembro de la U.E, y se habrían deshecho de las desventajas y controles financieros y económicos de la U.E. De ser así, yo también quiero que España se salga de la U.E.
Es un proceso largo, por lo menos dos años de negociación, en el que para empezar han hundido las bolsas de todo el mundo, y desestabilizado los mercados, y en el que me temo que lo de "out is out" va a quedar en una simple amenaza sin consecuencias, pues por lo que he leído y he escuchado, parece que su salida de la U.E no va a cambiar mucho las cosas para ellos, y va a seguir todo casi igual.
De ser así, será una invitación a abandonar la U.E por parte de aquellos países que sean euro escépticos.
Veremos que pasa, pero por de pronto han desatado la tormenta perfecta, el peor día del IBEX en toda su historia, que se podría ver empeorado según sean los resultados de las elecciones del 26-J.

jueves, 23 de junio de 2016

15 razones para no votar a Podemos

No puedo estar más de acuerdo con lo dicho por Manuel del Pozo en su Blog.
Éstos son mis principios... y así es la posición que sobre ellos tiene Podemos.
1. Defender la libertad. Podemos está en contra de que existan medios de comunicación privados y propone crear un Ministerio de Cultura y Comunicación "que articule la forma de transmitir la información". Adiós a la libertad de expresión recogida en el artículo 20 de la Constitución Española.
2. Confiar en el individuo. El populismo considera que el ciudadano es irrelevante dentro de la comunidad, no tiene ninguna responsabilidad, es un ser anodino y gris que si quiere sobrevivir tiene que ponerse en manos de un líder carismático como Pablo Iglesias que le dirá lo que tiene que hacer.
3. Premiar el trabajo y el esfuerzo. Podemos promete dar una renta básica a  todos los ciudadanos trabajen o no, lo que desmotivaría a las personas a buscar empleo. Todos los sistemas políticos que han pretendido fomentar la igualdad económica lo han logrado creando un mundo en el que todos viven en la más absoluta pobreza.
4. Proteger la propiedad privada. El programa de Podemos supone la mayor amenaza que ha sufrido la propiedad privada: un impuesto a las viviendas vacías, sanciones económicas para los que incumplan "la función social de la vivienda", y despenalización del uso de las viviendas vacías, lo que de hecho supone legalizar la okupación. Pablo Iglesias llegó a decir que "donde existe propiedad privada, hay corrupción".
5. Impulsar la iniciativa empresarial. Podemos piensa que los Amancio Ortega, Juan Roig, Pablo Isla o Ignacio Sánchez Galán son malvados especuladores que ganan mucho dinero porque se lo arrebatan a los pobres ciudadanos. Desprecia a los empresarios, a pesar de que éstos son los que aportan riqueza y crean puestos de trabajo.
6. Fomentar la inversión extranjera. Pablo Iglesias me contestó hace un año que no le importaba nada que los empresarios extranjeros dejaran de invertir en España. El inversor foráneo no es bienvenido, como bien sabe la china Wanda en Madrid y la americana Marriott en Barcelona. 
7. Rebajar el gasto público. Podemos ya no habla de salirse del euro, pero plantea un gran desafío a Bruselas. Pretende aumentar el gasto público en nada menos que 60.000 millones, lo que supone saltarse ampliamente el objetivo de déficit público.
8. Bajada de impuestos. La subida del IRPF que quiere Pablo Iglesias, de 10.000 millones de euros, únicamente se lograría si se eleva el tipo marginal máximo desde el 45% actual al 75%, un tipo claramente confiscatorio y que provocaría una huida de capitales. 
9. Reducir el intervencionismo del Estado. Podemos promueve una estatalización y un intervencionismo público que requeriría de un monstruoso aparato gubernamental. Como sus dirigentes no creen en la libertad de mercado planean convertir a Bankia en un elemento de planificación económica y financiera al servicio del Gobierno  
10. Evitar la lucha de clases. Al discurso de Pablo Iglesias le conviene esa dicotomía entre ricos y pobres, entre los de arriba y los de abajo, entre oprimidos y opresores, entre la casta y el pueblo... Así pueden justificar el considerarse moralmente superiores al resto: ellos representan al pueblo y por eso son los buenos.      
11. Respetar la ley. Los populistas creen que el poder de la calle es superior al de la ley o el derecho, y usan las consultas trampa -como las realizadas por el Ayuntamiento de Madrid en Internet- para refrendar sus intereses espurios y saltarse la ley cuando les conviene. 
12. Asegurar la independencia judicial. Los dirigentes de Podemos se cargan de un plumazo la independencia del poder judicial y afirman de una forma desvergonzada que "los jueces están esperando un Gobierno que les dé la orden de detener a los corruptos; tiene que haber más control sobre los jueces porque son servidores de la cosa pública".  
13. Nada de odios ni de rencores. El discurso rancio y guerracivilista que Pablo Iglesias desplegó en su estreno en el Congreso -cuando acusó a Felipe González de tener un pasado "manchado de cal viva"- refleja el odio y el rencor social con el que el populismo intenta alentar a las masas. Los escraches y las okupaciones son ejemplos de una estrategia intimidatoria que es necesario desterrar. 

14. Preservar la integridad de España. Podemos propone un referéndum de autodeterminación para Cataluña, pero también para el País Vasco y Galicia. Eso sería abrir un melón con consecuencias inimaginables.

15. Regenerar la política. Los populistas izan la bandera de la regeneración con el objetivo de asaltar las instituciones y tomar el poder. Regenerar es recuperar el prestigio de la actividad política y acabar con la corrupción, el despilfarro y el amiguismo.


lunes, 20 de junio de 2016

Las grandes mentiras de Carmena y Podemos

Interesante artículo de Carmelo Jordá en Libertad Digital-

Hace poco más de un año, Manuela Carmena basaba su campaña para las elecciones municipales en la "emergencia social" que padecía Madrid. Muchos madrileños no reconocíamos esa ciudad tercermundista y casi postnuclear en la que nos decían que estábamos viviendo, pero si levantabas ligeramente la voz para preguntar dónde estaban todo aquel dolor y todo aquel drama te explicaban, ora con condescendiente paciencia, ora con indignación rayana en la ira, que los niños pasaban hambre y que había muchos desahucios.
Era un mantra o casi una oración: como los mandamientos de la Ley de Dios, los muchos y muy graves problemas de Madrid también se resumían en dos: las decenas –o centenares– de miles de niños hambrientos y los no menos numerosos desahucios.
Pero ya poco después de llegar al poder pese a no ganar las elecciones –no olvidemos ese detalle– Carmena tuvo que admitir que no sólo Madrid no estaba lleno de harapientos menores como el Londres de Dickens, sino que las familias que lo necesitaban ya estaban siendo atendidas por el maléfico Ayuntamiento de Botella y, para colmo, con un plan "mejor que el nuestro".
Algo más ha tardado en derrumbarse la otra mentira, aunque no mucho: hace unos días El País desvelaba que el Ayuntamiento cerraba su oficina antidesahucios porque no hay casos ni para justificar su existencia.
Tal y como entonces los desahucios y los niños hambrientos eran los ejemplos perfectos del drama español, ahora lo son de cómo el partido de "la gente" ha usado la desgracia de unos pocos; la ha magnificado y ha pintado con ella el panorama de una hecatombe social que justificaba –y me temo que justificará– cualquier despropósito económico y político.
Porque es cierto y lamentable que hay familias que lo pasan mal, o que han de vivir el drama de un desahucio, pero no lo es que fuesen tantas y, sobre todo, que hubiesen sido abandonadas por la sociedad y las instituciones. Y aún lo es menos que esa falsa "emergencia social" justifique que nos despeñemos por el acantilado del comunismo bolivariano o que echemos abajo todo lo que los españoles hemos construido en estas últimas décadas, que, pese a las crisis, la corrupción y los muchos problemas, han sido las más prósperas y pacíficas de nuestra historia.
Pero la verdad les importa muy poco a Carmena y a Podemos, una alcaldesa y un partido instalados de tal modo en la mentira que no dudan en decir que los niños pasan hambre, que el día es la noche o que Marx y Engels eran socialdemócratas. Porque todo vale para el que ni respeta al pueblo que dice defender ni cree en la democracia.