jueves, 16 de abril de 2015

La esperanza


Frases como “Sucumbimos menos por los efectos de una pérdida cierta que por los de una esperanza fallida” o “Lo último que se pierde es la esperanza”, son frases que reflejan la auténtica realidad de lo que realmente es para el hombre la esperanza.

La verdad es que la esperanza, en muchas ocasiones es lo único que nos queda, lo único a lo que nos podemos aferrar.

La esperanza es algo que todas las religiones resaltan y en lo que se escudan para consolar a los creyentes, para decirles que hay que seguir luchando y creyendo sin bajar los brazos.

Frases como “Pedir y se os dará” o “Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o más están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”, son frases que invitan a la esperanza, a seguir luchando, unos dentro de la Fe, y otros dentro de la fuerza interior para intentar superar circunstancias adversas.

Creo que las anteriores frases deben de ser entendidas en un contexto muy particular y no se puede circunscribir a lo terrenal. Más bien yo sería de la opinión de San Agustín que decía que en épocas de turbulencias “Reza como si todo dependiera de Dios. Trabaja como si todo dependiera de ti”.

En ocasiones la esperanza es lo único que nos queda y a ella nos aferramos, pero si no hacemos nada, o no se puede hacer algo, será difícil encontrar una solución.

La esperanza es muy bonita y reconfortante, pero la realidad en muchas ocasiones es muy dura, y contra ella nada puede la esperanza.

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