Lo cierto es que dicho así, suena muy fuerte, pero la realidad es que Podemos y sus chiquilicuatres son conscientes de que, cuanto peor le vaya a España, mejor les irá a ellos.
La crisis, las penurias, el descontento, harán que gente con cierta formación, pero desesperados y sin nada que perder, a sabiendas de que las promesas de Podemos son imposibles, como no tienen nada que perder, y los partidos de toda la vida no han sido capaces de solucionar sus problemas, pues votarán a Pablemos, que diga, Podemos.
Es una evidencia que, en la medida en que la economía española, que no el brutal, pero falso dato del desempleo han mejorado, Podemos ha ido perdiendo fuelle. Además sus "votantes" les han empezado a ver sin su careta, y se han empezado a dar cuenta de que mienten más que hablan, y que no se diferencian en nada de los que ellos llaman viejos partidos, porque al final sus fines son los mismos, poder, poder y mas poder, sin olvidarnos de una pizca de corrupción según van alcanzando más poder, importándoles muy poco esa ciudadanía a la se suponía defendía.
Por lo tanto iremos viendo su declive, mientras España no vaya a peor, como ellos querrían para implantar su dictadura tipo Venezuela, país al que envidian pero en el que ninguno de ellos ni sus fieles más famosos, residen largas temporadas o tienen residencia.
Su futuro, no muy lejano, es pasar a ser un partido residual o muleta, como ha sido estas últimas décadas IU, aunque en parte dependerá del PSOE y su más que incierto futuro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario