Agua
de Trara
Por
Miguel Platón
El
mundo al revés
Sea cual sea la sentencia sobre Álvaro
García Ortiz, su caso esta pasando a los anales de la historia de la Justicia,
en España y en cualquier otro país democrático.
Ya es atípico que el Fiscal General del
Estado no haya dimitido tras ser investigado por el Tribunal Supremo, pero la
escenografía lo supera. Acude al juicio revestido con todos los atributos del
cargo, para dar la imagen de que no se juzga a la persona, sino a la posición
política que representa. Se sienta con las defensas y estas últimas están
ejercidas por la Abogacía del Estado y fiscales que son subordinados suyos.
Semejante esperpento, claro está, no ha sido
diseñado por el pobre García Ortiz, sino por el Gobierno de Pedro Sánchez, es
probable que por el mismo presidente, para transmitir un mensaje de poder y de
prepotencia. Una muestra más de enfermiza psicopatía narcisista, que constituye
una presión a los siete magistrados del Tribunal Supremo que decidirán la
sentencia.
Y si fuera un caso único en nuestra vida
política… Reflejos de ese mismo mundo al revés están presentes en la decisión
del PSOE de presentar como candidato a la presidencia de Extremadura a Miguel
Ángel Gallardo, que ya tiene fecha -del 9 al 14 de febrero- para sentarse en el
banquillo, junto con el hermanito artista del presidente -David-y algunos más.
A Begoña Gómez, señora de Sánchez, se le
acumulan las acusaciones, debido a la supuesta participación de funcionarios de
la Presidencia del Gobierno en sus actividades económicas, pero los dirigentes que
resultan ser subordinados de su hermano, empezando por el inefable ministro de
Justicia, Felix Bolaños y siguiendo por la peregrina ministra Portavoz, Pilar
“Mentiras”, insisten en que se trata de bulos y que no hay nada. Bulos menos
consistentes han llevado a muchos a cumplir años de prisión.
También es un caso de mundo al revés el
empeño gubernamental en seguir en el poder sin disponer de mayoría
parlamentaria. Sánchez ha manifestado más
de una vez el disparate de que se puede gobernar sin el apoyo del Legislativo,
pero lo que parecía ser una mera especulación ha pasado a la cruda realidad,
tras el anuncio formal de Junts de que rechazará todas las iniciativas
parlamentarias del Gobierno sanchista, lo que aboca a éste a la parálisis
política.
Las declaraciones gubernamentales de que
seguirán con la mano rendida carecen de valor. Los más importantes proyectos de
Ley que han sido anunciados, incluso aprobados por el Consejo de Ministros y
enviados al Congreso de los Diputados, carecen de viabilidad. Entre ellos los
que amenazan al funcionamiento de la Justicia y los medios de comunicación.
Carles Puigdemont, el golpista prófugo cuyo
objetivo básico es la destrucción de la nación española, y con ello la
Constitución y la democracia, se convirtió desde el inicio de la legislatura en
el amo del corral, gracias a sus imprescindibles siete votos. Ahora es el amo
del final de la legislatura, por la misma razón.
¿Elecciones generales a la vista? Es la
conclusión lógica, pero esta última no es una exigencia política o una
reclamación moral, sino que depende de los regates en corto que se les ocurran
a Pedro Sánchez y los suyos.
Los componentes de la banda nunca han vivido
tan bien y tampoco dispondrán en el futuro de un pesebre tan bien abastecido, a
costa de todos los españoles. ¿A dónde van a ir “Yoli” Díaz, los zánganos de
Sumar y tantos centenares de asesores, altos cargos de empresas públicas y otros
puestos que dependen de los nombramientos del poder?
Resistirán como puedan la pérdida de sus
privilegios, vinculados a que Pedro Sánchez siga residiendo en el palacio de la
Moncloa, volando en Falcon y disfrutando de vacaciones de Lujo en La Mareta. A
muchos de ellos sólo les tocan migajas, pero mejor eso que nada.