El controlar los
medios de comunicación facilita que ocurra lo que se expone en esta
información, de forma que siempre parezca que los corruptos son los mismos, y
los demás no han roto un plato.
Los populares se
quejan de que sólo ellos tienen una lupa de aumento encima. El día en que un
diario abría con un “Rajoy acosado por la corrupción”, un barón socialista era
señalado de nuevo
El viernes, cuando todo el mundo hablaba
del registro del despacho del exgerente del PP de
Madrid, Beltrán
Gutiérrez, El
Mundo abría a cinco columnas con
el gigantesco titular Rajoy
acosado por la corrupción y Esperanza Aguirre comparecíaen la comisión parlamentaria sobre corrupción creada en la Asamblea de Madrid, un barón socialista recibía una muy mala noticia.
Ese día la Audiencia Provincial de Lugo
rechazaba un recurso interpuesto por el líder del PSdeG, José
Ramón Gómez Besteiro, en la causa que tiene abierta por su
enriquecimiento personal y en la que está imputado por cuatro presuntos
delitos: cohecho, prevaricación, tráfico de influencias y contra la ordenación
del territorio.
En un auto difundido por el Tribunal
Superior de Justicia gallego, la Audiencia Provincial consideraba
"razonable" una "exhaustividad en la investigación" habida
cuenta de la gravedad de los hechos que se le imputan a Gómez
Besteiro, bautizado como "el imputado VIP
de Pedro
Sánchez". Y al que el líder del PSOE se ha negado sistemáticamente a apartar de su cargo pese a que
siempre ha presumido de ser inmisericorde con la corrupción. Aunque en su
día se hiciera el remolón con Manuel
Chaves y José
Antonio Griñán.
El varapalo judicial a Gómez
Besteiro, que en principio será el candidato del PSdeG a las elecciones gallegas de este otoño, ha pasado totalmente
desapercibido en la prensa nacional. Es más. Ni siquiera La
Voz de Galicia abrió su portada del sábado con ello,
sino con la reunión entre Mariano
Rajoy y Pedro
Sánchez de la tarde del viernes en el
Congreso.
Y ello pese a que sobre el líder socialista
recae la sospecha de que, siendo concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Lugo
-en 2004-, compró una vivienda a un precio inferior al del mercado a cambio de
autorizar una polémica promoción inmobiliaria. Para más inri, siempre
según la juez, la reforma posterior se la hizo gratis otra empresa.
Hay todavía más. El abogado del
socialista, Cándido
Conde-Pumpido (hijo del exfiscal general del
Estado), fue acusado de coacciones a la juez del caso a través de un correo
electrónico que le envió hace año y medio, aunque el Consejo General del Poder
Judicial haya decidido hace unos días frenar el tema.
Pero no, a pesar de todo ello Gómez
Besteiro no ha ocupado estos días ni un minuto
de los informativos, ni una columna de opinión en la prensa nacional, ni un
comentario en las tertulias. Tan protegido por Pedro
Sánchez y tan inmune se siente que hasta
se permite ironizar. Hace poco decía en la Radio
Galega, tras cargar contra la magistrada de su
caso: "No estuve en Dallas cuando asesinaron a Kennedy".
Desde hace tiempo el PP viene quejándose de que la lupa de aumento que tiene encima para
los casos de corrupción no existe en el PSOE. Que por ejemplo desde el 1 de febrero tiene a una exalcaldesa
de Jerez en la cárcel, Pilar
Sánchez, condenada a cuatro años y medio de
prisión por malversación, falsedad en documento oficial y prevaricación.
Ella ya no ocupaba el cargo, Gómez Besteiro sí,
aunque a Pablo Iglesias tampoco parezca importarle para pactar con Pedro Sánchez.
"El PSOE es
el partido con más causas abiertas por corrupción",
recordaba un
argumentario interno enviado a los cargos del PP desde La Moncloa el lunes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario