Quizás esté un poco obsesionado con el asunto, pero es que lo que está ocurriendo con la caída del petróleo me tiene alucinado.
El precio de las gasolinas baja de forma proporcionalmente inversa a la forma en que se encarecen cuando sube el petróleo.
De momento, el precio del barril de Brent ha roto una nueva barrera en su
desplome. Por primera vez desde 2009 ha bajado del nivel de los 60
dólares, fruto de una caída adicional próxima al 2%. Esto, groso modo, supone una caída del 50% respecto de los precios máximos que tuvimos con el tremendo alza de hace un par de años.
Las desinversiones se repiten también en la cotización
del barril tipo West Texas, de referencia en EEUU. Los descensos provocan
nuevos mínimos de 2009, por debajo incluso de los 55
dólares.
El litro de gasóleo debería estar a poco más de 1 €, y de hecho ya hay gasolineras con el litro de gasóleo por debajo de un euro http://www.elmundo.es/grafico/economia/2014/12/17/5491fdb722601dc03b8b4575.html?cid=SIN12201), pero es que para verlo a 166,386 ptas., deberemos esperar a que baje hasta los 40 $, y creo que ni con esas.
Mientras los distribuidores del petróleo suben su margen un 5,1 %, el gobierno mira hacia otro lado, como suele hacer con todos los lobbis, de cuya palma come placidamente.
Eso sí, en cuanto suba el precio del barril de petróleo Brent a los 110 $ aproximadamente, que estaba antes del desplome, se pondrá el precio por encima del que estaba en ese momento con ese precio.
Bueno, menos mal que cuando llegue Pablo, Pablito, Pablete, va nacionalizar las compañías petroleras y va a regalar la gasolina. ¡Ah no! que eso no estaba dentro de sus brabuconerías y quimeras electorales.
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