jueves, 23 de enero de 2014
La DGT siempre toma la opción más fácil.
Lo cierto es que uno está cansado de leer en revistas del motor que muchos conductores se quejan de que la DGT no toma medidas con respecto a determinados puntos negros de nuestras carreteras, en donde, por desgracia ya se han producido unos cuantos accidente.
Cualquier profesional del volante o expertos de revistas especializadas con capaces de indicarles a los señores de tráfico dónde están esos puntos y la manera de solucionarlos, ya que tan solo es cuestión de hacer kilómetros por las carreteras de nuestras comunidades autónomas, y por supuesto usar el sentido común, enfocado a reducir el número de accidentes.
El problema es que, el sentido común de los señores de la DGT consiste en, y lo digo como usuario habitual de la M607 desde hace más de 25 años, aprovechar el reasfaltado de esa carretera entre Colmenar Viejo y Cerceda, lo cual está muy bien, para pasar de 12 puntos de adelantamiento a tan solo 4. Vamos que como no puedes adelantar, ¡¡¡ni entramos casi rectos y con absoluta visibilidad en lo que antes si se podía!!!
Vamos que de esa forma yo también arreglo la siniestralidad en carretera: línea continua en la M607 desde Colmenar Viejo hasta Navacerrada, y así en todas las carreteras y asunto resuelto.
miércoles, 15 de enero de 2014
- ¿Son las ITV por nuestra seguridad, o es un negocio?
Lo cierto es que muchas personas pensarán que realmente dichas inspecciones son para preservar la seguridad vial y la contaminación, y quizás en cierta medida tengan razón, pero lo cierto es que en los momentos actuales, quizás, sean un arma de doble filo.
Personifiquemos. Ayer fui a pasar la ITV de mi pequeño Toyota Yaris D, y como primer argumento paga ¡55 €!, que con la que está cayendo, ¡es una pasta!. Un dinero con el que en mi caso, puedo recorrer más de 1.000 kilómetros, y que mucha gente pensará “francamente, procuraré que no me pare la policía, y como sólo cojo el coche por Madrid, con ese dinero tengo para unos cuantos meses de gasóleo. Además si me para la policía no pagaré la multa porque no tengo un duro en el banco y poco me van a poder embargar.
Pagas 55 € para que un señor vea que funcionan las luces, los cinturones de seguridad, que no contamina mucho, meterle dos buenos meneos a los ejes y listo, tu coche está para circular y en perfecto estado, pero eso sí, tienes 55 € menos.
Yo muchas veces me pregunto si, de tanto acelerón para calentar el motor o de meneo a los ejes te rompen algo ¿quién lo paga?
Cuando te crees que ya pasas la ITV sin problema, te viene el empleado de turno y te dice ¡lo siento no pasa la ITV porque el código de carga del neumático trasero derecho es distinto al izquierdo! (los capullos de Fleiver me endiñaron dos neumáticos “distintos”, y lo cierto es que ni en 2010 ni 2012 me habían dicho nada en la ITV que lo llevo habitualmente), y sí, ya sé que las medidas de ambos son iguales, que el código de velocidad es el mismo, y que al ser los neumáticos trasero todavía puede hacer con ellos unos 30.000 kilómetros más, pero la Comunidad no fija es criterio y no podemos pasarle la ITV.
Para no variar el ciudadano de a pié, el administrado, se tiene que gastar unos 100 € para cambiar unos neumáticos que valen perfectamente y que por tener un código de peso distinto del otro no va a pasar nada, pero los fabricantes de neumáticos ¡encantados de la vida oiga!
Después de razonar con el personal de la ITV, bastante razonables y conocedores de la situación económica por la que pasamos los ciudadanos, incluidos ellos, la ITV, que además está a más de 30 kilómetros de mi casa y paré allí porque me venía de paso y no había nada, absolutamente nada de cola, decidió, con toda la lógica del mundo, darme el Ok y esperar a que en un año se me desgasten y los tenga que cambiar por reales motivos de seguridad, no por una norma absurda impuesta por la Comunidad por consejo interesado de los fabricantes de neumáticos.
Y aquí surge la pregunta del millón ¿Por qué no lo pueden pasar las ITV los talleres que cumplan determinados requisitos?
Las respuestas creo que pueden estar claras: 1. Deben pensar que no van a ser tan “estrictos” como los centros de ITV, y que con buenos clientes podrían hacer la vista gorda, algo absurdo, porque el buen cliente tiene dinero y el coche en buen estado; 2. ¿Quién se lo lleva crudito al adjudicar las ITV señores de CIU? Por poner un ejemplo de algo que ha ocurrido en Cataluña con la adjudicación de las ITV en esa Comunidad Autónoma, que siempre será ESPAÑOLA; 3. Se crean puestos de trabajo en pos de la seguridad vial; 4. No nos podemos olvidar del dineral que general directamente al empresario que la monta e indirectamente a los talleres que tendrán que subsanar los defectos encontrados, además de las cuantiosas multas que se impondrás a los miles de conductores que de forma voluntaria o involuntaria, se han olvidado de pasar la ITV en fecha.
En fin, el actual Estado no es como Dios que aprieta pero o ahoga, el Estado, cuanto más honrado eres, más te aprieta y más te ahoga (y realmente a cambio de qué, si tú te pagas la sanidad, la educación, la.....), sin embargo, si te tiras al monte, no te irá tan mal, como demuestran los muchos sinvergüenzas profesionales que hay a nuestro alrededor y todos conocemos.
De hecho muchos empresarios me lo decían hace años, yo cuando ganaba dinero era cuando estaba ilegal, ahora tan solo subsisto.
miércoles, 8 de enero de 2014
- Agencia Tributaria: ¿Cuál es el fin de la medida?
La actual sociedad tiende a depender cada día más de la informática/electrónica, y a abandonar el papel poco a poco, siendo una de las razones, supongo, las ecológicas y de tala de árboles.
Lo cierto es que dicha medida para el mundo empresarial, y para la juventud que ha nacido rodeada de gadgets, puede estar bien e incluso ser defendible, pero siempre dentro del ámbito privado, ya que en el ámbito público, el estado debe de pensar que aún hay unas cuantas generaciones que no han nacido acostumbradas a los ordenadores o avances informáticos, y por tanto siguen usando el papel.
De ahí que la medida, que me corrija alguien si estoy equivocado, que va a aplicar la Agencia Tributaria para el próximo año 2015, de suprimir el papel y la presentación física de determinados impresos fiscales me parece una auténtica barbaridad, pero claro, agarrándose a los avances y al progreso (fundamental ser progresista, da igual en el sentido que sea) nuestra hacienda pública no va a permitir presentar la declaración anual de la renta en papel (no me refiero al programa padre), ni las declaraciones trimestrales o mensuales de IRPF, IVA, retenciones, Impuesto sociedades, aduanas, etc., todo ello para gran regocijo y disfrute de las Gestorías, que ¡o señores! Se van a poner las botas realizando trámites y gestiones que antes, ni en sueños, pensaban que realizarían.
Generará más puestos de trabajo en las gestorías, o no, se reducirá el número de funcionarios, que ya no harán falta para determinadas gestiones presenciales, y creará un grave problema a muchos autónomos y ciudadanos que ya hayan superado determinadas edades.
Pero lo que sí es seguro es que, una vez más, y para no variar, el ciudadano de a pié pagará el pato (literalmente ya que tendrá que pagar para que le hagan algo que antes hacía él), y se verá perjudicado por una medida precipitada y aun innecesaria, pero que le valdrá al gobierno para presumir, ante sus socios europeos o aliados, de tener una de las administraciones más modernas y modernizadas del mundo, aunque a determinados sectores les esté haciendo polvo.
No empieza bien el 2014 para los administrados.
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