domingo, 29 de junio de 2025

El deterioro de la administración.

Aquí nadie mueve un papel, desde hace ya tiempo, y la única forma que tenemos de comunicarnos con cualquier Administración pública son los famosos Portales electrónicos (o equivalentes). No soy el único que ha criticado ácidamente el pésimo resultado de estos Portales, tanto por su escasa capacidad como por su defectuoso sistema de funcionamiento, a lo que debe añadirse que quienes se encuentran a cargo de resolver las múltiples incidencias que surgen, ni están ni se les espera …. Y si conseguimos (tras muchos intentos) presentar nuestros escritos, lo que nos aguarda es eso …la espera en vano de contestación, porque rara es la vez en que tal cosa sucede (con lo que volvemos a necesitar echar mano del odioso silencio negativo). ¿Has probado a dialogar o discutir con la llamada IA? Es de locos.

Por otra parte, cuando estamos pidiendo algo a la Administración, el silencio negativo nos sirve de bien poco, ante el largo calvario judicial que nos espera hasta llegar a tener una sentencia firme que nos dé la razón y que, luego, sea ejecutada por la Administración (que esa es otra). De esto ya traté en mi post anterior y no quiero volver a repetirme. Por otro lado, cuando nos oponemos a alguna actuación de la Administración tenemos la posibilidad -teórica, al menos- de solicitar la suspensión de esa actuación y, luego, solicitar una medida cautelar en sede judicial. Una medida cautelar que, como es bien sabido, muy rara vez es concedida, porque nuestros Tribunales siguen funcionando bajo la premisa de que todo cuanto hace la Administración es legal (lo cual dista mucho de obedecer a la realidad). Y lo anterior sucede un día sí y otro también, porque así funcionan nuestra Administración y nuestros Tribunales.

¿Cuál es, entonces, la situación en la que se encuentran los particulares frente a las AAPP en el momento actual? Pues, sencillamente, la de una absoluta indefensión “de facto”, puesto que, si solo pueden personarse en las oficinas públicas con cita previa y, además, tienen como único medio de comunicación los Portales telemáticos …apañados vamos. No es solo ya el “vuelva ud. mañana” de Larra, sino que ni siquiera parece haber nadie al otro lado (o sea, en las AAPP) y en lugar de funcionarios nos encontramos con máquinas (ordenadores) que realizan la mayor parte de las tareas que les corresponden y con las que el simple diálogo resulta imposible.

Pues bien, ante semejante panorama (ausencia casi total de diálogo real con el personal de nuestras AAPP), no es de extrañar que nuestra sociedad se esté dividiendo, a pasos agigantados, en dos segmentos de población diferentes. Más diferentes que el sesgo político de cada uno, porque están enfrentando a quienes viven del dinero público (trabajen o no trabajen) y quienes solo tienen ingresos si trabajan, (como es el caso de los autónomos y los profesionales) Hasta hace poco, lo público y lo privado caminaban de la mano porque se necesitaban mutuamente, pero desde que vivimos en un estado de alarma casi permanente las cosas han cambiado mucho.

Y las cosas han cambiado (ahí radica el problema que ahora quiero transmitir) porque este Gobierno ausente (pero solo cuando lo necesitas) ha trasladado a todo su aparato burocrático esa falta de comunicación con el ciudadano. Y pobre del funcionario honrado que atienda lo que razonadamente reclama un ciudadano, porque será condenado al ostracismo más absoluto. Por tanto, ahora, es el conjunto Gobierno-burocracia quien se apunta al carro de no hacer nada por remediar los problemas de quienes tienen que trabajar para ganarse la vida.

Además, detrás de un asalariado siempre hay una empresa, y detrás de una empresa lo que hay, en estos momentos, es una batalla por la supervivencia especialmente en aquellos sectores más vulnerables a las restricciones en la movilidad. El resultado de este mar revuelto lo muestran los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE): en 2024 se disolvieron o cerraron 57.851 empresas lo cual supone un 4 por ciento superior al registrado en 2023. Así vamos …

Porque estos inconscientes que nos gobiernan es adonde nos conducen: a un estado “publificado” en donde no exista, o sea mínima y marginal, la iniciativa privada, tal y como sucede en los Estados comunistas. Durante el mandato del actual Gobierno, se está produciendo una peligrosa disminución de nuestro sector privado (que vive, cada vez, con mayor penuria) y un “deslizamiento” simultaneo hacia el sector público, que debería preocuparnos mucho. No se puede comprender que, con la brutal crisis económica y social que tenemos se esté incrementando el gasto público en cargos elegidos “a dedo” que solo a los intereses de quien los ha colocado. En el caso específico del personal asesor no es fácil seguir su rastro más allá de cifras aproximadas, pese a la existencia del denominado “Portal de Transparencia”. Y es que el número de asesores del Gobierno de Pedro Sánchez alcanzó el pasado julio -último dato disponible- un récord histórico, situándose en 971, lo cual representa 129 más que hace, tan solo, solo seis meses, cuando se registró ya un máximo de 842.[4] Cifras en absoluto justificables que vienen a demostrar lo cierto que es el hecho de que la burocracia es una máquina gigantesca manejada por pigmeos (Balzac dixit).

Aunque … como decía Kipling, eso es otra historia, sobre la que volveré a escribir otro día, limitándome, ahora, a poner de manifiesto que, con semejante desprecio por lo privado, no vamos a ir muy lejos o, todo lo más, a un Estado de corte chavista que, por lo visto, es lo que desean nuestros actuales Gobernantes. Y es que del Gobierno inoperante hemos pasado, en muy poco tiempo, a una Administración igualmente inoperante, en donde la burocracia muestra sus mayores defectos, todo ello en claro perjuicio del sector privado que parece ser el chivo expiatorio de todo este rosario de despropósitos.

Ordenadores y programas informáticos es lo que nos encontramos cuando tenemos algún problema, con lo cual no vamos a ninguna parte. Nadie da explicación alguna en persona, comenzando por el propio Presidente del Gobierno, que solo parece hablar para quienes le siguen y comen de sus prebendas como siervos de la gleba.

Pues con semejantes pensamientos a flor de piel, y sin desesperar, a pesar de todo, me despido, recordando que la esperanza es el único bien común a todos los seres humanos; los que todo lo han perdido la poseen aún. Por eso digo a nuestros gobernantes …no creáis que habéis ganado vuestra batalla; los ciudadanos aún tenemos mucho que decir y más por lo que luchar …

José Luis Villar Ezcurra

Prof. Titular de Dº Administrativo

Socio Fundador de Villar y Asociados, Abogados

jueves, 19 de junio de 2025

Los cuatro del Peugeot

Dicen que iban cuatro en un Peugeot, uno con doctorado falso que vivía de las saunas de prostitución de su suegro, un putero, un portero de prostíbulo y un electricista. Y los cuatro lumbreras dijeron: a que no hay cojones de robar las elecciones primarias del partido, y el primero dijo, aguántame el cubata, y lo hicieron.

Y los echaron... pero hete aquí que los sabios votantes socialistas decidieron que esos eran los que mejor les representaban, y los llevaron en volandas de nuevo al poder. Y estos, viendo que la gente tragaba con todo dijeron, oye, y si le doy una cátedra a mi mujer que ni ha ido a la universidad? Y todos aplaudieron. Y dijo el otro, y si yo meto a mis pilinguis en puestos públicos y me ahorro lo que me cobran? Y todos aplaudieron. Y dijo el tercero, y si me metéis a mi como asesor de renfe, que no tengo ni el graduado? Y todos aplaudieron. Y dijo el electricista, pues yo me encargo de negociar con un fugado de la justicia y de poner una fontanera a manipular el voto por correo? Brillante dijeron los otros. Además, apuntó el del doctorado falso, asaltamos Indra y asunto resuelto, si ya lo decía Lenin, "lo importante no es quien vota, sino quien cuenta los votos". Y todos rieron a carcajadas.

 Pero aunque sabían que todos tragaban dijeron, oye, seguro que no, pero por si acaso, que tal si sacamos a la ministra de justicia y la ponemos de fiscal general, por si un día van a por nosotros? Por supuesto dijeron sin dudarlo. Y en el constitucional a un colega? Podemos? preguntaron eufóricos los demás. Claro! Podemos hacer lo que queramos, y así no rendimos cuentas a nadie. Luego con comprar a los medios de comunicación tenemos a los borregos contentos! Pero eso cuesta mucho dinero no? Preguntó uno de ellos. Y los otros contestaron, que más da! Les subimos 96 veces los impuestos y lo pagan los borregos encantados de la vida! Ah, pues por mi vale, contestaron al unísono.

Pero vamos llevando perritas para Dominicana, que la UCO la carga el diablo y uno nunca sabe... y se pusieron otro cubata, y a celebrarlo con unas pilinguis.

Oye, y si por lo que sea la oposición se queja? Preguntó el más timorato... naaaaa! Los llamamos Fachas a todos que eso vende una barbaridad, y si hace falta desenterramos a Franco para airear el muerto, que eso a los borregos les pone mucho. Y si todo falla? Bueno, si todo falla, agarramos el Falcón y nos vamos a Dominicana, que la vida son dos días...

jueves, 12 de junio de 2025

VER LOS TOROS DESDE LA BARRERA

Que tres personajes de la calaña de Koldo García, Ábalos y Santos Cerdán, con estudios, cultura y conocimientos muy por debajo de la media española fuesen la guardia pretoriana que llevó al poder al –según los entendidos, psicópata de manual—Pedro Sánchez, y que ocuparan altos cargos del gobierno, figurará en los libros de historia. Que Sánchez se haya apoderado del país y lo esté llevando al Totalitarismo, a la destrucción y a la miseria sin que los ciudadanos y las instituciones tengamos resortes para impedirlo, será sin duda objeto de profundos análisis.

Tamaña obscenidad ha sido posible por la conformación de tres grandes colectivos: los Estúpidos, los Conformistas y los Vividores. Hago una simple caricatura de ellos.

.-ESTÚPIDOS

De acuerdo con la Teoría de la Estupidez de Bonhoeffer, son aquellos incapaces de cuestionar; aquellos que renuncian a la capacidad crítica y siguen la del grupo; los que carecen de autonomía intelectual y rechazan todo cuanto desafíe su visión del mundo. Los conocemos bien, están embebidos de una ideología cuyo motor es el resentimiento, no son conscientes del impacto de sus acciones y elecciones, y desprecian la razón y la verdad. Hoy en día nos gobiernan. La estupidez se asienta con independencia del nivel intelectual del individuo, pues el que no quiere ver no ve.

.-CONFORMISTAS

Su pasividad ante los hechos es un factor necesario para que el Totalitarismo se imponga. Son personajes que temen la presión social y se adaptan fácilmente al marco moral y político de esbozan los más agresivos. Se irritan por los hechos pero disimulan la irritación, Actúan como los antiguos conversos y a veces se les conoce como “derechita acomplejada”, pues nunca declarán en público su confesión política. Un ejemplo ilustrativo nos lo ofreció Rajoy, practicando en política la llamada Suerte de Don Tancredo (el sujeto se queda inmóvil ante el toro, en el correcto supuesto de que el astado solo embiste a lo que se mueve), consistente en no hacer ni decir nada que desagrade a los Estúpidos. En resumen, los conformistas siempre ven los toros desde la barrera.

.-VIVIDORES

Este colectivo es muy amplio y diverso, y lo forman quienes –faltándoles miras más largas—sacan tajada del proceso destructor y totalitario.

Empresarios en busca de subvenciones, exenciones o contratos a dedo por parte de la Administración.

Miembros de algunas ONG que, camuflados tras la máscara del altruismo, allanan el camino de la destrucción (p.e. trayendo inmigrantes ilegales) a cambio de un trabajo cómodo y normalmente bien remunerado, y con la posibilidad de negocios de dudosa moralidad.

Animalistas, medioambientalistas, sindicalistas, feministas radicales y otras hierbas, que, con agresividad, ejercen de sans culottes del Robespierre de turno a cambio de cuantiosas dádivas, chiringuitos sin cuento, mando en la plaza y suculentos cargos en la Administración.

Respecto a los ingenuos que creen que Europa nos salvará, solo tengo que añadir que en Europa ocurre lo mismo.

Anónimo