viernes, 17 de abril de 2015

¡Qué harto estoy de Podemos!

http://www.expansion.com/multimedia/videos.html?media=hnfZDD48Oal

La verdad es que tras escuchar esta entrevista se me revuelven las tripas al oír las mentiras y doble vara de medir que utiliza este individuo/partido, y eso que el Sr. Rodrigo Rato no es santo de mi devoción.

1.- Difama que algo queda ".....no sería de extrañar que viéramos entrar en un coche de policía a Mariano Rajoy, dadas las circunstancias"
2.- La joya de la corona del Partido Popular, ¡y se fue de la política Española en 2004! Como juegan estos tipejos con la falta de conocimiento de la política que tiene los ciudadanos.
3.- "Responsable de las políticas económicas que nos han llevado al desastre". El que es un desastre es él, que miente más que habla. Todavía no se ha enterado que con el PP España llegó a las cotas más altas en su política internacional y económica, y que fue la desastrosa política llevada por Zapatero la que nos llevó a la crisis, que negó en todo momento, y que se unió a la crisis internacional. Vamos que se pulio la herencia económica dejada por Papá Aznar.
La Política que hizo Zapatero durante casi 8 años fue la que "nos ha llevado al sufrimiento de miles de ciudadanos".
4.- "Por robar a la gente, que eso es lo que significa el fraude fiscal" Hay que tener cara, después de que ha quedado demostrado, y no han dado explicaciones, que tanto Juan Carlos Monedero como Iñigo Errejón han defraudado a Hacienda, tiene la desfachatez de decir eso. Eso es la ley del embudo o sólo ver la paja en ojo ajeno.
5.- Habla de dimisiones por una persona que ya no pertenece al gobierno desde hace 11 años y tampoco al partido, ¡y habla quien no dimite ni aun demostrándose fraude electoral dentro de su partido!
6.- "Seguirán trabajando para ganar las elecciones al Partido Popular". Su discurso cada vez se parece más al de IU, que cuando conseguía un número suficiente diputados para gobernar en coalición consideraban que habían ganado, y a estos les va a pasar igual.

Cada día son más casta, y harán lo que haga falta para gobernar, porque como algunos políticos, lo que quieren es pillar cacho para enriquecerse.

No entiendo como hay gente que, por muy rebotados que estén, y yo lo estoy, están dispuestos a votar a estos demagogos que lo único que lograrán es, una vez más, pulirse la herencia del PP y llevar a España otra vez a la miseria, aunque esta vez, partiendo de una tasa de desempleo del 23,2%, llegarán mucho antes.

Su referente, Syriza, y ya se ve hacía el abismo al que llevan a Grecia.

jueves, 16 de abril de 2015

La esperanza


Frases como “Sucumbimos menos por los efectos de una pérdida cierta que por los de una esperanza fallida” o “Lo último que se pierde es la esperanza”, son frases que reflejan la auténtica realidad de lo que realmente es para el hombre la esperanza.

La verdad es que la esperanza, en muchas ocasiones es lo único que nos queda, lo único a lo que nos podemos aferrar.

La esperanza es algo que todas las religiones resaltan y en lo que se escudan para consolar a los creyentes, para decirles que hay que seguir luchando y creyendo sin bajar los brazos.

Frases como “Pedir y se os dará” o “Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o más están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”, son frases que invitan a la esperanza, a seguir luchando, unos dentro de la Fe, y otros dentro de la fuerza interior para intentar superar circunstancias adversas.

Creo que las anteriores frases deben de ser entendidas en un contexto muy particular y no se puede circunscribir a lo terrenal. Más bien yo sería de la opinión de San Agustín que decía que en épocas de turbulencias “Reza como si todo dependiera de Dios. Trabaja como si todo dependiera de ti”.

En ocasiones la esperanza es lo único que nos queda y a ella nos aferramos, pero si no hacemos nada, o no se puede hacer algo, será difícil encontrar una solución.

La esperanza es muy bonita y reconfortante, pero la realidad en muchas ocasiones es muy dura, y contra ella nada puede la esperanza.