A continuación reproduzco por su interés y el realismo de lo que realmente se nos viene encima, dos artículos aparecidos en la prensa. El primero en Economist & Jurist y el segundo en Libre Mercado.com.
Economist & Jurist
A pesar del rescate de Europa, en 2021 España estará en default o suspensión de pagos.
Un ya lejano 23 de mayo de 2020, mientras el gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias obligaba a los españoles a estar confinados, especialmente a los madrileños, con la excusa de los informes emitidos por un supuesto “comité de expertos” que nunca existió, se me ocurrió escribir un artículo para la prestigiosa revista Economist & Jurist, titulado: “Llega el corralito. ¡¡¡Expropiese!!!”
Pasado el tiempo y encontrándonos a mediados del mes de septiembre de 2020 a las puertas de un nuevo confinamientos (esta vez parece que selectivo), el contenido de ese artículo vuelve a ser de rabiosa actualidad y lo es tanto que incluso acerté en todas mis afirmaciones.
Predije que el gobierno de Pedro Sánchez y de Pablo Iglesias pretendía “la confiscación del superávit alcanzado durante el pasado ejercicio por las corporaciones locales que alcanzó los 5.000 millones de euros, una cifra que supone aproximadamente el 4% del presupuesto manejado por las Administraciones locales…”
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, lleva tiempo detrás de expropiar a las administraciones locales para que entreguen a la Hacienda Pública el superávit conseguido en el año 2019, lo que ella llama con su media lengua ““al gran pacto por la reconstrucción”.
Como dije, detrás de este eufemismo, se escondía “el corralito a los ayuntamientos” y evitar que, en cumplimiento de la ley, las corporaciones locales devuelvan ese dinero ahorrado a las entidades financieras para rebajar anticipadamente la deuda contraída, en cumplimiento de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, o utilicen ese dinero en cubrir las necesidades básicas de los ciudadanos afectados por la inoperancia de este gobierno, como han propuesto varios alcaldes de ciudades importantes españolas.
En el artículo yo decía literalmente que… “La ministra quiere expropiar ese dinero para poderlo destinar a la implantación en la sociedad española de la agenda ideológica del Gobierno, ya que cuando Sánchez solicite el rescate de España por parte de sus socios europeos, estos no le van a prestar fondos sin poner duras condiciones y solamente podrá destinarlos para cubrir necesidades tasadas y con reformas muy austeras que no le van a permitir desviarlo para gastos improductivos…”
La ministra anunció que pretendía apropiarse de este dinero de los ayuntamientos mediante dos frases que pronunció en comparecencias públicas: ”… Esto no es tan simple como decir que cada uno utilice sus recursos”, Montero criticó la idea de que “el dinero de cada uno es de cada uno” y “esto no es tan simple como decir que cada parte use sus recursos y la que no los tenga se busque la vida…”.
Yo decía en mi pequeña obra, que detrás de esas frases, permanecía oculta la idea de “… no sólo secuestrar los fondos del superávit de los ayuntamientos, sino que cuando dilapide pródigamente esos fondos, expropiará los ahorros de los españoles que obran guardados en los bancos…”
Lo sucedido desde entonces no ha hecho más que confirmar aquellas afirmaciones premonitorias que hice en su día, y he de decir que no acerté porque yo sea un adivino, sino porque esto ya ha sucedido a lo largo de la historia en todos los lugares de la Tierra donde el comunismo ha anidado, es decir; han logrado empobrecer a los demás para enriquecer a los jerarcas dirigentes.
Pedro Sánchez ya es historia de España por muchos motivos que todos sabemos o suponemos que vamos a saber, pero también va a pasar a la a la Historia por ser el único presidente de la democracia que ha sufrido dos derrotas en las Cortes al no poder convalidar dos decretos-ley. De los 678 decretos-leyes que han llegado al congreso desde 1978, sólo cuatro fueron tumbados por el Congreso de los Diputados y la mitad han sido propuestos por el Gobierno de Sánchez
Esto viene a colación porque uno de esos decretos que ha tumbado la Cámara no es otro que el real decreto-ley con el que Hacienda pretendía asumir el remanente de los ayuntamientos por importe de 15.000 millones de euros, a cambio de entregarles un fondo de 5.000 millones para libre disposición.
Lo que yo había presagiado, se ha cumplido: el Gobierno intenta expropiar el dinero ahorrado por los ayuntamientos de España para seguir manteniendo viva su agenda ideológica a costa de los ahorros de todos los ayuntamientos de España. Pero estos no se han dejado expoliar, de momento, el dinero que tantos esfuerzos les ha costado reunir. Y digo de momento, porque la avidez de dinero del Gobierno no tiene límites y ya ha amenazado la misma Ministra Montero con una reforma de la Ley de Estabilidad y si es necesario, de la Constitución, para hacerse con la liquidez de los ayuntamientos. No se atreve a idear otro decreto-ley, que a buen seguro volvería a ser derrotado en las votaciones que se celebrarían en el Congreso de los Diputados.
Pero en el citado artículo de marras que escribí en mayo de 2020, también auguraba que ante la situación económica del Estado y de la economía real de España, Sánchez iba a solicitar un rescate de España por parte de sus socios europeos. Decía literalmente en ese texto: “… ya que cuando Sánchez solicite el rescate de España por parte de sus socios europeos, estos no le van a prestar fondos sin poner duras condiciones y solamente podrá destinarlos para cubrir necesidades tasadas y con reformas muy austeras que no le van a permitir desviarlo para gastos improductivos…”
Sánchez, como era evidente, ha tenido que volver a Europa a pedir dinero para su imposible Estado mastodóntico y ha vuelto de allí, con la cabeza baja y las orejas gachas. Sobre el resto, prefiero no opinar.
La irresponsabilidad presupuestaria y la dilapidación del Tesoro Público siempre acaban con una quiebra y con la pérdida de la libertad por parte de los ciudadanos y de la Nación. España está en quiebra.
Sánchez ha pedido dinero urgentemente para poder mantenerse en el poder y la Unión Europea le ha hecho saber que sólo le dará dinero a cambio de reformas estructurales que España necesita desde hace mucho tiempo. Como es evidente que eso no casa con mantener las subvenciones a la estructura ideológica que alimenta y que le sostiene sociológicamente en pie, a él y a su socio leninista. Por eso el Gobierno necesita el dinero de los ayuntamientos y no va a parar hasta expropiarlo, porque ese dinero no depende de Europa, se encuentra en España y no está sujeto a los rígidos controles directos de los “hombres de negro” y con esos fondos, puede seguir manteniendo a la clientela que depende de ese pecunio.
Los 140.000 millones de euros que le van a dar a Sánchez desde Europa y concretamente, desde el fondo de reconstrucción europeo, no sirven para nada, son insuficientes y mucho más, si es Sánchez quién los va a repartir entre las autonomías, perjudicando a unas y premiando a otras para que le sigan votando y mantenerse en el poder un poco más. Los otros 24.000 millones de euros que vamos a recibir del MEDE sin condiciones para su uso, no le sirven a Sánchez ni para pagar los ERTES y el Ingreso Mínimo Vital.
Como ya apuntábamos en mayo de 2020, Sánchez va a tener que justificar a Europa cada euro que gaste y no lo va a recibir todo de golpe, sino que lo recibirá en modo escalonado y en diversos paquetes: unos en forma de préstamo MEDE y otro de subvenciones. Y este dinero no va a ser para los caprichos ideológicos del Vicepresidente Iglesias, sino que será para hacer frente al déficit público y a la refinanciación de la deuda pública. Es de hacer notar que las necesidades de liquidez de España en los años venideros hasta el 2022, van a ser de 450.000 millones de euros aproximadamente y, repito, sólo vamos a recibir 142.400 euros de Europa en ese periodo, es decir, que nos vamos que tener que endeudar, primero más con el Banco Central Europeo para que compre deuda pública española y segundo, con los bancos españoles para que con el dinero barato que les da el BCE, compren más deuda pública que el Estado va a emitir con desesperación y cada vez a un ritmo mayor. Llegaremos a más de un 130 % de deuda sobre el PIB a principios de 2021.
Cualquier desvío ideológico del Gobierno en el uso de los fondos europeos, va a suponer un veto en la entrega de más dinero por parte de los países del norte europeo, con lo que Sánchez e Iglesias van a a tener muy mal mantener su agenda ideológica.
Para disponer de liquidez, sólo le va a quedar a Sánchez el recurso del “corralito” a los ahorros de los españoles.
Sobre este asunto, recordemos la rueda de prensa de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, cuando Pablo Iglesias publicó en su cuenta de Twitter el artículo 128 de la Constitución Española:“Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”.
En mi artículo de mayo de 2020, mi segundo vaticinio consistió en anunciar la proximidad de un corralito a la argentina para controlar los ahorros de los españoles por parte del gobierno.
Hemos de recordar que el artículo 128 de la Constitución, dispone que el interés general está subordinado a la economía de mercado, no al comunismo ni a la colectivización. El artículo 128 de la Constitución, está subordinado al art. 38 de la Carta Magna, que se encuentra dentro de lo que se llama la “constitución económica” y del Título I de los “derechos y deberes fundamentales”, ocupando mayor rango dentro de la Constitución que el art. 128 que se encuentra en el Titulo VII de la Economía y Hacienda. Dispone el Artículo 38 de la Constitución Española: “Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación”.
El art. 10 de la constitución condiciona el contenido del artículo 128, al que queda subordinado. Este articulo 10 dispone: “La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social.”
Pero ¿Creen Vds. que la Constitución, la Ley o el Derecho les importan mucho a los inquilinos de la Moncloa? Controlan la fiscalía, que según Sánchez “depende del gobierno”, controlan el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo y sólo les queda controlar los tribunales de a pie, para que nos olvidemos de defender nuestros derechos y libertades constitucionalmente proclamados.
El corralito es posible; no es una quimera intelectual. Ya Grecia, inició un corralito en junio de 2015, lo que supuso limitar a 60 euros diarios el dinero que cada ciudadano podía retirar del banco, a la vez que se prohibieron las transferencias bancarias al extranjero. Esta medida generó tales colas en los cajeros que a las pocas semanas fue sustituida por un límite semanal de 420 euros, que al menos permitía sacarlo todo de una vez. En estos años, los controles se han ido relajando gradualmente a medida que la economía griega se estabilizaba.
La quiebra del sistema bancario español, que se encuentra al borde del precipicio (fusiones oligopolísticas mediantes) nos puede llevar, también a una situación como la de Argentina, con su ‘corralito’ de hace 15 años. La pesadilla económica del 3 de diciembre de 2001, comenzó cuando Argentina se enfrentó a un ‘corralito’ decretado por el presidente izquierdista Fernando de la Rúa, que huyó en helicóptero. Este individuo no era consciente que con su actuación, acuñó un término que ahora causa pavor a los españoles y que tiene fama mundial: El ‘corralito’.
También en mayo, concretamente el día 17, escribía otro artículo relativo a la situación económica de España y la evolución de su económica. Esta obrita, se tituló, “España va hacía la debacle económica”. En ese pequeño trabajo pronosticaba, que si durante el comienzo de la etapa del gobierno “Frankenstein”, con sus ya tristemente famosos “viernes sociales”, Sánchez endeudó al Estado hasta los límites de la bancarrota, nos condujo a unos índices de paro del 18 % y a la perdida de la confianza de los inversores a causa de la pandemia separatista que recorría España, con la llegada de la peste del virus chino y con la entrada de la agenda marxista al gobierno por primera vez desde el año 1936, la debacle económica de España está asegurada, junto a una crisis territorial sin precedentes.
No me equivoque en mis predicciones. Los datos actuales son espeluznantes para cualquier persona: la caída del PIB español este año será del 14% al 15 %, según los analistas más optimistas y un 20,80 para los más pesimistas y es la mayor caída de la economía española en su historia y un 40 % más que la media de la eurozona.
El paquete de ayudas a empresas y autónomos es el más reducido de todo el mundo occidental, dejando a España sin recursos ni liquidez con un paro superior al 25 % de la población activa para el año 2022.
Comparado con la Guerra Civil y con los datos de los responsables económicos del Estado sobre la situación de la España realizada en el año 1953, la caída del PIB fue del 16.6% durante toda la guerra, es decir, desde 1936 a 1939, lo que representa, prácticamente, la misma caída que la protagonizada por el gobierno de Pedro Sánchez en 12 meses.
Los sectores económicos más afectados por la inacción de este gobierno son el turismo, automoción, comercio, construcción y las exportaciones.
El turismo y hostelería representa el 15% PIB español. Se prevé para todo el 2020 un descenso del negocio 124.000 millones de euros, lo que representa una caída del 12,3 % del PIB.
La automoción representa el 10% del PIB de España y 9% del empleo. Se prevé una caída de la producción del 30% para todo el año 2020, lo que supone una caída añadida del 3% del PIB.
El Comercio representa el 10% del PIB español, se prevé que tendrá que cerrar unos 100.000 comercios que dan trabajo a 300.000 personas y equivale también al 3% caída del PIB.
En el sector de la construcción e inmobiliario, aumentan los impagos y los concursos de acreedores con una caída de ventas del 35 % y una bajada de los precios del 30 al 40 %. Lo que supone una caída del 2 % del PIB.
Las exportaciones suponen un 8% del PIB español, con lo que la incidencia de la caída de las exportaciones es muy pequeña para afectar al conjunto del PIB.
Con estos datos, y si sumamos la caída del PIB por sectores, nos encontramos con una caída del 20,80% aproximadamente, lo que supone una destrucción de la economía de difícil recuperación durante lustros, acompañado esto, de la subida de impuestos más grande de la historia, propiciada por un gobierno esmerado en destruir la economía de mercado para implantar una economía centralizada.
A pesar del rescate de Europa, en 2021 España estará en default o suspensión de pagos, y no podrá hacer frente a sus obligaciones legales con los acreedores.
Esta quiebra del estado afectará a los pensionistas con una rebaja del 40 % de sus pensiones, tal y como ya sucedió en Grecia, con una caída del sueldo de los funcionarios del 35 % y con la caída de los salarios de los españoles, en general, a niveles de países de economía emergente. Como se prevé, además, esta situación irá acompañada de una subida de los gastos del gobierno, la relación deuda pública con PIB será insostenible y no se podrá devolver a los terceros que la hayan adquirido, ya que una deuda pública real y total (no maquillada) prevista del 163%, nos lleva, como he dicho anteriormente, a la suspensión de pagos y al rescate total, si es que España puede tener posibilidad de rescate, ya que Europa carece de fondos para sostener a una economía del tamaño de la española.
La incertidumbre del pasado será la impronta de la “nueva normalidad”.
Libre Mercado.com
El PIB se hunde un 17,8% en el segundo trimestre y España entra en recesión.
Este
retroceso ha sido siete décimas menor al adelantado a finales de julio, cuando
el INE estimó que el PIB habría caído un 18,5%.
La economía española entró en recesión técnica en el
segundo trimestre del año tras registrar un desplome del PIB del
17,8% entre abril y junio, su mayor caída trimestral en la serie histórica
que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INE) y
que arranca en 1970. No obstante, este retroceso ha sido siete décimas menor al
adelantado a finales de julio, cuando el organismo, a falta de conocer algunos
datos, estimó que el PIB habría caído un 18,5% en el segundo trimestre.
Por su parte, el retroceso interanual del PIB se cifra ahora en el 21,5%, frente al 22,1% adelantado a finales de julio. En cualquier caso, se trata también de un descenso récord en la serie histórica. Hasta ahora la mayor contracción anual del PIB era la del segundo trimestre de 2009, cuando la economía española bajó un 4,4% interanual.
La demanda nacional restó 18,8 puntos a la variación interanual del PIB en el segundo trimestre, tasa 14,9 puntos inferior a la del primer trimestre. Por su parte, la demanda externa restó 2,7 puntos, lo que supone 2,5 puntos menos que en el trimestre pasado.
Con la fuerte
contracción del PIB en el segundo trimestre, que coincide prácticamente con la
vigencia del estado de alarma por la crisis sanitaria, España entra de nuevo en
recesión técnica al sumar dos trimestres consecutivos en negativo.
Es la tercera vez en el siglo XXI en que la economía
española afronta una recesión: durante la crisis de 2008 entró en ella en
dos ocasiones, la primera vez en el cuarto trimestre de 2008 (saliendo de ella
en el segundo trimestre de 2009) y la segunda en el segundo trimestre de 2011.
Esta segunda recesión duró más tiempo, hasta el cuarto trimestre de 2013.
El periodo
abril-junio se ha visto afectado de lleno por la paralización de numerosas
actividades económicas como consecuencia de la declaración del estado de
alarma, lo que ha provocado un retroceso de la economía sin precedentes en la
historia reciente.
Consumo de los hogares se hunde
Los datos
trimestrales muestran un hundimiento del consumo de los hogares del 20,4%, sin
precedentes en la serie histórica, aunque algo mejores a los datos avanzados.
Por el
contrario, el gasto público aumentó entre abril y junio un 0,3%, mucho menos de
lo que lo hizo en el primer trimestre (+1,3%), mientras que el gasto en consumo
de las instituciones sin fines de lucro y al servicio de los hogares avanzó un
0,2%, en contraste con el retroceso del 0,9% del trimestre previo.
La inversión, por su lado, registró en el segundo
trimestre un recorte histórico del 22,1%, con caídas del entorno del 22% o
superiores tanto en el caso de la inversión en vivienda (-22,6%) como en
maquinaria y bienes de equipo (-28,6%).
Las exportaciones e importaciones también se
desplomaron en el segundo trimestre, un 33,4% en el primer caso y un 29,5% en
el segundo. Las ventas al exterior venían de decrecer un 7,4% en el trimestre
anterior, mientras que las importaciones cayeron en el primer trimestre un
5,8%, mucho menos de lo que lo han hecho en el segundo.
En términos
interanuales, el consumo de los hogares mostró un retroceso del 25,2%, su mayor
caída en la serie histórica, mientras que el gasto público aumentó un 3,1%
respecto al segundo trimestre de 2019, seis décimas menos que en el trimestre
anterior. El gasto en consumo de las instituciones sin fines de lucro, por su
parte, moderó en más de un punto su crecimiento interanual, hasta el 0,5%.
La inversión se
hundió un 25,8% interanual en el segundo trimestre, una caída sin precedentes
en los registros. Hasta ahora, el mayor retroceso interanual se había
experimentado en el segundo trimestre de 2009 (-20,4%).
Las
exportaciones retrocedieron un 38,1% respecto al segundo trimestre de 2019, en
contraste con el descenso interanual del 5,6% del trimestre anterior, mientras
que las importaciones se desplomaron un 33,5% (-5,4% en el primer trimestre).
3,4 millones de empleos menos en un año
El INE señala
que la situación provocada por el coronavirus hace que ciertas variables, como
las horas efectivamente trabajadas, sean más relevantes en los momentos
actuales a la hora de medir la evolución del empleo.
El empleo de la
economía, en términos de horas trabajadas, cayó en el segundo trimestre un
21,7% respecto al trimestre anterior. Esta tasa es de menor magnitud que la de
los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo (del -17,7%, lo que
supone 15,8 puntos menos que en el primer trimestre) debido a la reducción que
se observa en la jornadas medias a tiempo completo (-5%).
En términos
interanuales, las horas trabajadas decrecen un 24,9%, tasa 20,7 puntos inferior
a la del primer trimestre. Por su parte, los puestos equivalentes a tiempo
completo retroceden un 18,4%, esto es, 17,9 puntos menos que en el primer
trimestre, lo que supone que en un año se han destruido 3,38 millones de
puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo en un año.
Desplome de construcción e industria
Desde la óptica de la oferta, casi todas las ramas
presentaron en el segundo trimestre un peor comportamiento interanual que
en el trimestre anterior, destacando la construcción, cuyo valor añadido bruto
se hundió un 27,5% (-6,6% del trimestre anterior). La industria registró una
contracción del 23,8% (-5,2% en el trimestre anterior), y los servicios, del
21,3% (-3,2% en el trimestre anterior). La agricultura fue el único sector que
aumentó su valor añadido bruto, un 6,3%, en contraste con el retroceso del 0,2%
del trimestre anterior.
En el segundo
trimestre, todas estas ramas destruyeron empleo, especialmente la construcción,
que redujo el empleo un 20,3% respecto al segundo trimestre del año pasado
(-3,7% en el trimestre anterior). Por su parte, los servicios registraron un
descenso interanual de la ocupación del 19,4% (-0,1% en el primer trimestre);
la industria, del 14,8% (+0,6% en el trimestre anterior), y la agricultura, del
7% (-6,9% en el primer trimestre).
Si se miden las horas trabajadas, la construcción
presentó en el segundo trimestre una caída interanual del 31,1%, en tanto que
los servicios recortaron las horas trabajadas un 25,8% y la industria, un
20,8%. La agricultura moderó su descenso respecto al trimestre anterior, con
una disminución de las horas trabajadas del 8,5%.
La productividad por puesto de trabajo equivalente
a tiempo completo se situó en el -3,8% (-3,7% en el trimestre previo) y la
productividad por hora efectivamente trabajada registró un avance del 4,5%, más
de cuatro puntos por encima del dato del primer trimestre (+0,1%) y su tasa más
alta desde 1995.
El deflactor
implícito del PIB aumentó un 1% respecto al mismo trimestre de 2019, dos
décimas menos que en el trimestre pasado, mientras que la remuneración de los
asalariados bajó un 13,9% interanual, lo que supone 16 puntos menos que en el
trimestre anterior y su mayor caída de la serie histórica.
Esta evolución
se debe al descenso del número de asalariados en un 16,4%, porcentaje 17,2
puntos inferior al del trimestre previo, y al crecimiento de la remuneración
media por asalariado en un 2,9%, frente al 1,3% del trimestre previo. El
excedente de explotación, por su parte, cayó un 22,4% en el segundo trimestre,
su mayor descenso en la serie histórica.
El crecimiento
interanual del coste laboral por unidad de producto (CLU) se situó en el 7%,
tasa seis puntos superior a la variación experimentada por el deflactor
implícito de la economía (1%).
El PIB a precios corrientes registró una disminución interanual del 20,7%, hasta los 245.867 millones de euros, con lo que retrocedió a niveles de hace 14 años.
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