martes, 21 de diciembre de 2010

Debemos mirar más en nuestro interior


Como introducción a esta reflexión creo que habría que recordar una bonita historia.

Cuentan que un pequeño, vecino del taller donde trabajaba Miguel Ángel, entró un día en el estudio del escultor y se encontró con un enorme bloque de mármol que acababan de traer. Lo vio y se marchó sin decir nada.

Meses más tarde volvió de nuevo para curiosear por allí, y se encontró, prácticamente terminada, la impresionante escultura de Moisés. Volviéndose al escultor, le preguntó esta vez: ¿y cómo sabías que dentro del mármol estaba Moisés?

La maestría de Miguel Ángel consistió en ver dentro del mármol, en penetrar en el interior de aquella masa amorfa y creer en sus posibilidades, a pesar de la tosquedad extrema. Sin esa mirada aquél mármol habría quedado para siempre falto de gracia y de belleza.

Creo que con el ser humano pasa algo parecido. Con más frecuencia de lo que lo hacemos, los que lo hagan, deberíamos mirar en nuestro interior por tres motivos: hacer examen de conciencia, analizar nuestra propia vida y darnos cuentas de nuestras virtudes capacidades y posibilidades, no solo profesionales sino humanas.

Creo que con frecuencia deberíamos analizar nuestro comportamiento con los demás, si podemos ser más generosos, más humildes, más trabajadores, y sobre todo, hablar menos y escuchar más.

El ayudar a los demás desinteresadamente, y resalto desinteresadamente porque es algo que ya casi no se ve, es el pilar fundamental de la convivencia humana.

Estoy rodeado de tantas personas, que podrían llamarse amigas, que no se plantean ayudar a los demás salvo que ellos piensen que en el futuro pueden obtener alguna contraprestación de la persona a la que van ayudar. Pero ayudar por ayudar, cada vez hay menos personas que lo hagan.

Entre esto y la era informática, las relaciones humanas cada vez se van deteriorando más y más, y van desapareciendo, limitándose a una comunicación vía Facebook, Twitter o páginas similares.

Ayudar no es sólo colaborar y pasar más tiempo con los familiares o amigos, también es escuchar los problemas y la vida de los demás. ¿Por qué hablar de nosotros? ¡Pero si ya conocemos nuestra vida de sobra!

¿No te has dado cuenta de que cada vez la gente piensa menos en el prójimo, es más mal educada e interesada? Un ejemplo que refleja la triste realidad del ser humano, aunque sea muy absurdo, es cuando llegas a tu coche y te lo encuentras con un abollón, un arañazo o un faro roto ¿Alguien ha encontrado alguna vez una nota de disculpas y de los datos del culpable? Yo desde luego desde que tengo coche propio, esto es, desde hace 21 años. Triste pero cierto.
A la mayoría de nuestros convecinos les importa muy poco lo que les ocurra a los demás, si les están causando un perjuicio o no, la cuestión es que ellos no salgan perjudicados. Se ha perdido hasta el más mínimo sentido de educación y civismo, y lo que prima es el yo, mi, me, conmigo

Debemos esforzarnos en ser mejores, sin importarnos las consecuencias, ya que hacer el bien o ayudar a los demás, jamás puede tener malas consecuencias o puede ser malo.

Por último, debemos de tener un mejor concepto de nosotros mismos, como personas y como profesionales.

Como personas debemos de estar contentos con lo que tenemos y nos ha sido dado, no ser envidiosos, ni pensar que lo nuestro es peor o que nuestra vida es peor que la de  los demás. ¿A caso los demás no tienen problemas? Algunas personas se afanan, hipócritamente, en mostrar que su vida es maravillosas y que todo les va estupendo, y no es verdad, porque ellos/as son tan infelices como puedan ser los demás, con la diferencia de que se acuestan con sus miserias y sus problemas, y no las comparten con nadie que les pueda ayudar.
Todos tenemos problemas, y el que diga lo contrario miente, lo que hay que tener es fe y fuerzas para superarlos.

El primer Don que obviamos es la salud, y sin ella todo se complica, aunque no lo hace imposible.
Como ejemplo de superación no tienes más que ver estos videos y te convencerás de ello http://www.youtube.com/watch?v=zO_luJGgGNs&feature=related

Por lo que respecta a lo profesional, el resumen es sencillo. Hace unos días me quedé un poco asustado ante un posible puesto de trabajo que pensé que si me salía iba a ser muy duro y complicado, y que incluso podía sobre pasar mis capacidades y posibilidades, pero tras visionar los videos anteriores y con un único pensamiento me tranquilicé: ¿No ha llegado José Luis Rodríguez Zapatero a Presidente del Estado Español? Si una persona con una formación y experiencia tan escasa ha llegado hasta ahí ¿Cómo no voy a ser yo capaz de conseguir lo que me proponga?

Mi querido amigo/a el una parte de nuestro éxito radica en la frase que encabeza mi blog, “Sé lo mejor de lo que eres y no aparentes ser más de lo que puedas ser”, siguiendo esa máxima podremos conseguir todo lo que nos propongamos.

PD: No te olvides de que la vida es fascinante y maravillosa, tan sólo hay que mirarla a través de las gafas correctas.

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