Por su interés, y coincidir plenamente con la opinión vertida por Alfonso Ussia en el periódico La Razón, reproduzco íntegramente el artículo por él publicado.
"«El precio es España. Por no saber defenderla, Rajoy se
la ha entregado a sus peores enemigos. Los peores enemigos de España son todos
españoles, con algún argentino mezclado entre ellos. Un sector del PSOE, el
de Zapatero y Sánchez, odia a España. En Podemos, el odio es más intenso, como
en las menguadas huestes de Garzón. Y para ser presidente del Gobierno, Sánchez
ha vendido a España a los independentistas catalanes, los independentistas
vascos y a los herederos de los terroristas de la ETA y Grapo. Es decir, que se
ha lucido Sánchez para ser Presidente del Gobierno del Estado que desea
destruir.
Me preocupa, y mucho, la sonrisa permanente de su
asistenta Margarita Robles, la silbante resentida de los papos asimétricos.
Ella ha sido la que nos ha anunciado el retorno a las políticas de Zapatero. Me
preocupa el júbilo de Monedero, el de los 400.000 euros, y el de los dueños del
chalé. Pero no es la preocupación lo que me domina. Me manda el asco. Me siento
asqueado por ser parte y vida de una nación maravillosa tan repentinamente
poblada de indeseables. De traidores, de resentidos, de envidiosos y de
enemigos de su integridad.
Me asquea que los votos chantajistas y chantajeados del
0,6% de los españoles pueden determinar el Sí o el No en una moción de censura
de un Parlamento que representa a veinte millones de votantes. Me asquea que
ese 0,6 % de los eternos traidores del PNV, que han sobrevivido siempre gracias
al dinero que han percibido a cambio de sus coacciones institucionales, pueda
ser el principio de una definitiva puesta en marcha del independentismo. Me
asquea el odio a España de unos españoles que aprendieron a odiar el mismo día
de su llegada a este mundo. Y que no han querido moverse de la aldea, de la
aldea donde se enseña a mentir, a falsear y a vomitar sobre la realidad de
España.
Tenía pensado extenderme con Sánchez. No lo merece. Es el
típico hortera de bolera americana y salón de masajes que aprovecha todas las
cloacas para unirlas en torno a su persona. En esa labor es hábil. Pero no
merece la pena Sánchez. No del todo es Sánchez culpable. Todo empezó con los
complejos de inferioridad en la transición. Complejos de la UCD. Con los años
finales del socialismo de Felipe González. Con la soberbia, la entrega al
nacionalismo catalán de Pujol, protagonizada por Aznar, el que se sabía rodear
de los mejores. De los mejores ladrones, quiero decir. Con el desastroso período
de Zapatero. Con la corrupción heredada que no ha querido atajar Rajoy. Con el
PSOE enfangado hasta las cejas con sus ERE. Con la reaparición del estalinismo
en España, y la exaltación de la venganza. Con unos políticos que se han
aplicado en restaurar la guerra finalizada ochenta años atrás.
Siento asco, y ellos son culpables, hacia todos los que
han colaborado en que esto que hoy sucede, haya ocurrido. Los ladrones del
dinero público y del dinero privado. Los antiespañoles que sólo respetan a
España cuando España los financia. Los empresarios de la codicia desmesurada y
la impostura desmedida. Los obispos catalanes que apoyan la independencia. Los
periodistas que obedecen a sus empresarios, tan difíciles de obedecer porque la
mayoría no se sabe por dónde andan y a qué se dedican.
Siento asco que una tierra única, en su Historia y su
aventura, en su heroicidad y su trabajo, esté en manos de una generación de
auténticos sinvergüenzas, vagos, arribistas, traidores e ignorantes.
Permítaseme el desahogo. No es una crítica. Es un llanto.
España se merece a España, pero no a tanto hijoputa reunido en este primer
tramo del siglo XXI. Antes los buenos españoles eran más. Hoy sabemos dónde
están los buenos. Es de esperar que no sea necesario recordarles que lo son.
¿Cómo te pueden odiar tanto, España?"
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