lunes, 29 de febrero de 2016

Por qué es bueno que fracase la investidura (Miguel Ángel Belloso)

Muchos observadores con poco tino han dicho que el acuerdo alcanzado entre el PSOE y Albert Rivera tiene un tono centrista, que es un pacto que incluso podría firmar sin despeinarse el propio Mariano Rajoy. Los firmantes, por su parte, han procurado arrimar el ascua a su sardina aunque pienso que Sánchez ha dejado que Rivera se apuntase el tanto de afirmar que en el acuerdo se incluía el 80% de los planteamientos de Ciudadanos, a sabiendas de que es una gran mentira. Por aquello de hacerle un favor, de que quede bien, y no pierda votos por la derecha, que los perderá seguro.

Pero cuando se leen las 60 páginas del documento se llega a una conclusión irrefutable: el acuerdo es casi una copia literal del programa electoral del PSOE, algo por otra parte lógico, ya que los socialistas cuentan con 90 diputados, y más que doblan los escaños de Ciudadanos. Y esta es la razón principal para que el señor Sánchez sea derrotado en la primera sesión de investidura. Porque el programa con el que se presenta es malo para el país. Hay muchas razones que avalan esta tesis, pero la principal es que es un acuerdo que eleva al gasto público y que conduce inevitablemente a subir los impuestos. Introducir al mismo tiempo una renta mínima y un complemento salarial garantizado requerirá de recursos muy superiores a los 7.000 millones calculados angelicalmente por el dueto Sánchez Rivera. El coste puede cuadriplicarse.

Y como es natural, los impuestos precisos para enjugar este aumento brutal del gasto público tienen que aumentar. Es verdad que se dice que se congelarán las tarifas del Impuesto sobre la Renta, pero este avance es menor si al mismo tiempo se eliminan desgravaciones, que es algo que se omite y que seguramente está en el pensamiento de los autores del plan. También se deduce del documento que subirá la tributación para las rentas del capital -una de las obsesiones de los socialistas-, así como para los beneficios de las empresas, en el Impuesto de Sociedades, lo que expulsará el ahorro y la inversión y castigará la creación de empleo.
Se eleva el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, porque las autonomías que lo tienen completamente bonificado, como es el caso de Madrid, La Rioja y otras, se verían obligadas a cobrarlo. Se aumentan los impuestos medioambientales de tal manera que se perjudicará a las familias con menos ingresos, que no pueden comprar los coches más caros con motores más desarrollados, y también está previsto aumentar las cotizaciones sociales -que son el verdadero impuesto sobre el empleo-, al eliminarse los actuales incentivos a la contratación. El único impuesto que baja es el IVA para el cine y los espectáculos, para contentar a los señores del ramo, a los de la ceja.
La estrategia de política económica practicada durante la pasada legislatura puso el énfasis en impulsar la competitividad de la economía española -la palabra competitividad sólo aparece una vez en el documento de marras- a través de una reforma laboral que permitiera a las empresas adaptarse con flexibilidad al ciclo, y elegir, en caso de necesidad, vías de ajuste diferentes a la del despido, bajando salarios o cambiando otras condiciones de trabajo. Esta estrategia ha sido un éxito. La economía crece por encima del 3% y ha sido capaz de crear el 60% de todo el empleo de la unión. La estrategia que presenta Sánchez es radicalmente contraria.

Está basada en una redistribución arbitraria de los ingresos públicos en perjuicio no sólo de las clases medias sino también de los más desfavorecidos. Estos se verán especialmente perjudicados por los cambios que se quieren introducir en la legislación laboral. En particular, por el propósito de eliminar la prioridad del convenio de empresa en los dos elementos fundamentales, el salario y la jornada. De ponerse en práctica, esto impediría que las compañías pudieran adaptar el convenio a su propia situación, perjudicando la contratación. También se quiere dar marcha atrás en la supresión de la ultraactividad -la prórroga automática de los convenios-, que ha venido siendo el auténtico cáncer del mercado laboral y el principal instrumento de poder de los sindicatos, pues prolongaba convenios desfasados, con aumentos salariales desorbitados incluso en épocas de crisis, abocando a las compañías a la destrucción de empleo.
El acuerdo se propone igualmente la eliminación del mínimo exento de 500 euros en las cotizaciones sociales, que ha supuesto un potente incentivo para la contratación indefinida, y está en peligro la tarifa plana para los autónomos, lo que desmiente la retórica absurda del señor Rivera en el sentido de que estamos ante el primer acuerdo de la historia que los favorece. La idea que se extrae del documento es la de revertir lo que ha venido siendo un eje fundamental hasta ahora -aunque poco ambicioso pero un eje-, que era reducir los impuestos que gravan la creación de empleo -como son las cuotas- para reducir el coste de la contratación y favorecer la lucha contra el paro.
La combinación del aumento del gasto, de la subida de impuestos y la reversión de la reforma laboral, que ha merecido el elogio de las autoridades comunitarias, nos crearía, de ponerse en marcha, muchos problemas en Europa. Mucho más aún si va acompañada de la modificación pretendida del artículo 135 de la Constitución -el que se vio obligado a reformar in extremis Zapatero bajo la presión inexorable de Bruselas, y que requirió una alteración constitucional- que consagra la estabilidad presupuestaria, popularmente conocida como la persecución del déficit cero. Un cambio de las reglas del juego en este aspecto condenaría a España a pagar mayores tipos de interés por su deuda pública, lo que reduciría su capacidad de crecimiento y sus posibilidades de sostener un gasto público que sigue siendo, en los niveles actuales, demasiado elevado.
Por resumir, el pacto alcanzado entre los señores Sánchez y Rivera revierte ( o directamente deroga) reformas que han sido fundamentales para que la economía española haya vuelto a crecer en los dos últimos años -a partir de la segunda mitad de la legislatura popular- y para que haya recuperado, también en ese tiempo, la mayor parte de la competitividad perdida. Es un pacto que aborda en el peor sentido posible otras cuestiones trascendentales, como la política energética, que por primera vez después de los ocho años de Zapatero, ha logrado detener y corregir el déficit de la tarifa eléctrica. La aborda en el peor sentido posible porque también quiere dar marcha al tras al nuevo modelo y abandona como prioridad tener la energía más barata posible.
Pero dejémoslo aquí. Ya me parece suficiente como para concluir que este acuerdo, de entrar en vigor -y por fortuna no ocurrirá, de momento- sería perjudicial para el país. Sánchez ha dicho, y con tal espíritu ha convocado a los militantes, obteniendo el respaldo suficiente, que este acuerdo hace posible el Gobierno del cambio y de progreso que pidieron los electores en las urnas. Pero primero, los electores no pidieron nada. Votaron a quienes quisieron. Punto. En segundo lugar, el ganador con una diferencia notable en las pasadas elecciones fue el PP. Tercero, PSOE y Ciudadanos, que son los agentes en cuestión, apenas suman ocho diputados más que el PP, y cuentan también con el rechazo de Podemos, o sea que están condenados al fracaso.
Finalmente, el acuerdo es desde luego de cambio...pero a peor, es regresivo y contrario al progreso y el bienestar común. De manera que por fortuna, ni Sánchez será investido presidente en primera instancia, ni este acuerdo dañino para los intereses del país saldrá adelante. ¡De momento! Habremos ganado un poco de tiempo, aunque la política siempre puede deparar sorpresas, y me temo, por desgracia, que todas malas -quizá un acercamiento entre Sánchez e Iglesias que todavía podría ser más letal-. Hay un escenario alternativo que sería el mejor de los posibles: que unas nuevas elecciones produzcan una realidad distinta o infundan más sentido común al conjunto de los partidos políticos.

viernes, 19 de febrero de 2016

El que esté libre de pecado.....

El controlar los medios de comunicación facilita que ocurra lo que se expone en esta información, de forma que siempre parezca que los corruptos son los mismos, y los demás no han roto un plato.

Los populares se quejan de que sólo ellos tienen una lupa de aumento encima. El día en que un diario abría con un “Rajoy acosado por la corrupción”, un barón socialista era señalado de nuevo
El viernes, cuando todo el mundo hablaba del registro del despacho del exgerente del PP de MadridBeltrán Gutiérrez, El Mundo abría a cinco columnas con el gigantesco titular Rajoy acosado por la corrupción y Esperanza Aguirre comparecíaen la comisión parlamentaria sobre corrupción creada en la Asamblea de Madrid, un barón socialista recibía una muy mala noticia.
Ese día la Audiencia Provincial de Lugo rechazaba un recurso interpuesto por el líder del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, en la causa que tiene abierta por su enriquecimiento personal y en la que está imputado por cuatro presuntos delitos: cohecho, prevaricación, tráfico de influencias y contra la ordenación del territorio.
En un auto difundido por el Tribunal Superior de Justicia gallego, la Audiencia Provincial consideraba "razonable" una "exhaustividad en la investigación" habida cuenta de la gravedad de los hechos que se le imputan a Gómez Besteiro, bautizado como "el imputado VIP de Pedro Sánchez". Y al que el líder del PSOE se ha negado sistemáticamente a apartar de su cargo pese a que siempre ha presumido de ser inmisericorde con la corrupción. Aunque en su día se hiciera el remolón con Manuel Chaves y José Antonio Griñán.
El varapalo judicial a Gómez Besteiro, que en principio será el candidato del PSdeG a las elecciones gallegas de este otoño, ha pasado totalmente desapercibido en la prensa nacional. Es más. Ni siquiera La Voz de Galicia abrió su portada del sábado con ello, sino con la reunión entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez de la tarde del viernes en el Congreso.
Y ello pese a que sobre el líder socialista recae la sospecha de que, siendo concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Lugo -en 2004-, compró una vivienda a un precio inferior al del mercado a cambio de autorizar una polémica promoción inmobiliaria. Para más inri, siempre según la juez, la reforma posterior se la hizo gratis otra empresa. 
Hay todavía más. El abogado del socialista, Cándido Conde-Pumpido (hijo del exfiscal general del Estado), fue acusado de coacciones a la juez del caso a través de un correo electrónico que le envió hace año y medio, aunque el Consejo General del Poder Judicial haya decidido hace unos días frenar el tema. 
Pero no, a pesar de todo ello Gómez Besteiro no ha ocupado estos días ni un minuto de los informativos, ni una columna de opinión en la prensa nacional, ni un comentario en las tertulias. Tan protegido por Pedro Sánchez y tan inmune se siente que hasta se permite ironizar. Hace poco decía en la Radio Galega, tras cargar contra la magistrada de su caso: "No estuve en Dallas cuando asesinaron a Kennedy".
Desde hace tiempo el PP viene quejándose de que la lupa de aumento que tiene encima para los casos de corrupción no existe en el PSOE. Que por ejemplo desde el 1 de febrero tiene a una exalcaldesa de Jerez en la cárcel, Pilar Sánchez, condenada a cuatro años y medio de prisión por malversación, falsedad en documento oficial y prevaricación.
Ella ya no ocupaba el cargo, Gómez Besteiro sí, aunque a Pablo Iglesias tampoco parezca importarle para pactar con Pedro Sánchez. "El PSOE es el partido con más causas abiertas por corrupción", recordaba un argumentario interno enviado a los cargos del PP desde La Moncloa el lunes.

Escrache/acoso: donde las dan, las toman.

Escrache fue la palabra del año 2013. Como una Miss o un coche. La Fundación de Española Urgente (Fundéu), que busca siempre con ánimo juvenil los nuevos términos que van apareciendo en el ideario mental etimológico de nuestra vivaz y cambiante sociedad, así lo decidió hace ya más de dos años.
Viene del argentino. Escrachar: romper, destruir, aplastar. O también fotografiar a una persona. Alude "a las manifestaciones convocadas frente a los domicilios de políticos y otros personajes públicos", aunque también se acepta como barco si los manifestantes se encuentran a su víctima despistada por la calle.
Hasta aquí la acepción seca. Luego vienen las definiciones filosófico-políticas y poéticas. Pablo Iglesias los definía entonces como "un mecanismo democrático para que los responsables de la crisis sientan una mínima parte de sus consecuencias". La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, cuando no lo era, sostenía que son "protestas necesarias, que indican la vitalidad de una sociedad que se defiende ante una situación injusta (...) son ejercicios de algo que es todavía mucho más hermoso, la solidaridad". Su homóloga barcelonesa, Ada Colau, los definía como una actividad "profundamente democrática".
Aquello era antes, y ninguno de los mencionados arriba tenían los importantes puestos de responsabilidad que ahora desempeñan. Eran otros tiempos. La casta campaba a sus anchas por los pasillos políticos y la influencia del activismo era "inofensivo" institucionalmente. La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), cuna política de Colau, fueron los primeros en desarrollar los escraches con vigor y periodicidad. En respuesta a los desahucios, frecuentaban los hogares de políticos para que probaran su propia medicina. Luego los escraches fueron evolucionando, y desembocaron en una causa más general. Colau celebró en 2013 el "éxito total" de un escrache a la política popular Maria Ángeles Esteller, "que acumula cargo de concejala [en el Ayuntamiento de Barcelona] y de diputada en el Congreso". Cristina Cifuentes vivió un escrache cuando era delegada del Gobierno en Madrid, en 2014, y Rosa Díez, la exlíder de UPyD, también, en la Complutense, donde estaba Pablo Iglesias.
Todo eso ocurría sin embargo cuando los activistas eran activistas, porque posteriormente fueron ocupando otras carteras políticas, como eurodiputados, ediles, consejeros y diputados, a medida que iban pasando las elecciones del Cambio. La urgencia social daba paso a otras prioridades que había que compaginar. La sociedad cambiaba, la política cambiaba, y asimismo cambiaba nuestro vocabulario y sus definiciones.
Y el escrache también ha mudado de piel, y poco a poco se va tornando equivocado, inoportuno, erróneo y agresivo. Hasta culminar una nueva esencia esta semana, cuando el concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero, sufrió un escrache de policías municipales que protestaban por la disolución de una unidad de antidisturbios por parte del consistorio de Carmena. Barbero, que había participado anteriormente en varios escraches, sostiene que esto "no es un escrache", sino un "acoso" y un "ataque a una persona que representa una institución," afirma (sin darse cuenta de que está ofreciendo otra perfecta definición para el término escrache). Y luego remata: "Los escraches se hacen cuando no hay espacios de interlocución. Hay diálogo con sindicatos. Esto no ha sido un escrache". Pablo Iglesias advierte de que "hay que distinguir entre la libertad de expresión y las situaciones que puedan vulnerar la integridad física".
Y así vamos llegando a un punto en que quienes se muestran ahora ofendidos por las criaturas que ellos espolearon, van moldeando el lenguaje hasta el punto de que el escrache, palabra del año 2013, ha sido vaciado de sus acepciones originales: ahora, desde los despachos institucionales significa otra cosa y es malo, porque ahora hay espacios de diálogo: y se llaman Vicepresidencias del Gobierno

Colo Cao. Parodia sobre los enchufados de Podemos

Muy interesante lo que se expone en este artículo, pues los caraduras de Podemos empiezan a hacer todo aquello contra lo que dicen que están y que representa a la Casta, esa en la que ellos tan fácilmente se han integrado, y de la que han pasado a formar parte en menos de lo que canta un gallo.
Como ocurre siempre con este tipo de demagogos y oportunistas, lo que no vale para los demás, si vale para ellos, porque mira tu por donde, no es lo mismo si lo hacen ellos que si lo hacen los demás.
En fin, lo habitual en la extrema izquierda.

La trabajada broma sobre la nueva “agencia de colocación” de la formación morada se puso a circular a la velocidad de la luz en abrir y cerrar de ojos. Pero detrás está la cruda realidad.

Presumen de ser el azote de la casta y los adalides de la ejemplaridad en la vida pública. Podemos clama, programa en mano, que quiere llegar al Gobierno para acabar con los privilegios de la vieja clase política y así inaugurar el "tiempo del cambio". No en vano los diputados podemitas tomaron posesión de su escaño al grito de "nunca más un país sin su gente y sin sus pueblos".
Claro que no es oro todo lo que reluce cuando al final uno pisa moqueta y coincidiendo con la presentación del programa que trae por la calle de la amargura al PSOE de Pedro Sánchez, los internautas han aprovechado para airear la "otra propuesta" dePodemos, esa que no se corresponde con su idealista mensaje oficial: la de los enchufes de toda la vida de Dios.
Con mucha guasa, estos días corre como la pólvora en Facebook y en Twitter un irónico montaje que se hace eco de la nueva "agencia de colocación" que propone la formación morada ahora que se encuentra negociando con el PSOE: El Colo-Cao.
En la imagen que está circulando por los móviles y las redes a toda velocidad se recogen, con una reinterpretación burlesca del logo de la conocida firma de cacao soluble, los principales y más sonados enchufes de las diferentes marcas de Podemos desde que llegaron al poder en los Ayuntamientos "del cambio" o cogieron sitio entre los escaños del Congreso de los Diputados.
Claro que no es el único recopilatorio que anda sacando los colores a los podemitas por su "ejemplaridad" en los mares de Internet, donde otra lista de enchufes mucho más completa está causando sensación entre los detractores de la formación morada. En la lista de marras se puede ver gráficamente como los familiares, amigos, parejas o exparejas de los dirigentes de Podemos han visto cómo su vida ha mejorado notablemente, al menos a nivel económico, desde que ellos llegaron a las administraciones públicas.

lunes, 15 de febrero de 2016

Analogía histórica de Podemos con los nazis, según Amando de Miguel

Me acaban de enviar este artículo, supuestamente escrito por  el sociólogo Amando de Miguel, que bajo mi punto de vista, acierta totalmente, aunque nada dice de que Podemos busca la confrontación social y el desorden, amparándose en una falsa piel de corderos, para llegar al poder.

Amando de Miguel es Catedrático, sociólogo, ha dado clases en las Universidades de Yale y de Florida.... vale la pena leer su artículo.

En política resulta fundamental la distinción izquierda-derecha. Los partidos de derecha tratan de defender la libertad. Los partidos de izquierda presionan para ampliar la igualdad. Ambos apoyan la democracia. Las personas que se dicen "ni de derechas, ni de izquierdas" o "de centro" suelen ser de derechas. Las ideologías que no se basan en la democracia -aunque se les llene la boca con esa palabra- tienden a ser revolucionarias, antisistema, retrógradas.

"Podemos" es un movimiento antisistema más que un partido de izquierdas o de derechas. Su modelo explícito es el castrismo, el chavismo, el peronismo, el evomoralismo, es decir, movimientos con ínfulas totalitarias. Su verdadero modelo implícito es el totalitarismo leninista o nazi.

Resulta asombroso el paralelismo de "Podemos" con el movimiento nazi de hace casi un siglo. Aportaré diez observaciones para llegar a tal conclusión:

1. Los dirigentes de ambos movimientos constituyen un grupo de jóvenes varones descamisados con un lenguaje sexista.

 2. En los dos grupos se muestra el endiosamiento de un caudillo histriónico, incluso con el aditamento de un capricho capilar. En Hitler fue el extraño bigote, en Pablo Iglesias la coleta.

3. Tanto Hitler como Iglesias muestran un extraordinario dominio de la propaganda con las técnicas nuevas: Hitler con la radio, Iglesias con la redes.

4. Ambos movimientos apelan al sentimiento de "privación relativa" de las clases medias, aturdidas por las respectivas crisis económicas.

5. El éxito de la operación se apoya en inventar un culpable difuso de los reales nacionales: los "judíos" para los nazis y la "casta" para "Podemos".

6. Los nazis se distinguieron por un símbolo pagano, profusamente repetido: la esvástica. Los seguidores de "Podemos" lucen otro símbolo pagano, el ouroboros (la serpiente que se muerde la cola), aunque de momento no lo difunden mucho.

7. Uno y otro se apropian de la identificación formal con el socialismo, lejos de la socialdemocracia.

8. Los nazis asaltaron el poder mediante sucesivas elecciones en las que fueron ganando cada vez más diputados. "Podemos" se basa en la  misma táctica.

9. Ambos movimientos se caracterizan por un fuerte voluntarismo. Es evidente en el título de "podemos" o "se puede".

10. Los nazis gozaron del apoyo de algunos poderosos industriales: Henry Ford, los fabricantes de armas y vehículos en Alemania. Está por ver un parecido engarce en el caso de "Podemos". De momento lo sustituyen por el apoyo del régimen de Venezuela.

A la izquierda española le molesta extraordinariamente que se compare a "Podemos" con movimientos totalitarios. La razón es que tanto comunistas como socialistas piensan que, aliándose con "Podemos" llegarán al Gobierno, pero fagocitando a IU y al PSOE. Precisamente, la analogía histórica con los nazis nos dice que Hitler se apoyó en la izquierda de su tiempo para llegar al poder. Una vez en esa cima, aniquiló la izquierda alemana de su tiempo.
    
Quizá extrañe el vaticinio de que "Podemos" va a llegar al Gobierno en España. Es lo más probable. Conseguirá pronto 10 millones de votos. Su electorado potencial se compone principalmente de amas de casa, jubilados y sobre todo jóvenes con más estudios y menor nivel de vida que sus padres. Instalado en el poder, "Podemos" acabará con la libertad y creará más desigualdades.

viernes, 12 de febrero de 2016

¿Corrupción? Según quién


La regeneración política pasa por él, por su partido, según dice. El PSOE es solución a la situación creada, el partido del cambio, a peor, y del progreso, hacía la debacle económica en la que todos los gobiernos socialistas han dejado España. Y no quiero hablar de Andalucía, paradigma del paro y la corrupción. Sólo en Andalucía se ha robado más que en todos los casos del PP en toda España. Curioso que nada se diga en ningún sitio ¿verdad?

Como ejemplo de lo que digo, que nada se dice sobre la corrupción del PSOE, en una semana, solo en una semana, ha pasado:

1.- El informe de la Intervención de la Junta de Andalucía, el cual ha cifrado en 3.000 millones de euros, el dinero perdido en los cursos de formación.
Que han dimitido con una diferencia de tiempo de tres días, el Viceconsejero de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, por ser un nuevo imputado en el caso de los ERES, así como la dimisión del Interventor General de la Junta, al tener que comparecer en una Comisión de Investigación del Parlamento, junto con una decena de interventores y ex interventores, sobre el fraude de los cursos de formación.

2.- Que Anticorrupción pide prisión para el Viceconsejero socialista del gobierno de Aragón por el saqueo de 147 millones de euros.

3.- Que la alcaldesa socialista de Jerez ingresa en la cárcel para cumplir cuatro años y seis meses de prisión, por un caso de corrupción.

4.- Que el ex viceconsejero de la Junta Ojeda montó una galaxia de empresas que recibieron 52 millones en subvenciones para cursos de formación.

5.- Que han desaparecido de la caja del ayuntamiento socialista de Dos Hermanas 1.870.669 euros, según constata la Cámara de Cuentas.

6.- Que dimite el Alcalde Socialista de Punta Umbría ( Operación Eduende) por autoconcederse ayudas para cursos de formación a una empresa familiar de la que era administrador.

7.- Que Anticorrupción pide al juez que cite a declarar como imputados a los ex presidentes de la Junta de Andalucía, Chaves y Griñán y a los ex Consejeros Viera, Carmen Martinez Aguayo, Ávila y Zarrías.

8.- Que la Audiencia Nacional juzgó el martes 2 de Febrero al ex Presidente de la Caja Castilla la Mancha, el socialista Hernandez Moltó, acusado de un delito societario al falsear las cuentas de dicha entidad. Recordemos que el Estado tuvo que aportar 9,000 millones de euros para su rescate.

Dicho esto, ¿de verdad que ese es el partido va a salvar a España pactando con Podemos? Obviamente no sólo nos toman por idiotas, lo peor es que la gente les sigue votando. Bueno, no tanto, que aunque el Sr. Sánchez saque pecho, a llevado al PSOE a cosechar los peores resultados de su historia, y como siga en la línea que sigue, haciéndole un flaco favor  a la democracia en España, llevará a la desaparición de su partido a una presencia meramente testimonial, como ya le ha ocurrido en Madrid, donde es la cuarta fuerza política y bajando.


Y a todo esto, ¡¡¡los medios de comunicación callados!!!. Como llegue Pablo Iglesias al poder si que van a estar callados, pero por la mordaza del gobierno Podemita o porque desaparecerán los medios de comunicación no gubernamentales.