La incultura y el revanchismo de la izquierda progre y de la extrema izquierda llevan a que columnistas como Alfonso Ussia escriban artículos tan delirante como este.
"Después de destronar a José Bonaparte como Rey de España,
el General Franco se puso en contacto telefónico con Napoleón. El emperador
corso estaba muy molesto con Franco. Había terminado con el reinado de su
hermano, y ordenado que en todas las dependencias militares francesas se
borraran los mensajes “Toute pour la Patrie” sustituyéndolos por “Todo por la
Patria”, en español. A partir de ahí, los cuarteles del Ejército y de la
Guardia Civil, con mayor incidencia los segundos, lucen esa inscripción en sus
puertas principales. La guerra de la Independencia había terminado, y España
expulsado de su territorio a los invasores franceses. Lógico desencanto el de
Napoleón. Previamente, en 1785, Franco visitó a Carlos III, instándole a
configurar una nueva Bandera para la Real Armada Española, que al cabo de los
años se convertiría en la Bandera Nacional. Y Carlos III, accedió a la
solicitud de Franco con toda celeridad y entusiasmo. No obstante, la gestión
del General Franco más brillante tuvo lugar en Granada, pocos días más tarde
del triunfo final de la Reconquista. Le envió desde El Ferrol un telegrama a
los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, en tono amable
pero categórico. “No se muevan de ahí hasta que yo llegue. Tengo urgencia de
hablar con SSMM. Afectuosamente. Franco”. Y los Reyes Católicos, como era de
prever, aguardaron impacientes, además de inquietos, le visita del militar
gallego.
Después de cinco días de viaje, Franco llegó a Granada y
se reunió con Isabel y Fernando. —He venido para pedirles prestados algunos de
los símbolos de su escudo para poder añadirlos a la Bandera que creará en los
próximos siglos su descendiente Carlos III, con el fin de poder asumirlos en el
Pabellón Nacional durante la guerra que voy a librar contra los rojos en 1936.
Y los Reyes Católicos, que parecían distantes en un principio, se mostraron
felices con la propuesta de Franco y le prestaron el Águila de San Juan, y el
Yugo y las Flechas. Cuatro siglos y medio más tarde, el General Franco, con la
Bandera que le confeccionó Carlos III y los símbolos que le regalaron los Reyes
Católicos, ganó a los rojos en la Guerra Civil española. Y así es la Historia y
no hay tutía. El General Franco falleció en Madrid, con más de quinientos años
de edad, en un hospital de la Seguridad Social creada por él en un momento de
inspiración.
Hoy, en 2021, un conjunto de sabios historiadores y
expertos trabajan enchufados en una cosa que se llama La Memoria Histórica, y
van dando tumbos. Pretenden ahora borrar de las puertas principales que dan
acceso a los cuarteles y otras dependencias de la Guardia Civil, – fundada por
el Duque de Ahumada y Marqués de las Amarillas, también por orden de Franco-,
el lema de la Benemérita “Todo por la Patria”. También han situado fuera de la
ley, por fascista, al Águila de San Juan, el Yugo y las Flechas que los Reyes
católicos prestaron a Franco. La Bandera de Carlos III de la Armada, inspirada
en los colores del Reino de Aragón y el Principado de Cataluña, se mantiene de
milagro, porque los historiadores de la Memoria Histórica desean imponer la
gloriosa bandera de la II República, vigente en España durante 5 años y en una
parte de España, la roja, durante los 3 años de la guerra. Es decir, ocho años.
Porque los enchufados y sesgados petimetres de la Memoria Histórica, creen que
todo viene de Franco, fallecido en Madrid, como ya he escrito, con más de cinco
siglos de edad desde que la señora Bahamonde le diera a luz en el Ferrol, allí
donde acaba el mar.
Pero se me antoja que para borrar el lema de la Guardia
Civil de sus cuarteles y demás dependencias, no hay cojones".
Alfonso Ussia
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