Para derrotar de manera contundente a los demócratas solo había que hacer una cosa: Dejarlos gobernar, que sus votantes vieran sus fallas, sus errores, sus agendas ocultas y sus verdaderos rostros. En este sentido puede decirse que los demócratas se derrotaron ellos solitos. Y para colmo, impusieron como candidata a una mujer con la inteligencia de una perdiz, (con el perdón de tan cándidas criaturas), que lo único auténtico que tenía era su macabra sonrisa.
Dejar que los escándalos Epstein y Puff Daddy, hicieran
su trabajo de demolición controlada en todas las atalayas de los demócratas.
Dejar que la agenda woke colmara la paciencia de padres
preocupados, como Elon Musk.
Dejar que destrozaran la economía y golpearan lo más
sagrado de los norteamericanos: su bolsillo.
Dejar que se empantanaran en una guerra tan costosa para
el bolsillo de los contribuyentes norteamericanos como la de Ucrania.
En conclusión, Trump solo tuvo que cruzarse de brazos,
mientras veía a sus adversarios cometer un error tras otro.
EN UNA COMPETENCIA GANA QUIEN MEJOR MANEJE LOS ERRORES DEL ADVERSARIO.
Los demócratas pensaron que a punta de juicios vencerían
a Trump. Que si no justificó sus impuestos, que si ofendió al Estado dudando
del resultado electoral de 2020, que si abusó de una mujer hacía 20 años, etc.
Y en cada juicio, aún fallando en su contra, se
encontraron con un Donald Trump a quien parecía habérsele incorporado el
espíritu del Cid Campeador.
Demás está decir que con estos juicios, los mismos
demócratas catapultaron la influyente personalidad de Trump.
CÓMO SE FRAGUÓ LA DERROTA HUMILLANTE DE LOS DEMÓCRATAS?
En primer lugar, los mejores aliados de Trump fueron los afectados por las malas decisiones de los demócratas.
La agenda woke que tanto impulsaron desde el poder,
terminó irritando al hombre, en la actualidad, más poderoso del mundo: Elon
Musk, quien ha expresado con amargura como esa corriente woke terminó
arrebatándole a un hijo por la propagación del transexualismo.
La obsesión de los demócratas de inmiscuirse en asuntos
privados con absurdas regulaciones y controles sociales terminó agitando a
segmentos de la sociedad subestimados por los políticos, como la comunidad
Amish, quienes molestos por la sanción impuesta a un campesino de Pensilvania,
por vender leche cruda a sus vecinos, terminaron apoyando a Donald Trump, aún
cuando nunca antes habían participado en una elección.
Y en este sentido, encontraron en un joven gay llamado
Scott Presler un aliado extraordinario. Visitó una a una las comunidades Amish,
los convenció de que con Trump nadie los iba a sancionar por vivir según sus
costumbres, como vender leche cruda, sin ser sancionado duramente como lo fue
el campesino Amos Miller. Y así fue como pudimos apreciar el impacto de esa
poderosa imagen de carretas tiradas por caballos en fila india, para ir a votar
por Trump.
Otro error fue el cometido por las autoridades demócratas
de la salud de Nueva York, quienes decidieron confiscar una ardilla que ya era
famosa en las redes sociales, y no conformes con eso, terminaron sacrificando a
la ardilla por no conseguir un refugio seguro para ella.
Otro error de los demócratas fue confiar ciegamente en
las grandes cadenas de televisión para imponer a la candidata demócrata,
generar una falsa popularidad, incluso, asomar, a través de encuestas amañadas,
la posibilidad de triunfo de una Kamala Harris que nunca levantó pasión en el
electorado, tan solo en el segmento de los odiadores de Trump.
Por el contrario, Trump optó por conceder entrevistas a
importantes influencers con un poder mediático exponencialmente superior a los
medios convencionales.
Y por último tenemos a un Elon Musk se jugó el todo por
el todo apoyando incondicionalmente a Donald Trump.
Está vez, para despecho de los demócratas, el algoritmo
de X, la antigua Twitter, jugó a favor de Donald Trump y en contra de los
demócratas.
QUIÉN HIZO POSIBLE LA VICTORIA DE DONALD TRUMP?
En primer lugar, el propio Trump, un hombre que sabe cómo
proyectar su imagen, cómo manejar el show business, cómo impactar en la psiquis
colectiva, y hasta puso a los jóvenes a bailar imitando sus pasos, al compás de
una música que se puso de moda cuando ellos no habían aún nacido.
El poder mediático de Trump lo llevó sin duda a la cima.
En segundo lugar, el apoyo de Elon Musk, hizo de
contrapeso al poder de los grandes medios, incluso, los superó. Siendo el
algoritmo pieza clave de este triunfo.
En tercer lugar, la inteligencia excepcional de su hijo
Baron Trump, quien fue su asesor en el tema de dar entrevistas a influencers y
no a los grandes medios.
En cuarto lugar, los errores de los demócratas, en
especial dos: derramar la leche de los campesinos Amish y matar a una mascota
muy querida y muy seguida en las redes sociales.
QUIENES GANARON CON LA ARROLLADORA VICTORIA DE DONALD TRUMP?
En primer lugar, el propio Donald Trump, quien tendrá un
mandato imposible de imaginar en el 2020, con todos los poderes del Estado a su
favor y un incuestionable e indiscutible respaldo popular.
En segundo lugar, Elon Musk, quien ahora podrá
desarrollar todos sus proyectos sin contrapesos, y con una puerta abierta de
par en par en el despacho del presidente de los Estados Unidos de América.
En tercer lugar, ganan poder Javier Milei y Nayib
Buckele, quienes se convierten en referencia y modelo a seguir en toda
Latinoamérica.
En cuarto lugar, ganamos los ciudadanos rebeldes de todo
el mundo que ahora tenemos un poderoso aliado para acabar con los mentores de
la Agenda 2030-2045.
En quinto lugar, ganaron los periodistas independientes
que van en vía de convertirse en los sepultureros de los grandes medios.
En sexto lugar, ganamos todos aquellos que apoyamos la
idea de un mundo con un nuevo orden que se fundamente en el respeto a las
libertades individuales.
QUIÉNES PERDIERON CON LA ARROLLADORA VICTORIA DE DONALD TRUMP?
En primer lugar, Barack Obama. Sobran los comentarios.
En segundo lugar, los promotores de la agenda woke.
En tercer lugar, el Foro Económico Mundial, la ONU, la
OTAN, y todas las instituciones del estado profundo.
En cuarto lugar, perdieron las farmacéuticas que dañaron
la salud de millones de personas con la pandemia y las vacunas experimentales.
En quinto lugar, perdieron los vendedores de falsedades
con inmerecida influencia en la sociedad, entiéndase la industria de la música,
del cine, de la moda, del entretenimiento, etc.
En sexto lugar, perdieron los grandes medios En séptimo
lugar, perdió la Unión europea que se fue por un barranco al pretender doblegar
al oso ruso.
En octavo lugar, perdieron las tiranías del continente
americano.
Para Trump la prioridad será Norteamérica, pero no va a
desaprovechar la oportunidad de limpiar lo que queda de comunismo en este
hemisferio.
La lista de los perdedores es larga. Poco a poco el
propio Trump se encargará de hacer mención de los que faltan para completar la
misma.
YASMIN NUÑES
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