viernes, 7 de noviembre de 2014

Podemos fastidiarla

La verdad es que el fenómeno podemos para mi empieza a ser preocupante, no por que sean la primera fuerza política en opción de voto, sino porque muchas de las personas que supuestamente estarían dispuestas a votarles son gente con formación, gente que sabe que el programa de esos señores es pura demagogia, bolchevismo en estado puro (extrema izquierda) y absolutamente imposible de cumplir sin arruinar al país.

Como voto de castigo y aviso a navegantes, vamos una gracieta en las europeas, tiene un pase, aunque la gente no se da cuenta de que cada vez se gobierna más e Europa, y España tiene poco margen de maniobra en algunos asuntos. Lo que no es tan aceptable es que la gente, por puro descontento esté dispuesta a hacerse el harakiri, esto es, para acabar con una casta política, crear otra que significará, con absoluta certeza, el fin del estado del bienestar.

Votar a estos señores significa votar por una dictadura de izquierdas ("tengo envidia de Venezuela" dixit, y no es el ratón de los cartoons señora Carmen Calvo, ex ministra del PSOE), gente que justifica el terrorismo, o al menos no lo critica, gente que nos quiere igualar por abajo, mientras ellos vivirán como reyes (como en cualquier dictadura sea de izquierda o derecha), gente que ocupará un piso si usted lo tiene vacío (mientras no sea suyo o de uno de los suyos) para ponerlo a disposición de quien no ha trabajado para ganárselo, y aunque digan lo contrario, seguro que alguno meterá la mano en la caja, porque son humanos, como ocurre con los políticos de otros partidos, ya sean de izquierda, centro o derecha, e incluso con los sindicatos, representantes y "defensores" de los trabajadores.

Resumiendo, recapacitemos si no queremos que España sea ingobernable y quede aislada, otra vez, del resto de los países democráticos.

¿Acaso las dictaduras de izquierda son mejores que las de derecha? Lo son sólo para los dictadores y su acólitos.

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