Lo visto hasta ahora, desde las elecciones del 20 de diciembre deja en evidencia a la clase política española, y lo que realmente les interesa.
El Partido Popular, como es habitual en la España democrática de 1978, sólo puede gobernar si tiene mayoría absoluta, o casi (tirándose en los brazos de los nacionalistas, que tanto provecho han sacado de esta circunstancia), y cuando lo ha hecho, ha sido para arreglar el desastre económico que le ha dejado su antecesor en el gobierno.
El Partido Socialista, siempre se ha aliado con quien hiciera falta para poder gobernar, importándole muy poco si lo hacía con la derechas o el centro derecha (CIU y PNV), siempre que no fuera el PP, pero lo de Pedro Sánchez no tiene nombre, pues pretende formar gobierno con el concurso de Ciudadanos, de Podemos o de quien haga falta siempre que se cumplan sus intereses personales, ser Presidente a toda costa y sin importar el precio que debamos de pagar los españoles, para que él vea cumplido su sueño, ser el Presidente, no sólo que fracaso en un absurdo intento de investidura (tomadura de pelo y perdida de tiempo hacerlo sabiendo que sólo contaba con 131 votos), sino con 90 diputados, esto es el peor resultado de la historia del PSOE, que además fue el cuarto mas votado en su circunscripción electoral, Madrid.
Resulta lamentable comprobar que todos los partidos, sin exclusión alguna, sólo buscan su posicionamiento electoral, despreciando al partido ganador, con tal de conseguir sus objetivos, y a sabiendas de que si el PP no está en el gobierno, el gobierno que pudiera resultar de los pactos anti natura que se barajan, no podría hacer, legislativamente hablando, prácticamente nada. Eso sí, Pedro Sánchez conseguiría ser ex presidente del Gobierno, la economía volvería a retroceder, y antes de terminar el año volveríamos a tener otras elecciones, en las que posiblemente el PSOE se hundiría definitivamente, y habría el gobierno Constitucionalista que el PSOE se niega a formar ahora.
El señor Zapatero, el presidente que llegó por accidente en un tren de cercanías, jamás se imaginó que el dicho "otros vendrán, que bueno me harán", lo iba a poder utilizar, pues tras dejar España medio en la ruina, nunca pudo pensar que su sucesor en el PSOE fuera una persona tan intransigente, negligente, inútil, chaquetera, interesada y poco democrática, como es Sánchez, y que llevaría al PSOE a los peores resultados electorales de la historia reciente del PSOE.
Señores políticos, o se ponen de acuerdo para formar un gobierno estable, o nos veremos abocados a otra recesión económica y política, que por lo visto hasta el momento, a ustedes no les importa ni lo más mínimo.
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