jueves, 5 de diciembre de 2013

Sindipalos

Los sindipalos, también conocidos como sindicatos, tienen ese nuevo nombre por sus dos vertientes más distinguidas: no pegan Palo al agua y con sus subvenciones y las multas que les imponen por los EREs fraudulentos, nos meten unos Palos de muy señor nuestro. Sí, porque no nos olvidemos que las sanciones económicas que les impongan los tribunales por todos los desmanes, engaños y abusos que han cometido y están cometiendo, las pagamos todos los españoles, ya que el dinero que reciben, sea por la vía que sea, principalmente subvenciones, vienen de nuestros impuestos. Con el dinero que reciben por las cuotas sindicales no tendrían ni para mantener el patrimonio cedido por el estado, y ni muchísimo menos para pagar las nóminas de los trabajadores, a los que por cierto no han dudado en aplicar en sus despidos la tan protestada y criticada reforma laboral. Cuando hace años me sentaba en la mesa negociadora del convenio colectivo de transporte de mercancías por carretera, de la Comunidad de Madrid, recuerdo, con gran sorpresa, ahora y entonces, como los individuos que representaban a los sindicatos, y que allí se sentaban decían “es que ser empresario es muy fácil”, y que lejos de la realidad estaban, ¡¡lo que es fácil es ser sindicalista!! Liberados que no trabajan y cobran un buen sueldo, eso si que es fácil. Siento ser reiterativo, pero mientras el gobierno no se atreva a meter mano a los sindicatos, y también a las patronales y partidos políticos, para que se ganen el dinero que les mantiene económicamente vía cuotas de afiliación, España seguirá teniendo un grave problema, bueno, uno más de los muchos que ya tiene, aunque este tiene fácil y rápida solución, lo que pasa que no hay ni habrá voluntad política, ya que hay muchas bocas amigas que alimentar o a las que pagar favores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario