Después de una desagradable experiencia que mi mujer, mi hija y yo tuvimos hace 16 años en un accidente de tráfico, con mucha frecuencia me planteo lo frágil que son nuestras vidas, y lo poco conscientes que somos de que la muerte está a la vuelta de la esquina. Una enfermedad súbita, un accidente, un.......
Muchas veces al acostarme me pregunto ¿Y si no me despierto mañana?
Está claro que si fuera así no me daría cuenta y yo no sufriría. O si al operarte no te despiertas de la anestesia, tampoco sufres y no te das ni cuenta de que te has muerto.
¿Tenemos nuestras conciencias tranquilas al acostarnos? Quiero decir, ¿Tenemos todos nuestros asuntos pendientes arreglados? ¿Nos podemos morir tranquilos sabiendo que estamos en paz con todos nuestros familiares y amigos?
Eso me lleva a plantearme el que cada día debemos de ser lo mejor posible con el prójimo, y por descontado con nuestros amigos y familiares, de forma que si nos pasa algo podamos tener la certeza de que hemos dado lo mejor de nosotros mismos, o por lo menos hemos intentado.
Disfrutemos cada día como si fuera el último, y ofrezcámosles a los demás nuestro lado más amable y social, con una enorme sonrisa que alegre a los demás.
Tan difícil es que seamos como el tipo de este vídeo http://www.youtube.com/watch?v=hW6g4c9zxYo
Si todos fuéramos así ¿No sería la convivencia maravillosa? Siendo personas que sólo les digamos a los demás lo maravillosos que son y el potencial que una sonrisa y unas buenas y bonitas palabras tienen sobre los demás.
Ojala algún día lo consiguiéramos. Siendo así, creo que podríamos morirnos muy, muy tranquilos.
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