Advertencia a los lectores: este extenso pero jugoso
artículo de hoy trata sobre el fraude de las mascarillas en Baleares. Quiero
advertir que Franco, Millán-Astray, Ayuso, Feijoo, la Falange, Hernán Cortés,
los Reyes Católicos, Julio César y Viriato no aparecen en mi artículo como
autores de la estafa, al no figurar tampoco en las actas de la Guardia Civil.
Yo, torpe de mí, me centraré en los jefazos del PSOE, que sí están siendo
investigados por la Benemérita. Pero si alguien desea conocer la verdadera implicación
de los fascistas en las mascarillas fraudulentas de Baleares, habrá de conectar
con el Equipo de Felación Sincronizada de El País, Diario Público, Cadena SER,
Radiotelevisión Espantosa y “Al rojo vivo” de la Sexta. Ellos tienen pruebas
sólidas de que Koldo ha trabajado mano a mano con la derecha extrema, la
extrema derecha, el franquismo retrógrado, el hermano de Ayuso, los genocidas
del pueblo azteca y los conquistadores de Al-Ándalus. Ellos te lo explicarán
absolutamente bien para que tú lo repitas como un loro. Hala, sectario. A
cambiar de canal.
Dicho esto, comencemos.
De todos los presuntos estafadores de mascarillas que
están saliendo a la luz, hay una “presunta” que nunca me pareció buena gente.
Se trata de Francina Armengol, expresidenta de Baleares. Prometo, lector, que
no le tengo tirria por capricho. Sí, sí. Ya sé que la memoria es frágil. Pero
la mía… no.
La pareja de Armengol es Joan Nadal, trabajador autónomo,
dueño de un chiringuito de jardinería con cero trabajadores que facturó cero
euros los años 2012, 2013 y 2014: una empresa muerta. Pero en 2015, justo el
año en que Armengol llegó a la presidencia de Baleares, con los cero
trabajadores de siempre ingresó, cosa curiosa, 4,3 millones de euros. Al año
siguiente (2016), otro milagro: el chiringuito declaró casi un millón de euros.
Y desde entonces hasta hoy (2017-2023), cero trabajadores y cero euros de ingresos.
Ojo: son datos de Hacienda, no míos. Si entre mis lectores hay algún autónomo
con cero trabajadores que haya ingresado 4,3 millones de euros en un sólo año,
por favor: póngase en contacto conmigo para explicarme el negocio. Con esas
escandalosas cifras, y con una pizca de vergüenza, Francina Armengol ya estaría
siendo investigada como se investigó en su momento a la infanta doña Cristina
por los líos de Urdangarín. Pero no. Esto es la izquierda caviar del intocable
progresismo-progresista, y Armengol es ahora presidenta del Congreso. Si eso no
resulta raro, que venga Dios y lo vea.
Otrosí digo, Señoría. En febrero de 2018, Armengol aprobó
un decreto que obligaba a hablar en catalán a todos los médicos de las Islas
Baleares. De esa manera tan inteligente logró que centenares de sanitarios
huyeran de allí, y que los isleños lo pagaran caro durante la pandemia COVID:
se quedaron pocos médicos en Baleares, pero gracias a Dios todos ellos hablaron
en catalán con los moribundos. El caso más escandaloso fue el de Ileana Antón,
la única neuropediatra de Baleares, que en marzo de 2018 se marchó de las Islas
porque no le salía de los ovarios estudiar catalán. Armengol, entonces,
prefirió pagar aviones hacia la península a los niños con problemas
neurológicos antes de permitir el castellano. Si eso no es ser mala persona,
que venga Dios y lo vea.
Otrosí digo, Señoría. El 7 de octubre de 2020, en plena
pandemia COVID, con los locales de ocio cerrados y la gente en sus casas
durante el toque de queda, mientras Armengol instaba a sus súbditos “a
incrementar sacrificios” (sic), la policía de Palma fue advertida del enorme
ruido en un bar de copas, concretamente en el “Hat-Bar”. Eran las dos y diez de
la madrugada y, al personarse, la policía encontró un cierto número de
juerguistas entre los que se encontraba… sí, sí, amigo mío: la Armengol.
Primero, negó los hechos; pero la hija de fruta, ¡dieciocho días después!,
acabó por disculparse. Por esa misma indecencia (juergas durante la pandemia)
cayó Boris Johnson, primer ministro de la Gran Bretaña. Pero nuestros hijos de
la Gran Bretaña no se despegan del sillón ni con agua caliente. Al contrario:
Armengol fue ascendida a tercera autoridad de España. Si eso no es ser mala
persona, que venga Dios y lo vea.
Y ahora vayamos a las dichosas mascarillas de Koldo, de
ese híbrido entre Einstein y Belén Esteban que cobraba una pensión de invalidez
mientras cortaba troncos en Navarra, de ese tipo del que Pedro Sánchez escribió
el siguiente panegírico en el año 2014:
"Koldo es un gigante de la militancia socialista,
un guerrillero de corazón comprometido, un referente en la lucha contra la
derecha". Que Dios le conserve la vista, ya que la vergüenza se la quitó
hace tiempo. Digo a Sánchez. Bueno. Y a Koldo.
Pero Koldo quería caldo, y esto fue lo que sucedió:
1- El Gobierno de Armengol compró mascarillas a los
amiguetes de Koldo. En mi opinión, nada que objetar: en plena debacle, muchas
administraciones recibieron la llamadita de Koldo y algunas, desesperadas,
picaron el anzuelo. Pero no sólo eso: Armengol ni siquiera firmó un papelito
con la banda de estafadores: simplemente… apalabraron un acuerdo y redactaron
el escrito semanas más tarde. Si eso no resulta raro, que venga Dios y lo vea.
2- El Gobierno de Armengol recibió de Koldo medio millón
de mascarillas que eran pura basura, la nada con sifón, una bazofia. En
Baleares se dieron cuenta de inmediato: un informe interno y secreto de abril
de 2020 ya advertía que las mascarillas eran más inútiles que un submarino
descapotable. De hecho, las almacenaron en un depósito donde, ya caducadas, aún
crían polvo. Sin embargo, incluso sabiéndose estafada, Armengol pagó a los
delincuentes 3,7 millones de euros, cargó el dinero a los fondos europeos y calló
como una fruta: y es que el presunto estafador de la estafada Armengol era un
alto cargo del PSOE, y entre bomberos no se pisan la manguera. Si eso no es ser
mala persona, que venga Dios y lo vea.
3- El 12 de agosto de 2020, no contenta con haber estafado
a Armengol, la banda de Koldo pidió un informe favorable al Gobierno balear
“para seguir operando con otras administraciones” (sic). Y sí: Armengol emitió
ese informe favorable a sabiendas de que sus mascarillas eran basura, a
sabiendas de que la habían estafado. Y con ese aval mentiroso, con esas buenas
referencias de un compañero de partido, con esa inmoralidad basada en los
códigos sicilianos de la omertá, permitió Armengol que Koldo pudiera estafar a
otras administraciones y pusiera en peligro la salud de más profesionales y más
pacientes. Si eso no es ser mala persona, que venga Dios y lo vea.
4- Por último, un día antes de perder el poder en
Baleares, cuando faltaban sólo 24 horas para que el nuevo Gobierno del PP la
reemplazase, Armengol se dio cuenta de que estaba perdida, de que sus mentiras
y sus falsas mascarillas saldrían a la luz en pocos meses. Entonces, y sólo
entonces, firmó un documento pidiendo a la banda de Koldo que devolviese a
Baleares 2,3 millones de euros de los 3,7 estafados. Si eso no es ser mala
persona, que venga Dios y lo vea.
A ver, militante del PSOE o votante de Pedro Sánchez,
déjate del “y tú más” y repite conmigo tres veces:
Si eso no es ser mala persona, que venga Dios y lo vea.
Si eso no es ser mala persona, que venga Dios y lo vea.
Si eso no es ser mala persona, que venga Dios y lo vea.
Y es que ya no hay pan para tanto chorizo ni caldo para tanto Koldo.
Juan Manuel Jimenez Muñoz.