Por presionar en exceso en la transición ecológica se está poniendo en entredicho el equilibrio entre crecimiento, cohesión social y protección del medio ambiente.
El desarrollo sostenible es un difícil equilibrio entre crecimiento económico, cohesión social y protección del medio ambiente; si se presiona en exceso en uno de los tres componentes del modelo, este puede colapsar. El objetivo es trasladar a las generaciones futuras capacidad de progreso y bienestar, si es posible mayor de la que disfrutaríamos actualmente.
El crecimiento
económico es fundamental para poder crear empleo, obtener recursos vía fiscal
para mantener el Estado asistencial y para ser lo suficientemente ricos para
poder permitirnos una protección del medio ambiente adecuada. Las
teorías del bienestar con crecimiento o carecen de fundamento teórico y
están refutadas por la realidad empírica. Si se hubiese aplicado la teoría del
Informe del Club de Roma Los límites del crecimiento publicado
en 1972, que vaticinaba, entre otras restricciones, el fin de los recursos de
petróleo antes del fin del siglo XX, aunque el mundo dejase de crecer, no se
habrían desarrollado muchos países, como China e India. Si bien es cierto que,
si se externalizan en la producción todos los costes de emisión de
contaminación, y no se limitan internalizando una gran parte de estos, el
modelo se podría estrangular por los grandes daños medioambientales que
provocaría.
La cohesión
social es fundamental para sostener unido y sin conflictos de clase al propio
modelo. Las pensiones, la sanidad, la educación y la dependencia son los
pilares fundamentales del denominado Estado de bienestar. Este se financia con
los recursos generados durante la actividad económica por la creación de
empleo; es decir impuestos y cotizaciones sociales. Si se produce un
exceso de redistribución de renta mediante este mecanismo, se pueden generar
desincentivos perversos que limiten el crecimiento y, por tanto,
lleven al colapso del modelo; que ya en la mayoría de los países de la UEM,
tiene grandes problemas de sostenibilidad; debido sobre todo al envejecimiento
de la población.
«Si se elevan las cotizaciones se penaliza la competitividad de las
empresas»
De hecho, en España es urgente una reforma adecuada del sistema público depensiones para garantizar su sostenibilidad, retrasando más la edad de jubilación y empleando toda la vida laboral para calcular la base reguladora, entre otras medidas necesarias. Sin embargo, la revalorización a principios de año de todas las pensiones y la reforma impulsada por el Gobierno transitan en la dirección contraria, puesto que agravan el problema. En efecto, si se elevan las cotizaciones se penaliza la competitividad de las empresas, lo que además penaliza el empleo y favorece la economía sumergida. Además, se crea un impuesto para los salarios elevados, con lo que el sistema reduce su carácter contributivo. Asimismo, es posible que aumente el gasto en pensiones, con los nuevos mecanismos de cálculo.
La protección
del medio ambiente es fundamental para garantizar la calidad de vida y
favorecer a las generaciones futuras. Son los países desarrollados y los que
más han crecido en el pasado, o incluso los que siguen haciéndolo intensamente,
los que más se preocupan por esta realidad. Pero si se quiere mantener
el entorno medioambiental virgen, sin construir infraestructuras, sin
permitir actividades productivas o incluso sin habitar por seres humanos en
ciudades, el crecimiento económico será imposible, así como la cohesión
social. La Agenda 2030 limita enormemente la competitividad y
eficiencia de actividad productiva, lo que lastrará el crecimiento, sobre todo
de Europa, que además ha cometido el gran error de proponer clausurar la
producción de automóviles de combustión en 2035.
Es evidente que se está produciendo un cambio climático, que está elevando ligeramente la temperatura media del planeta, 0,98
grados centígrados en más de un siglo. A lo largo de la historia de la Tierra
se ha calculado que se han producido unos 500 cambios climáticos naturales,
debidos fundamentalmente a la distancia y posición de la Tierra respecto al sol
y a las nubes y a la inclinación del eje de la Tierra. Estaríamos por tanto
ante el 501 cambio climático, por lo que hay que prepararse para afrontar una
vida con una temperatura más alta; lo que provoca importantes problemas, pero
también ventajas, puesto que aumentan las lluvias al haber más evaporación de
agua, y muchos cultivos se favorecen. La gran duda es si la acción del
hombre está incidiendo en el mismo, acelerándolo y haciéndolo más intenso.
Y por tanto lo más importante es si se puede limitar o impedir. En los primeros
siglos de la era cristiana, claramente las temperaturas eran más elevadas que
las actuales; y sin embargo, durante los siglos XVII y XVIII se produjo una
mini glaciación, sobre todo en Europa; todo el ciclo se inició en el siglo XIV
y terminó en el XIX.
«La reducción de emisiones de C02, solo se está produciendo en Europa y no
en EEUU, y mucho menos en China»
Por tanto, es
posible que no se aprovechen las grandes inversiones realizadas para luchar
contra el cambio climático y éstas se deberían redirigir a prevenir los efectos
y adaptarnos a los mismos. No ha impedir lo que posiblemente es imposible.
Además, hay medidas que se aplican asimétricamente según los continentes o
países. La reducción de emisiones de CO2 solo se está produciendo en Europa y
no en EEUU, y mucho menos en China; por lo que estaríamos lastrando nuestra
competitividad y potencial de crecimiento, sin conseguir una limitación global
del CO2.
Los derechos de emisión de CO2 han pasado de costar unos 25 dólares la
tonelada en 2020 a más de 90 dólares en la actualidad. Esta circunstancia explica en gran medida las fuertes subidas de las
tarifas eléctricas en España y el componente estructural de la inflación, por
lo que, para luchar contra la misma, hay que reducir la fiscalidad
medioambiental, incluido el impuesto sobre los plásticos.
En gran medida
por presionar en exceso en la transición ecológica, en Europa y en España se
estará poniendo en entredicho el equilibrio necesario entre crecimiento
económico, cohesión social y protección del medio ambiente; es decir, podemos
colapsar el desarrollo sostenible de nuestro país. Además, las
prohibiciones vinculadas a «la emergencia climática», que han refutado gran
cantidad de científicos, están limitando la libertad individual.
The Objevite
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