lunes, 25 de julio de 2016

Yihadismo no, TERRORISMO

Es frecuente y brutal la utilización del terrorismo, en nombre de una supuesta yihad, a la cual sus seguidores llaman una «guerra santa» en el nombre de Alá, y que se remonta a la época de las cruzadas y de la invasión de España por los Musulmanes durante unos cuantos siglos, que les lleva a hora a reclamar Al Andalus como suyo. ¿Te imaginas tú a los Italianos reclamando España como suya porque estuvieron aquí dos siglos?

Todos estos son fanáticos a los que les han lavado el cerebro, gente que si no fueran de drogas hasta arriba, no harían lo que hacen, y que en vez de dar la interpretación espiritual que corresponde al Coran, que representa el esfuerzo que todo creyente debe realizar para ser mejor musulmán, mejor padre o madre, esposo o persona, le dan la que les conviene con tal de saciar su sed de sangre, su amargura y sus frustraciones.

Cualquier persona con un mínimo de formación religiosa, sea cual fuere la religión, sabe que la figura de Dios es la de un ser benevolente, piadoso, y cuyo fin primordial es el amor a los demás, no el odio y el asesinado a los que no piensen igual, como promulgan esto locos asesinos.

Esperemos que por el bien de todos esto se encauce, porque de no ser así, el odio al Musulman va a ir creciendo, hasta que de verdad haya un conflicto racial y de culturas.

Ahora es cuando algunos dirán "Dios, ¿dónde estas cuando te necesitamos? o ¿dónde está tu Dios cuando le necesitas?

Yo tengo mi teoría al respecto, y quizás es que - Mateo 7:8 "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿O qué hombre hay entre vosotros que si su hijo le pide pan, le dará una piedra...." - tiene su interpretación, pues es que hay que pedir lo que nos conviene, y ese es el motivo por el que la totalidad de las cosas que pedimos no nos son concedidas.

Probablemente Dios entiende que lo que está ocurriendo es lo que nos conviene ¿por qué? y es que "Los caminos del señor son misteriosos" y "Solo dios sabe porque hace las cosas ". No le des más vueltas.

Sea como sea, que Reine la cordura y el amor entre todos los hombres.

martes, 19 de julio de 2016

No entiendo a los jóvenes que empiezan a trabajar

Es cierto que en los tiempos que corren, encontrar trabajo, o conseguir un sueldo aceptable es complicado, pero es complicado para todos, no sólo para los jóvenes recién licenciados.

-        A partir de los 50, ya casi eres un desecho profesional, una carga, y tu experiencia ya no se valora, incluso tu falta de dedicación a los hijos que ya no son menores, no cuenta (disponibilidad para viajar, flexibilidad horaria, dedicación, etc.), con lo que encontrar trabajo está muy complicado, con el problema de que aunque hasta los 50 años hayas cotizado 25 años, no sirve para nada a efectos de tu pensión de jubilación, pues la misma se basa en los últimos 15 años trabajados, y si has estado sin trabajo desde dicha edad, tu jubilación será más bien ridícula o mínima.

    Esto, en cualquier caso, no es algo que preocupe a nuestros políticos, que desde que empezó la crisis en 2008, mucho han hablado al respecto, pero nada han hecho para solucionarlo. Veremos qué pasa dentro de 13 o 15 años, en que esa generación se tenga que jubilar.

-     Entre los 35 y los 45 años, estás aun en una edad en la que te puedes reciclar, se te considera intelectualmente activo, con capacidad de aprender, con fuerza, etc. o eso consideran las empresas, y más o menos puedes volver a entrar en el mercado laboral.

-      Y por último quiero referirme principalmente a los recién licenciados (entre 23 y 25 años), y no tanto a los que superan esa edad y están buscando trabajo, ya un poco desesperados, o se han tenido que marchar a otro país en buscar alguna oportunidad laboral.
     
     Los recién licenciados creo que se han criado, erróneamente, bajo la premisa de la ley del mínimo esfuerzo, de que tienen derecho a todo, y que se les debe de dar todo porque la sociedad/gobierno se lo debe.


Y me quiero referir al becario (25 años y licenciado en derecho/económicas, que ahora no sé cómo llaman a ese Grado, y ninguna formación de posgrado más, ni de idiomas) que está en la empresa en la que trabajo, que hablando de a quién iba a votar el pasado domingo día 26 de junio, decía que no iba a votar al PP porque no había derecho a cobrar un sueldo de 500 €/mes y hubiera tanta precariedad en el trabajo. ¿Estos chavales han perdido el norte? Uno de mis compañeros, que ronda los 42, le respondió, muy acertadamente, pues yo pasé por lo mismo que él, que él a su edad trabajaba de pasante en un despacho de abogados, y tan sólo le pagaban el bono bus, que su retribución era la enseñanza y la experiencia que recibía.

Está claro que esta juventud, lo del esfuerzo y el sacrificio, ni lo ha aprendido, ni lo pone en práctica, porque teniendo trabajo, algo que muchos jóvenes de su edad no tienen aún, no me parece correcto quejarse de una retribución aceptable para alguien que sigue "chupando de la teta de la vaca" y cuyo gastos son exclusivamente las copas que se toman los fines de semana.

viernes, 24 de junio de 2016

Brexit: Los Ingleses se saldrán con la suya

Vaya por delante que yo soy partidario de una Europa fuerte y unida, pero me temo que los ingleses, con su manía de ser o considerarse distintos (ya se quedaron fuera del € y siguen conduciendo por la izquierda) han decidido, a pesar de las consecuencias que tendrá inicialmente para otros países de su entorno, abandonar la U.E.
Espero sean muy duros con U.K, a pesar de las malas consecuencias que eso tendrá para España, y que no se les de el mismo trato comercial y fronterizo que se da a Suiza y Noruega, esto es, preferente, porque de ser así, habrán conseguido las ventajas de ser casi como un miembro de la U.E, y se habrían deshecho de las desventajas y controles financieros y económicos de la U.E. De ser así, yo también quiero que España se salga de la U.E.
Es un proceso largo, por lo menos dos años de negociación, en el que para empezar han hundido las bolsas de todo el mundo, y desestabilizado los mercados, y en el que me temo que lo de "out is out" va a quedar en una simple amenaza sin consecuencias, pues por lo que he leído y he escuchado, parece que su salida de la U.E no va a cambiar mucho las cosas para ellos, y va a seguir todo casi igual.
De ser así, será una invitación a abandonar la U.E por parte de aquellos países que sean euro escépticos.
Veremos que pasa, pero por de pronto han desatado la tormenta perfecta, el peor día del IBEX en toda su historia, que se podría ver empeorado según sean los resultados de las elecciones del 26-J.

jueves, 23 de junio de 2016

15 razones para no votar a Podemos

No puedo estar más de acuerdo con lo dicho por Manuel del Pozo en su Blog.
Éstos son mis principios... y así es la posición que sobre ellos tiene Podemos.
1. Defender la libertad. Podemos está en contra de que existan medios de comunicación privados y propone crear un Ministerio de Cultura y Comunicación "que articule la forma de transmitir la información". Adiós a la libertad de expresión recogida en el artículo 20 de la Constitución Española.
2. Confiar en el individuo. El populismo considera que el ciudadano es irrelevante dentro de la comunidad, no tiene ninguna responsabilidad, es un ser anodino y gris que si quiere sobrevivir tiene que ponerse en manos de un líder carismático como Pablo Iglesias que le dirá lo que tiene que hacer.
3. Premiar el trabajo y el esfuerzo. Podemos promete dar una renta básica a  todos los ciudadanos trabajen o no, lo que desmotivaría a las personas a buscar empleo. Todos los sistemas políticos que han pretendido fomentar la igualdad económica lo han logrado creando un mundo en el que todos viven en la más absoluta pobreza.
4. Proteger la propiedad privada. El programa de Podemos supone la mayor amenaza que ha sufrido la propiedad privada: un impuesto a las viviendas vacías, sanciones económicas para los que incumplan "la función social de la vivienda", y despenalización del uso de las viviendas vacías, lo que de hecho supone legalizar la okupación. Pablo Iglesias llegó a decir que "donde existe propiedad privada, hay corrupción".
5. Impulsar la iniciativa empresarial. Podemos piensa que los Amancio Ortega, Juan Roig, Pablo Isla o Ignacio Sánchez Galán son malvados especuladores que ganan mucho dinero porque se lo arrebatan a los pobres ciudadanos. Desprecia a los empresarios, a pesar de que éstos son los que aportan riqueza y crean puestos de trabajo.
6. Fomentar la inversión extranjera. Pablo Iglesias me contestó hace un año que no le importaba nada que los empresarios extranjeros dejaran de invertir en España. El inversor foráneo no es bienvenido, como bien sabe la china Wanda en Madrid y la americana Marriott en Barcelona. 
7. Rebajar el gasto público. Podemos ya no habla de salirse del euro, pero plantea un gran desafío a Bruselas. Pretende aumentar el gasto público en nada menos que 60.000 millones, lo que supone saltarse ampliamente el objetivo de déficit público.
8. Bajada de impuestos. La subida del IRPF que quiere Pablo Iglesias, de 10.000 millones de euros, únicamente se lograría si se eleva el tipo marginal máximo desde el 45% actual al 75%, un tipo claramente confiscatorio y que provocaría una huida de capitales. 
9. Reducir el intervencionismo del Estado. Podemos promueve una estatalización y un intervencionismo público que requeriría de un monstruoso aparato gubernamental. Como sus dirigentes no creen en la libertad de mercado planean convertir a Bankia en un elemento de planificación económica y financiera al servicio del Gobierno  
10. Evitar la lucha de clases. Al discurso de Pablo Iglesias le conviene esa dicotomía entre ricos y pobres, entre los de arriba y los de abajo, entre oprimidos y opresores, entre la casta y el pueblo... Así pueden justificar el considerarse moralmente superiores al resto: ellos representan al pueblo y por eso son los buenos.      
11. Respetar la ley. Los populistas creen que el poder de la calle es superior al de la ley o el derecho, y usan las consultas trampa -como las realizadas por el Ayuntamiento de Madrid en Internet- para refrendar sus intereses espurios y saltarse la ley cuando les conviene. 
12. Asegurar la independencia judicial. Los dirigentes de Podemos se cargan de un plumazo la independencia del poder judicial y afirman de una forma desvergonzada que "los jueces están esperando un Gobierno que les dé la orden de detener a los corruptos; tiene que haber más control sobre los jueces porque son servidores de la cosa pública".  
13. Nada de odios ni de rencores. El discurso rancio y guerracivilista que Pablo Iglesias desplegó en su estreno en el Congreso -cuando acusó a Felipe González de tener un pasado "manchado de cal viva"- refleja el odio y el rencor social con el que el populismo intenta alentar a las masas. Los escraches y las okupaciones son ejemplos de una estrategia intimidatoria que es necesario desterrar. 

14. Preservar la integridad de España. Podemos propone un referéndum de autodeterminación para Cataluña, pero también para el País Vasco y Galicia. Eso sería abrir un melón con consecuencias inimaginables.

15. Regenerar la política. Los populistas izan la bandera de la regeneración con el objetivo de asaltar las instituciones y tomar el poder. Regenerar es recuperar el prestigio de la actividad política y acabar con la corrupción, el despilfarro y el amiguismo.


lunes, 20 de junio de 2016

Las grandes mentiras de Carmena y Podemos

Interesante artículo de Carmelo Jordá en Libertad Digital-

Hace poco más de un año, Manuela Carmena basaba su campaña para las elecciones municipales en la "emergencia social" que padecía Madrid. Muchos madrileños no reconocíamos esa ciudad tercermundista y casi postnuclear en la que nos decían que estábamos viviendo, pero si levantabas ligeramente la voz para preguntar dónde estaban todo aquel dolor y todo aquel drama te explicaban, ora con condescendiente paciencia, ora con indignación rayana en la ira, que los niños pasaban hambre y que había muchos desahucios.
Era un mantra o casi una oración: como los mandamientos de la Ley de Dios, los muchos y muy graves problemas de Madrid también se resumían en dos: las decenas –o centenares– de miles de niños hambrientos y los no menos numerosos desahucios.
Pero ya poco después de llegar al poder pese a no ganar las elecciones –no olvidemos ese detalle– Carmena tuvo que admitir que no sólo Madrid no estaba lleno de harapientos menores como el Londres de Dickens, sino que las familias que lo necesitaban ya estaban siendo atendidas por el maléfico Ayuntamiento de Botella y, para colmo, con un plan "mejor que el nuestro".
Algo más ha tardado en derrumbarse la otra mentira, aunque no mucho: hace unos días El País desvelaba que el Ayuntamiento cerraba su oficina antidesahucios porque no hay casos ni para justificar su existencia.
Tal y como entonces los desahucios y los niños hambrientos eran los ejemplos perfectos del drama español, ahora lo son de cómo el partido de "la gente" ha usado la desgracia de unos pocos; la ha magnificado y ha pintado con ella el panorama de una hecatombe social que justificaba –y me temo que justificará– cualquier despropósito económico y político.
Porque es cierto y lamentable que hay familias que lo pasan mal, o que han de vivir el drama de un desahucio, pero no lo es que fuesen tantas y, sobre todo, que hubiesen sido abandonadas por la sociedad y las instituciones. Y aún lo es menos que esa falsa "emergencia social" justifique que nos despeñemos por el acantilado del comunismo bolivariano o que echemos abajo todo lo que los españoles hemos construido en estas últimas décadas, que, pese a las crisis, la corrupción y los muchos problemas, han sido las más prósperas y pacíficas de nuestra historia.
Pero la verdad les importa muy poco a Carmena y a Podemos, una alcaldesa y un partido instalados de tal modo en la mentira que no dudan en decir que los niños pasan hambre, que el día es la noche o que Marx y Engels eran socialdemócratas. Porque todo vale para el que ni respeta al pueblo que dice defender ni cree en la democracia.

lunes, 23 de mayo de 2016

¿La estelada? ¿Y por qué no la hoz y el martillo o el yugo y las flechas?

El tema de la libertad de expresión da para mucho y es muy subjetivo. De hecho, no vayas tu al Camp Nou con una bandera Española, que ya verás a dónde se va tu libertad de expresión.

Es curiosa la forma torticera en que algunos jueces retuercen la Ley a su gusto o interés (de sentido común carecen casi todos). De hecho, ya veremos como resuelve el Tribunal de lo Contencioso la reclamación/recurso contra la sentencia dictada por el juez que ha permitido su exhibición, aunque ya no sirva para nada y a nadie le interese.

Recomiendo la lectura del artículo de Alfonso Rojo, Caníbal con patas, publicada el domingo en el periódico La Razón.
Tiene mala prensa la ‘Ley del Talión'. Tuve yo un profesor de Derecho que, hablando de justicia retributiva y para subrayar que la pena debe ser proporcional al delito y moralmente aceptable, nos decía que un rasgo evidente de civilización es que no nos comemos a los caníbales.
Es evidente que devorar al antropófago sería ponerse a la altura del salvaje, pero coincidirán conmigo en que resulta de una ingenuidad rayana en la memez, alojarlo en tu casa, sentarlo a tu mesa y darle acceso a los utensilios de cocina.
Pues algo así pretenden nuestros ‘progres' nacionales. Da casi igual el asunto, porque lo aplican tanto al etarra Otegi como a los fanáticos islámicos, pero hoy lo que me trae aquí son las puñeteras esteladas, con que el independentismo catalán, animado por un juez comprensivo, varios periódicos nacionales, televisiones variopintas y muchos bobos, saturará el graderío del Vicente Calderón.

Seguro que se acuerdan ustedes, porque ocurrió hace sólo siete meses y lo dieron en directo hasta las cadenas podemitas, de esa escena en la que Gerardo Pisarello, número 2 de Ada Colau, arranca de la balaustrada del Ayuntamiento de Barcelona la bandera de España, que acababa de colocar el concejal del PP Alberto Fernández, al ver que portavoz municipal de ERC, Alfred Bosch, había colgado una enseña separatista.

Pues el tal Pisarello, nacido en Argentina pero licenciado en España y con sueldo, coche y seguridad social a cuenta del sufrido contribuyente español, es de los que más alto y desaforadamente exige el cese de la delegada del Gobierno Concepción Dancausa "por intolerante".
Petición que encabeza el president Puigdemont, el de las multas a los comerciantes que rotulen en castellano y la imposición de la escuela monolingüe, y con la que sintoniza la directiva de ese Barça, que en el partido de ida de los cuartos de Champions tenía a la entrada del Camp Nou pelotones de Mossos de Escuadra dedicados a despojar a los aficionados colchoneros hasta de las bufandas con la bandera española, para ir arrojándolas a un contenedor.
La docilidad frente a los abusos del secesionismo sólo contribuye a envalentonar a quienes se han propuesto acabar con España. No propongo que coloquemos al caníbal en una fuente, rodeado de patatas, y lo sirvamos cocinado al horno con una manzana en la boca, pero quizá y eso es algo que el presidente Rajoy y otros muchos deberían sopesar, no estaría de más pegarle de vez en cuando un buen mordisco, para que aprenda lo que duele.

¿ Por qué los comunistas no se van a vivir a Cuba/Venezuela?

Lo cierto es que el "niño pijo" Alberto Garzón, y digo pijo porque un comunista de verdad no vive con sus lujos de capitalismo occidental, si cree que el comunismo está de moda ¿por qué no se va a vivir a un Gulag, a Cuba o Venezuela?
La respuesta es clara, porque si no va de dirigente político a vivir en la riqueza, y fuera de la realidad del pueblo, dejaría de serlo de inmediato.

El artículo publicado por Cesar Vidal en el periódico La Razón, hablando de Garzón, es bastante acertado y descriptivo.

Por su interés, lo reproduzco a continuación.

Alberto Garzón, mitad del dúo dirigente de Unidos Podemos, afirmó hace unos días que el comunismo está de moda. Sus palabras me recordaron una prueba ya sugerida por Alexander Solzhenitsyn en el primer volumen de «Archipiélago Gulag». Señalaba el escritor y premio Nobel ruso que para comprender lo que significaba el paso por el sistema concentracionario soviético conocido como Gulag, bastaba con someterse durante un día, incluso por unas horas o minutos, a algunas de las situaciones que, en su interior, padecían los reclusos.
Yo invito a Garzón y cualquiera de los que piensan que el comunismo es la solución a nuestros males a trasladarse a cualquiera de las naciones oprimidas por esa ideología. Le invito a que sufra cinco horas de cola para intentar - porque no es seguro que lo consiga- comprar harina, leche o aceite en la Venezuela que lleva años respaldando a Podemos. Le invito a que intente encontrar medicinas para psicóticos o enfermos de sida en los hospitales venezolanos. Le invito a que intente publicar cómo una hija de Chávez ha conseguido hacerse con su fortuna, en paralelo a tantos socialistas venezolanos que se han enriqueciendo especulando con alimentos y con el hambre del pueblo o directamente con el narcotráfico.
Le invito a que intente encontrar un empleo decente y bien pagado en Cuba. Le invito a que examine lo que se enseña en las aulas adoctrinadoras de la isla explotada como su feudo particular por los Castro desde hace más de medio siglo. Le invito a que viva con los derechos laborales y la paga de un obrero norcoreano. Le invito a que se quede en cualquiera de las prisiones en las que todos y cada uno de estos gobiernos arroja a los disidentes.
Le invito a que soporte por unos minutos las torturas que en Cuba, Corea del norte o Venezuela se aplican a los que abren la boca o son sospechosos simplemente de hacerlo. Le invito a que intente encontrar una vivienda digna de tal nombre en cualquiera de esos países de régimen socialista. Le invito a que intente desplazarse en los transportes de cualquiera de esos paraísos. Le invito a que se enfrente con la escasez de electricidad y de agua que existe en ellos y que lleva a algunos a intentar almacenar este último elemento en cubos que se convierten en focos de infección. Ni un año ni un mes. Una semana. Como un esclavo más y no como un jerarca. Luego hablamos de modas.