Antes de comenzar recordemos dos datos
Fuente desconocida. Internet
Antes de comenzar recordemos dos datos
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Situación desesperada, casi terminal, la de un Gobierno y un partido que cerró en Sevilla su congreso norcoreano de exaltación al gran líder
Cuenta alguien muy cercano al presidente del Gobierno, muy de su cuerda, que “Pedro está convencido de que los jueces quieren meterle en la cárcel, quieren procesarle, sentarle en el banquillo”, y que ese miedo, poderoso bloqueador neuronal, está detrás de muchas de sus últimas decisiones, algunas contradictorias y otras francamente contraproducentes. Y, tan cerca como el fin de semana pasado, ese amigo se atrevió a decirle que el desafío que lanzó a la judicatura la noche misma del 23 de julio del 23, cuando, obligado a encajar los siete escaños de Junts en su Gobierno Frankenstein, dio a luz el proyecto de amnistía que, además de hacer añicos el ordenamiento constitucional, colocaba a la magistratura en una posición imposible, fue un error que seguramente terminará por sentarlo en el banquillo. Es la venganza de unos jueces que se han negado a aplicar esa amnistía y a los que Pedro viene acusando de reaccionarios, fachas, lawfare y demás epítetos. El ataque frontal al tercer poder del Estado ha tenido la virtud de unir, cohesionar a la judicatura, porque Pedro ha confundido el mangoneo de los partidos del turno en el CGPJ y el Tribunal Constitucional -cuyos nombramientos conchavean- con el resto de la profesión, y desconoce que, antes que de derechas o de izquierdas, los miembros de la carrera judicial se consideran por encima de todo jueces. Jueces y/o fiscales comprometidos con la aplicación de la ley, que no están dispuestos a dejarlo escapar vivo como aviso a navegantes, de modo que ningún futuro aspirante a Fraudillo pueda apoderarse del Estado para intentar acabar con el Estado y con esa hermosa cualidad que durante décadas distinguió a los españoles como ciudadanos libres e iguales.
Situación desesperada, casi terminal, la de un Gobierno y un partido que ese domingo cerró en Sevilla su congreso norcoreano de exaltación al gran líder, las manos hinchadas de tanto aplaudir. Total cierre de filas porque, como decía Franco, “vienen a por nosotros”. Ni asomo de autocrítica. Sevilla convertida en el «Fort Apache» socialista, con los delegados encerrados tras la empalizada aguantando la embestida. Hablamos de un Gobierno que delinque para atacar a una rival política. “Es Ayuso la que debe dar explicaciones”. Ayuso les vuelve tarumbas. Un Gobierno obsesionado con Ayuso y entregado al latrocinio ante la mirada indiferente o complacida de la mitad de la población. Lo dijo Bastiat: “cuando el saqueo se convierte en una forma de vida para un grupo de hombres en el poder, con el paso del tiempo se crea un sistema legal que lo autoriza y un código moral que lo glorifica”. Pero, ¿hasta cuándo puede aguantar esto? Seguramente hasta que los tiempos judiciales dicten sentencia, porque los socios de Sánchez nunca pondrán en peligro el filón que para ellos supone tenerlo en Moncloa. Pedro es hoy un hombre más que nunca en manos de Junts y PNV, enemigos declarados de España, volcados en la máxima del “del cuanto peor, mejor”. Cuanto peor para España, mejor para ellos. Los Aitor, sangre burgalesa corriendo por sus venas, viven en el mejor de los mundos. Jamás pudieron imaginar chollo semejante, un presidente al que sacan los higadillos mientras degradan las instituciones hasta convertir España en un Estado fallido. Nunca renunciarán de buen grado a tan espléndido regalo, ni siquiera con la corrupción Sanchista rozando ya también la comisura de sus labios marchitos. Ahí estaba el gran Aitor, un tonto listo sin escrúpulos, diciendo esta semana que lo del hermano en la Diputación de Badajoz no es nada. Jamás dejarán caer a Sánchez si de ellos depende. Lo sostendrán hasta dejar España en los huesos.
Situación límite y de una extraordinaria gravedad. Estamos ante una “emergencia nacional”, como estos días recordaba Tomás Gómez, miembro que fue del PSOE y buen conocedor del paño. Con la mujer del presidente, el hermano del presidente y la mano derecha del presidente, imputados. Con el Fiscal General del Estado, imputado. Con la jefa del gabinete del ex jefe de gabinete del presidente, también imputada. Con varios ministros sobre los que planea la sombra de la imputación. Y con Lobato muerto, cadáver en la cuneta de una forma de hacer política propia de mafias. Es evidente que en una democracia esto ya se habría resuelto hace tiempo por el único método que en democracia cabe concebir: con la dimisión del hombre convertido en cabeza de la hidra. Son hoy mayoría los que creen que Pedro tampoco dimitirá en el caso de que el Supremo, más pronto que tarde, termine imputándolo. Y, entonces, ¿qué? ¿Nos encaminamos lisa y llanamente hacia una dictadura en toda regla? Que se sepa, nuestro Largo Caballero no podría contar con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en un hipotético intento de asonada destinada a convertir España en la Venezuela europea. La Guardia Civil está dividida (lo ocurrido con el coronel Pérez de los Cobos así lo atestigua), partida en dos mitades como la propia España, y algo parecido parece estar pasando con la cúpula militar si hemos de dar crédito al comportamiento del general jefe de la UME, servilmente ganado por la woke palabrería hueca, básicamente falsa, de la grey sociata, resultado todo ello de la maceración lenta a la que Margarita está linda la mar y Marlaska han sometido a Ejército y Guardia Civil. “Cuando acabemos con la derecha…”, decía ayer la ministra Isabel Rodríguez en Sevilla. A estas alturas, imaginar a Pedro salivando ante la idea de una solución a lo Hugo Chávez resulta una sospecha francamente razonable. Zapatero se ha traído la lección bien aprendida de Caracas. Es la civilización exhausta esperando a su bárbaro, que dijo Cioran.
Un país donde Víctor de Aldama teme ser asesinado por haber puesto en evidencia el entramado delictivo de este Gobierno es un país muy peligroso, que ha traspasado todas las líneas rojas. Y ello a pesar de la congénita cobardía del español medio, demasiado apegado a la vida muelle de estos años de desarrollismo inane. Ojo a los zarpazos del animal herido. Parece que el Congreso sevillano ha tapado el debate sobre la Monarquía que pretendían no pocas agrupaciones socialistas. El asedio a la Corona como último reducto/recurso de un sanchismo herido de muerte y necesitado de más madera con la que alimentar la caldera de su Brunete mediática, el equipo de opinión sincronizada en el que Pedro tiene puesta sus esperanzas. “Ser periodista significa para mi ser desobediente. Y ser desobediente significa, entre otras cosas, estar en la oposición”, contaba Oriana Fallaci al periodista portugués Álvaro Guerra, después de que el secretario general del PCP, Álvaro Cunhal, se atreviera a desmentir una entrevista (“En Portugal nunca podrá haber una democracia como en el resto de Europa occidental”), que le había realizado el 13 de junio de 1975 para L’Europeo. “Y para estar en la oposición hay que decir la verdad. Hay que arriesgar. Mi desprecio siempre es para quien no arriesga. Lo pensaba mirando a Papadopoulos, condenado a muerte. Pensaba: “Arriesgó. Se equivocó. Y ahora paga. Pero Niarchos y Andreadis, sus ex patrones, no pagan. Son más ricos y más amos que antes”. Y además pensaba: “Mussolini pagó. Agnelli, no. Hitler pagó. Krupp, no”. Los periodistas cobardes son un poco como los Krupp y los Niarchos y los Agnelli: no pagan nunca. Son, como ellos, personas sin moral. Vendidos al mejor postor: vendedores de palabras. Cambian de amo y basta. Yo no soy una vendedora de palabras. Soy una vendedora de ideas que paga siempre por sus ideas, correctas o equivocadas. Y a los estúpidos que me temen y se niegan a ser entrevistados por mí, les respondo: “No tienen miedo de mí. Tienen miedo de la verdad”.
Para vivir sin miedo necesita el PP dar un paso al frente. Para gobernar. Desde hace meses se ha instalado en el ambiente un inquietante divorcio entre la nomenclatura “popular” y la base social a la que dice representar. Incertidumbre y un cuasi total desconcierto sobre lo que el PP puede hacer o decir en cualquier circunstancia y ante cualquier cuestión. La presencia de Núñez Feijóo en el congreso de la UGT ha llevado la perplejidad a esa amplia base social que vota soluciones de derecha liberal. ¿Qué se le ha perdido al gallego al lado de un tipo que, entre otras cosas, ninguna buena, apoya al separatismo catalán? En Génova 13 parece tener dificultades para comprender que la polarización de la sociedad española impuesta por el sanchismo, además de reducir al mínimo el espacio político de centro, hace imposible cualquier trasvase de voto interbloques. El partido no ha perdido soporte por su izquierda, sino por su derecha, y ahí están los 3,5 millones de votantes de Vox que salieron huyendo de la estulticia y la traición “marianil”. El empeño en adoptar posiciones progres bajo el falso manto de la moderación y la justicia social no tiene, por eso, eficacia alguna a la hora de atraer votos de una izquierda radicalizada o de una derecha hastiada de buenismo. Para lograrlo parece imprescindible dotarse de un marco de principios claro y de un proyecto de país que apunte con claridad hacia el modelo de sociedad que aspiras a construir. Un ideario, un proyecto de país y un equipo que inspire confianza y tenga el peso específico necesario para generarla. Feijóo está obligado a tomar decisiones urgentes y posiblemente traumáticas, sin dejarse seducir por los cantos de sirena de las encuestas. Ni un minuto que perder.
Han detenido ya a tres personas por golpear el coche del presidente, pero no consiguieron arrestar (por lo que sea) a Carles Puigdemont, que se pasó diez minutos subido en una peana
Andan
las viudas de Pedro Sánchez (que son las mismas que las de Kamala Harris)
diciendo que lo ocurrido en Paiporta con los Reyes y el presidente fue obra de
grupos organizados. En concreto, de grupos de extrema derecha, que es como el
comodín de la llamada. ¿Qué imputan a mi mujer? Es cosa de la ultraderecha.
¿Qué imputan al fiscal general del Estado? Cosa de la ultraderecha. ¿Qué la
gente del campo se manifiesta? Es que son de ultraderecha. Habiendo tanto
derechista suelto, no entiendo cómo no ganan sobradamente las elecciones. Es
más, al ritmo de obsesión que llevamos, no descarto ver a Sánchez en una
habitación acolchada delante de un especialista: «Y dime, Pedro, esos
ultraderechistas que ves, ¿están aquí con nosotros en esta sala?».
Bromas
aparte, el presidente puede caer en el cuento de Pedro y el lobo, y que al
final su «alerta antifascista» no surta efecto ni entre los más cafeteros. Pero
allá él, que para algo tiene más asesores que militares hubo en Aldaia los tres
primeros días de la tragedia. La realidad es que Sánchez es el presidente con
mayor contestación pública porque es a su vez el presidente con menos apoyo de
la historia de España. Nunca nadie se empeñó en gobernar perdiendo las
elecciones. Nunca nadie quiso presidir España aliándose con los que quieren
salir de ella desvalijándola. Y nunca antes un presidente llamó fachosfera a
esa mitad del país que, aunque no le vota, sí depende de su gestión.
El
caso es que la gente de Valencia se encendió y recibió a las autoridades con
palos y barro. Fue desagradable. Y luego unos dieron la cara y otros la
espalda, en función de su estatura moral. Pero eso fue lo que pasó, por
resumirlo mucho. La gente perdió los nervios (mal hecho) y cruzó la frontera de
la agresión física, pues el lanzamiento de un palo o de un objeto —como el que
abrió la frente del escolta de la Reina— es igual de condenable tanto cuando
acierta como cuando falla, que fue lo que ocurrió con Sánchez. Al presidente le
rozaron los proyectiles y luego golpearon los coches de su comitiva, en una
imagen que a mí, como ciudadano común, me entristece. Vale que mi casa no ha
estado con metro y medio de agua sucia corriendo por los pasillos. Vale que no
he perdido a ningún ser querido ni llevo cinco días sin poder abrir los grifos,
pero no es la imagen de país que me gustaría exportar (como tampoco lo es que
mandemos militares con cuentagotas por inoperancia o por cálculo político, que
es lo que me temo que pasó).
Donde
sí han estado rápidos es con las detenciones. Se han registrado ya un total de
tres por atacar los coches del presidente y entiendo que se ha hecho porque lo
merecían. Pero no deja de sorprenderme que en cuatro días tengamos tres
detenidos y nadie consiguiese arrestar a Carles Puigdemont después de pegarse
diez minutos subido en una rotonda del centro de Barcelona. ¿Cómo no se va a
enfadar la gente de Valencia si para unos hay terciopelo y para otros multas?
No tengo ninguna duda de que si hubiera un Partido Paiportino con siete escaños
en el Congreso, hoy los vecinos de Valencia caminarían sobre azulejos.
Y
estarían debidamente amnistiados.
Jorge Sanz Casillas
El
Debate 8/11/24
Para derrotar de manera contundente a los demócratas solo había que hacer una cosa: Dejarlos gobernar, que sus votantes vieran sus fallas, sus errores, sus agendas ocultas y sus verdaderos rostros. En este sentido puede decirse que los demócratas se derrotaron ellos solitos. Y para colmo, impusieron como candidata a una mujer con la inteligencia de una perdiz, (con el perdón de tan cándidas criaturas), que lo único auténtico que tenía era su macabra sonrisa.
Dejar que los escándalos Epstein y Puff Daddy, hicieran
su trabajo de demolición controlada en todas las atalayas de los demócratas.
Dejar que la agenda woke colmara la paciencia de padres
preocupados, como Elon Musk.
Dejar que destrozaran la economía y golpearan lo más
sagrado de los norteamericanos: su bolsillo.
Dejar que se empantanaran en una guerra tan costosa para
el bolsillo de los contribuyentes norteamericanos como la de Ucrania.
En conclusión, Trump solo tuvo que cruzarse de brazos,
mientras veía a sus adversarios cometer un error tras otro.
EN UNA COMPETENCIA GANA QUIEN MEJOR MANEJE LOS ERRORES DEL ADVERSARIO.
Los demócratas pensaron que a punta de juicios vencerían
a Trump. Que si no justificó sus impuestos, que si ofendió al Estado dudando
del resultado electoral de 2020, que si abusó de una mujer hacía 20 años, etc.
Y en cada juicio, aún fallando en su contra, se
encontraron con un Donald Trump a quien parecía habérsele incorporado el
espíritu del Cid Campeador.
Demás está decir que con estos juicios, los mismos
demócratas catapultaron la influyente personalidad de Trump.
CÓMO SE FRAGUÓ LA DERROTA HUMILLANTE DE LOS DEMÓCRATAS?
En primer lugar, los mejores aliados de Trump fueron los afectados por las malas decisiones de los demócratas.
La agenda woke que tanto impulsaron desde el poder,
terminó irritando al hombre, en la actualidad, más poderoso del mundo: Elon
Musk, quien ha expresado con amargura como esa corriente woke terminó
arrebatándole a un hijo por la propagación del transexualismo.
La obsesión de los demócratas de inmiscuirse en asuntos
privados con absurdas regulaciones y controles sociales terminó agitando a
segmentos de la sociedad subestimados por los políticos, como la comunidad
Amish, quienes molestos por la sanción impuesta a un campesino de Pensilvania,
por vender leche cruda a sus vecinos, terminaron apoyando a Donald Trump, aún
cuando nunca antes habían participado en una elección.
Y en este sentido, encontraron en un joven gay llamado
Scott Presler un aliado extraordinario. Visitó una a una las comunidades Amish,
los convenció de que con Trump nadie los iba a sancionar por vivir según sus
costumbres, como vender leche cruda, sin ser sancionado duramente como lo fue
el campesino Amos Miller. Y así fue como pudimos apreciar el impacto de esa
poderosa imagen de carretas tiradas por caballos en fila india, para ir a votar
por Trump.
Otro error fue el cometido por las autoridades demócratas
de la salud de Nueva York, quienes decidieron confiscar una ardilla que ya era
famosa en las redes sociales, y no conformes con eso, terminaron sacrificando a
la ardilla por no conseguir un refugio seguro para ella.
Otro error de los demócratas fue confiar ciegamente en
las grandes cadenas de televisión para imponer a la candidata demócrata,
generar una falsa popularidad, incluso, asomar, a través de encuestas amañadas,
la posibilidad de triunfo de una Kamala Harris que nunca levantó pasión en el
electorado, tan solo en el segmento de los odiadores de Trump.
Por el contrario, Trump optó por conceder entrevistas a
importantes influencers con un poder mediático exponencialmente superior a los
medios convencionales.
Y por último tenemos a un Elon Musk se jugó el todo por
el todo apoyando incondicionalmente a Donald Trump.
Está vez, para despecho de los demócratas, el algoritmo
de X, la antigua Twitter, jugó a favor de Donald Trump y en contra de los
demócratas.
QUIÉN HIZO POSIBLE LA VICTORIA DE DONALD TRUMP?
En primer lugar, el propio Trump, un hombre que sabe cómo
proyectar su imagen, cómo manejar el show business, cómo impactar en la psiquis
colectiva, y hasta puso a los jóvenes a bailar imitando sus pasos, al compás de
una música que se puso de moda cuando ellos no habían aún nacido.
El poder mediático de Trump lo llevó sin duda a la cima.
En segundo lugar, el apoyo de Elon Musk, hizo de
contrapeso al poder de los grandes medios, incluso, los superó. Siendo el
algoritmo pieza clave de este triunfo.
En tercer lugar, la inteligencia excepcional de su hijo
Baron Trump, quien fue su asesor en el tema de dar entrevistas a influencers y
no a los grandes medios.
En cuarto lugar, los errores de los demócratas, en
especial dos: derramar la leche de los campesinos Amish y matar a una mascota
muy querida y muy seguida en las redes sociales.
QUIENES GANARON CON LA ARROLLADORA VICTORIA DE DONALD TRUMP?
En primer lugar, el propio Donald Trump, quien tendrá un
mandato imposible de imaginar en el 2020, con todos los poderes del Estado a su
favor y un incuestionable e indiscutible respaldo popular.
En segundo lugar, Elon Musk, quien ahora podrá
desarrollar todos sus proyectos sin contrapesos, y con una puerta abierta de
par en par en el despacho del presidente de los Estados Unidos de América.
En tercer lugar, ganan poder Javier Milei y Nayib
Buckele, quienes se convierten en referencia y modelo a seguir en toda
Latinoamérica.
En cuarto lugar, ganamos los ciudadanos rebeldes de todo
el mundo que ahora tenemos un poderoso aliado para acabar con los mentores de
la Agenda 2030-2045.
En quinto lugar, ganaron los periodistas independientes
que van en vía de convertirse en los sepultureros de los grandes medios.
En sexto lugar, ganamos todos aquellos que apoyamos la
idea de un mundo con un nuevo orden que se fundamente en el respeto a las
libertades individuales.
QUIÉNES PERDIERON CON LA ARROLLADORA VICTORIA DE DONALD TRUMP?
En primer lugar, Barack Obama. Sobran los comentarios.
En segundo lugar, los promotores de la agenda woke.
En tercer lugar, el Foro Económico Mundial, la ONU, la
OTAN, y todas las instituciones del estado profundo.
En cuarto lugar, perdieron las farmacéuticas que dañaron
la salud de millones de personas con la pandemia y las vacunas experimentales.
En quinto lugar, perdieron los vendedores de falsedades
con inmerecida influencia en la sociedad, entiéndase la industria de la música,
del cine, de la moda, del entretenimiento, etc.
En sexto lugar, perdieron los grandes medios En séptimo
lugar, perdió la Unión europea que se fue por un barranco al pretender doblegar
al oso ruso.
En octavo lugar, perdieron las tiranías del continente
americano.
Para Trump la prioridad será Norteamérica, pero no va a
desaprovechar la oportunidad de limpiar lo que queda de comunismo en este
hemisferio.
La lista de los perdedores es larga. Poco a poco el
propio Trump se encargará de hacer mención de los que faltan para completar la
misma.
YASMIN NUÑES
Para señalar responsabilidades hay que entender que:
La cantidad de lluvia caída esta vez no fue tan intensa como en 1962, 1973, 1982, o 1987:
Los 450-500 l/m2 en varias horas recogidos AGUAS ARRIBA esta vez están muy lejos de los 817/m2 en 24h recogidos en La Oliva de la Riada de Safor 1987, o de los 250 l/m2 en una hora que se llegaron a recoger en 1973 en la Riada de la Rambla de Nogalde.
En
las inundaciones del Vallés de 1962, murieron mas de 600 personas, con un
numero de desaparecidos, que a día de hoy aun son estimaciones, en torno a los
400.
Compruébalo, lo
tienes incluso en wikipedia.
El Levante lleva TODA
LA VIDA sufriendo episodios de Gota Fria, y cada cierto tiempo son de carácter
catastrófico.
El desbordamiento
del mismo barranco del Poyo en Chiva en 1775, deja claro que esto NO ha
sido por el Cambio Climático falsamente atribuido al CO2 antropogénico.
El archivo Municipal de Lorca se tiene registro de
riadas CATASTROFICAS aun mas antiguas:
- La riada del “Diluvio” en septiembre de 1568,
- La del 17 de septiembre de 1623,
- La del 15 de octubre de 1651 “San Calixto”,
- La del 28 de junio de 1877,
- La del 14 de octubre de 1879 “Santa Teresa”, precedida
por la dañina, terrible, copiosa, y desoladora de 27 de junio de 1877.
- Ya en el siglo XX tuvo lugar otra
riada catastrófica en 1948, conocida como la del “ranchito”.
Entonces, ¿Por qué este gigantesco daño en ésta?
La explicación no tiene nada con el catastrofismo climático. Recordemos que esta comarca lleva DECADAS señalada como una zona de RIESGO de inundaciones extremas.
La
propia ciudad de Valencia se fundo sobre una zona inundable. Y gran parte de su
crecimiento metropolitano se ha hecho sin atender a este riesgo.
Entre
las causas de esta riada haya sido tan devastadora esta:
- Supresión del Plan Hidrológico Nacional y una INEXISTENTE Política Hidráulica PREVENTIVA desde 2009 (competencias del gobierno central)
- NO SOLO no se ha invertido NADA en Obra Publica e Infraestructura Hidráulica sino que las políticas "ecologistas" han dejado cauces, barrancos y ramblas sin mantenimiento ni limpieza durante años y años (competencia del nuevo Ministerio de Transición Ecológica).
El
agua siempre busca su salida: si no puede fluir por un cauce, lo reventara...
- DESTRUCION
de presas, azudes y mini presas que ayudaban a retener y ralentizar riadas
(política
del gobierno central, no de las comunidades autónomas)
- Política de Ordenación de Territorio irresponsable ¿O conscientemente criminal? que ha permitido construir casi en cualquier lado, en zonas de muy alto riesgo de inundación (responsabilidad de la Comunidad Autónoma).
- Formación de la población para la Prevención y la Respuesta a la Catástrofe NULA en este país (responsabilidad compartida)
- Crecimiento
de población muy grande. Zonas muy densamente pobladas.
- Parque
automovilístico enorme, con muchísima densidad de trafico en la zona.
- APERTURAS INCOMPRENSIBLES de presas aguas arriba, EN EL PEOR MOMENTO para hacerlo (¿también es de competencia autonómica?)
- AUSENCIA de ALARMA TEMPRANA, aunque existía DATOS de lo que pasaría, desde el mediodía (responsabilidad compartida, pero esencialmente fue la Generalitat la que NO lanzo el aviso cuando HORAS antes ya tenia la advertencia de la riada que se provocaría aguas abajo)
- NEGACION
de auxilio y ayuda urgente demorando HASTA 5 DIAS la respuesta
institucional.
La declaración del nivel 3 de Emergencia Nacional depende del ministerio de interior y NO necesita de la solicitud de ninguna otra administración autonómica o regional.
Si sabemos que AEMET y la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) dependen de Teresa Ribera, desaparecida de la mayor tragedia siendo la Ministra del ramo sólo para cobrar, que no para trabajar, me pregunta un amigo:
- ¿por
qué nadie culpa a esta petarda de haber anunciado AEMET sólo 180 litros/m², y
de que la cosa amainaría a 6pm?
- ¿O
de no avisar la CHJ del problemón del Barranco del Poyo?
- ¿O
de haber desembalsado esa misma CHJ miles de millones de litros de la Presa de
Forata sin avisar, siendo ello ilegal?
- ¿O
de no alertar su CHJ del apocalipsis hasta casi las 7pm más vía ¡email
automático!, cuando el Presidente de la CHJ estaba en la reunión de emergencias
desde las 5pm?
- ¿No
habrá provocado la liberación de todo ese agua de Forata esa ola mortal?
- ¿Estar
ausente 10 días la ministra del ramo es menos grave que estar el inútil de
Mazón 3 horas comiendo con una rubia? Ojo ¡Mazón dimisión! Hacerle la pelota
a Sánchez cuando llegó dos días después con su cámara pa la foto, retrata su
mala conciencia.
- Con
el Gobierno de España informado de todo desde el día anterior por Seguridad
Nacional y teniendo conexión al satélite Copernicus desde las 4pm, ¿por qué no
avisaron a nadie y permitieron el colapso de decenas de miles de coches en las
carreteras y autopistas que dependen directamente del Gobierno?
- ¿Por
qué Sánchez, delinquiendo de manera flagrante, no sólo no mandó al ejército,
sino que dio órdenes de PROHIBIR que bomberos, policías, guardia civiles y
soldados de toda España fueran a ayudar desde el primer minuto?
- ¿Por
qué Marlaska y Margarita Robles acataron semejante orden indigna y
delictiva?
- ¿Por
qué nadie culpa a la PSOE de haber tumbado con ZP el Plan Hidrológico Nacional
tras el golpe del 11M, y de no haber invertido una mierda en limpiar los cauces
ni hacer la presa de Cheste, que hubiera evitado semejante magnitud de
drama?
- ¿Por
qué la PSOE financia a gentuza supremacista cazanazi de extrema izquierda como
la que montó el sarao contra Mazón hiriendo a 35 policías?
- ¿Por
qué la PSOE trafica con cada drama para comprar votos culpando al PP de todo
tipo de tragedias?
-¿Votarán
a Sánchez cuando su mujer, su hermano, sus cuates Ábalos, Koldo y Aldama, y muy
posiblemente él sean sentenciados como chorizos?
Y la pregunta más importante ¿Cómo es posible que haya millones de personas capaces de votar o justificar a un Psicópata al que echarían de sus vidas si fuera un familiar o amigo, al ser el tipo más falso, inmoral, corrupto, embustero e indecente que han visto en su vida?
Ya si eso me vais indicando pa decirle a mi amigo. Gracias.
Señor presidente:
Me importa muy poco que las denuncias de sus
subvencionados y acólitos me cierren el muro.
Ninguna permanencia en un sillón vale una vida humana.
No era cuestión de competencias.
Son vidas humanas.
Importa muy poco la ineptitud e ineficacia del gobierno
Valenciano.
Tendrá que rendir cuentas a esa tardanza en el aviso a
los valencianos.
Tiene que tener consecuencias penales, que a las puertas
de un puente, para no perjudicar al turismo, desoyeran los informes que tenían
de la Agencia Meteorológica Francesa.
Tiene que tener consecuencias penales, que no evacuaran
las zonas cercanas a los torrentes con muchas horas de antelación.
Tiene que tener consecuencias penales, que no se cortaran
autopistas y carreteras en zonas de riesgo.
Aclarado que aquí me estoy refiriendo a ineptos e
impresentables, independientemente de su sigla política...
Ahora voy con usted, presidente:
Usted debe de ir a la cárcel.
Ante una tragedia como esa, usted debió de tomar el
mando, como Presidente de mi nación...
Usted debió decretar el estado de emergencia en esas
autonomías.
Usted es un miserable...
No hay excusas para no enviar al ejército.
No se pueden esperar cuatro días, achacando a que el gobierno valenciano no le pidió ayuda.
Esa noche misma, los voluntarios -que no el Ejército- rescataron a una anciana entre cascotes. ESTABA VIVA.
Dejando atrás lo inevitable, presidente, ¿Cuántas vidas
humanas pudieron salvarse en estos tres días de inacción por su parte?
¿Por qué no escuchó las peticiones del Ejército para
intervenir?
¿Para usted es más importante el descrédito del PP, que
las vidas humanas?
¿Por la ineptitud del gobierno valenciano y su pasividad,
deben morir personas?
USTED DEBE DE IR A LA CÁRCEL.
Con mis impuestos, Presidente,
Usted no puede inundar de euros a Cataluña, para seguir
en el cargo.
Con mis impuestos, Presidente, usted no puede ensalzar a terroristas.
Con mis impuestos, Presidente, no puede hacer donaciones millonarias a Marruecos para pagar su silencio sobre el caso Pegasus.
Con mis impuestos, Presidente, usted no puede subvencionar líneas aéreas de un solo avión.
Mis impuestos, presidente, son para que pague de una vez a los afectados del terremoto de Lorca...
A los afectados del volcán de la Palma, donde muchos, aparte de no recibir las ayudas prometidas por usted, sin casa, siguen durmiendo en sus coches.
Mis impuestos, Presidente, son para que construya presas de contención en barrancos, torrentes y zonas de riesgo.
No para que las destruya.
Mis impuestos, Presidente, son para que limpie los cauces de los ríos y arroyos, para que quite troncos y maleza de los mismos.
Mis impuestos, Presidente, son para que pague la reconstrucción de hasta la última casa de los damnificados y que cubra todo lo que no cubran los seguros, para que pague la reconstrucción de sus negocios.
Ya que no puede devolverles a sus familiares, engullidos
por la riada… Desaparecidos por su ineptitud y la del Presidente valenciano… AL
MENOS, PRESIDENTE , CON NUESTROS IMPUESTOS, OTORGUE UN FUTURO A ESAS FAMILIAS.
DÉJESE DE REGAR CATALUÑA.
DÉJESE DE PAGAR A MARRUECOS POR SU SILENCIO.
DÉJESE DE PLEGARSE AL CHANTAJE DE BILDU.
ESPAÑA SOMOS TODOS, PRESIDENTE .
NO SÓLO LOS QUE CON SUS CHANTAJES, LO MANTIENEN EN EL
CARGO.
Usted preguntó una vez:
"¿Cómo pasaré a la historia?"
Pasará, Presidente, como la persona más ruin,
detestable y sin escrúpulos, que ha
sufrido nuestro país.
USTED ES MERECEDOR DE CÁRCEL, PRESIDENTE .
Andrés Álvarez Díaz
Cuenta Pedro Sánchez en su autohagiografía escrita por Irene Lozano, que una noche, mientras cenaban en familia, su hermano David anunció a sus padres y a él mismo su voluntad de dar un volantazo a su vida profesional y dedicarse por fin a su verdadera pasión: la música. Había terminado su carrera de Económicas y decidió que no le compensaba ese camino y debía ser fiel a sí mismo. “Se marchó a la aventura siguiendo su vocación, vivió allí ocho años, estudió composición y dirección de orquesta y regresó con una formación musical extraordinaria para dedicarse a ello toda su vida. Siempre me he sentido inspirado por su ejemplo, por esa llamada que sintió de forma tan intensa y por su valentía y acierto a seguirla. Siendo el pequeño me dio una lección de vida impresionante: Si deseas algo has de apostar por ello” escribe Irene en un párrafo tan inflamado que parece que en vez de ser la redactora a sueldo de Sánchez está refiriéndose a Von Karajan o a Celibidache. La verdad es que al margen de la épica, alguien debía haberle avisado que a los 24 años uno ya no está a tiempo de hacer carrera musical, no digo brillante, sino simplemente aseadita.
Ocho años de estudios es lo que tiene cualquier canijo de 12 años al que aún llevan sus padres al conservatorio, y es imposible, incluso teniendo un talento sobrehumano que no es el caso, vivir de forma digna de la música clásica. Salvo, claro está, que ese hermano mayor que se enteró en la mesa familiar del cambio de rumbo acabe siendo presidente del Gobierno y dedique sus primeros esfuerzos en el ejercicio de sus responsabilidades a encontrar a su inspirador hermano pequeño un puestito cómodo y bien remunerado que le permita seguir jugando a ser Bernstein pero con red. Fue en Badajoz, donde los gerifaltes de la Diputación provincial corrieron a congraciarse con el amado líder creando para el hermanísimo un conveniente carguillo de coordinador de un solo conservatorio, a lo flauta de Bartolo pero en conservatorios. No luciría mucho la biografía conseguida en los futuros programas de mano de los conciertos del conectadísimo director pero menos da una piedra. Podría redactarse así, “David Azagra, nacido Sánchez. Ocho años de estudios en Rusia, coordinador de Conservatorio de la Diputación socialista de Badajoz, hermano del presidente del Gobierno socialista Pedro Sánchez”. Hombre, no es lo que se escribiría de Kirill Petrenko o Teodor Currentzis pero menos da una piedra. O pensándolo bien, y a tenor de las críticas recibididas, puede que no. Puede que una piedra dirigiendo una partitura diera más.
Veamos lo que escribió el crítico musical Ángel Guerra sobre su debut en el estrado dirigiendo la primera ópera con él en el cargo financiada con dinero público extremeño, el Elissire d’amore de Donizetti. Año 2019. “Y el epicentro de la catástrofe estuvo en el foso. Donde un incalificable director, sin noción alguna de los tempi de la obra, hacía aspavientos desde el podio a una orquesta amplificada que impedía oír a los cantantes, ni siquiera al coro se le puede escuchar en los fortísimos, porque para fortísimo… los de la orquesta en un y yo más incomprensible que fulminó la parte vocal de la obra”. Me duele hasta a mí. Pero no se queda aquí la crítica de Guerra. Sigamos sufriendo. “En el foso orquestal rugían sin control los metales y la percusión; las maderas estaban desmadradas mientras las cuerdas hacían lo que podían, con un sonido final más de banda que de orquesta”. Estoy dispuesta a pensar que no fue tan desastrosa, por lo menos para oídos menos refinados que los del crítico, o esa esperanza quiero albergar por el bien del público asistente.
Una pensaría que, teniendo en cuenta las capacidades demostradas, David Azagra nacido Sánchez habría agradecido la suerte de contar con un puesto de trabajo en el ámbito de su hobby mediante su plena dedicación al desempeño de sus funciones. Pero no fue así. Una brumosa baja de paternidad de cuatro meses con su correspondiente mes extra de lactancia, ausencias habituales hasta el punto de que su cara era desconocida para el resto de los trabajadores y una oportuna y desleal residencia en Portugal al objeto de tributar lo menos posible por sus emolumentos pagados con el dinero de todos. Emolumentos, por otra parte, que en ningún caso justificarían el abundante patrimonio que ha conseguido amasar en los últimos años, siempre durante el mandarinato de su hermano mayor, que casualidad más increíble.
David Azagra se mueve bien en la niebla de lo que pareciendo un enchufe sinfónico de la envergadura de Bruckner mantiene sin embargo una mínima verosimilitud que facilita la suspensión voluntaria del juicio crítico y permite poder defender la legalidad de su situación, pero le ha salido el gen Sánchez en el recurso que ha interpuesto ante la jueza Beatriz Viedma tras las últimas pesquisas de la UCO. En él llega a escribir, literalmente, que “el absentismo laboral no es delito” y que necesitaba ese tiempo para preparar futuras óperas.
Me imagino la cara de su señoría tras la lectura de semejante dislate. Ella, que habrá dedicado los mejores años de su juventud a estudiar diez horas diarias las oposiciones para juez sin tener un hermano poderoso que la coloque a dedo. No será delito, pero es de una sinvergonzonería sideral. Y más en un sector en el que la competencia entre profesionales extraordinarios de enorme talento y formación es salvaje. Azagra, nacido Sánchez, hace alarde de ser un gandul en un documento público dirigido a una jueza y considera que su mullido tránsito por la vida debemos seguir costeándoselo todos.
Resulta inverosímil que no se percate de lo infame de la afirmación, de que se antoja intolerable para el ciudadano de a pie educado en los valores del esfuerzo y el trabajo bien hecho. Una ceguera sideral que comparte con su hermano, porque todo se pega menos la hermosura. A lo mejor es verdad eso de que Pedro se sintió inspirado por David, como escribió Irene Lozano. Porque no todas las inspiraciones son buenas. También las hay objetivamente injustificables, le pese a quien le pese.
En cuanto al cambio climático ―que menciona 20 veces― la Agenda 2030 plantea un escenario catastrofista, similar al que planteó el Club de Roma, cuya única solución era la aceptación de medidas “globales” tomadas por una élite no electa.
Asegura querer poner fin al hambre y duplicar la
productividad agrícola mientras propone medidas que promueven justo lo
contrario. Bajo la coartada del cambio climático, propone una verdadera
declaración de guerra a los agricultores y ganaderos.
Sri Lanka fue el primer conejillo de indias (tristemente, nunca mejor dicho). Prohibieron los fertilizantes y los pesticidas y en sólo seis meses la producción agrícola se hundió un 20% y los precios de los alimentos aumentaron un 50%.
Llegó la hambruna, las masas asaltaron el palacio del presidente, Gotabaya Rajapaksa, quien tuvo que huir del país. Ahora disfruta de su retiro entre Singapur y Suiza, con sus mentores del WEF. Todavía hoy el hambre producto de aquellas salvajes medidas persiste en Sri Lanka.
Bajo el bonito manto de unos fines aparentemente nobles, la Agenda 2030 oculta un programa empobrecedor y misántropo y nos dirige hacia un mundo con permanentes cartillas de racionamiento.
Afirma querer combatir la pobreza, pero sus políticas no harán más que aumentarla al suprimir la libertad y la propiedad privada, elementos esenciales para el progreso económico humano (no para el crecimiento económico animal, como el de China).
Enaltece a un Estado al que dota de atributos cuasi-divinos para solucionar los problemas, como hace cualquier ideología de izquierda radical, mientras desprecia a la persona, a la que reserva el papel de siervo de la élite gobernante.
Hace creer, contra toda evidencia, que son los Estados y no los individuos los que crean riqueza.
Plantea una actitud neocolonialista hacia los habitantes de los países más pobres, negándoles la dignidad que les corresponde y la capacidad de ser protagonistas de su desarrollo.
El globalismo sabe que la reducción de la población mundial requiere del control de las fuentes de energía y de los alimentos. Éste es el verdadero objetivo de la ingeniería social que propone la Agenda 2030.
A nadie le importa que, habiendo transcurrido más de la mitad del plazo establecido en la Agenda 2030, no se hayan avanzado en ninguno de sus objetivos: la pobreza extrema y la mortalidad infantil apenas han variado, y el «pleno empleo» es simplemente una quimera.
Porque el verdadero objetivo es la dominación totalitaria mediante la imposición de un nuevo orden mundial globalista, basado en un férreo control estatal y en la servidumbre de un ser humano despojado de sus más básicos derechos humanos, y ese es en definitiva su objetivo final, encaminado a que unas élites dominen al resto de la población.
Toda esta historia de la compra de mascarillas y demás material sanitario de uso personal al comienzo de la pandemia, merece un capítulo entero de investigación y de depuración de responsabilidades.
Empezando por el principio, os comento que a primeros de marzo del 2020, cuando la pandemia se encontraba totalmente fuera de control y el virus mataba a decenas de personas cada día, el sistema sanitario español se mostró completamente desbordado, como todos los demás del mundo entero.
Los enfermos críticos no cabían en las UCI de nuestros hospitales y los médicos y enfermeras se tenían que cubrir con plásticos y bolsas de basura, como le ocurrió a nuestra hija en un hospital público de Madrid, que tal y como nos dijo, "si no me contagian, sólo me faltará chupar el suelo para que así sea".
En ese contexto tan dramático, Amancio Ortega, Pablo Isla y su equipo de dirección en Inditex, entendieron que son mucho más que un grupo industrial y que necesariamente tenían que dar un paso al frente asumiendo, una vez más, un papel generoso y desprendido, que sirviera de referencia a todo nuestro entorno.
Y ante la pasividad y la incompetencia del Gobierno de España, decidieron tomar la iniciativa para comprar masivamente material sanitario en China, que en aquel momento era el único proveedor de este tipo de productos sanitarios para el mundo entero.
Dentro de Inditex, este delicado encargo recayó en el Director General del grupo en ese país asiático y quien, al estar gestionando desde Shanghai más de novecientas tiendas de marcas del grupo, conocía perfectamente cómo contactar con proveedores locales y con los organismos encargados de otorgar las oportunas licencias de exportación.
Por otra parte, Inditex contaba con la necesaria capacidad logística para embarcar todo ese material chino, con rumbo a España, camiones, almacenes, todo, pero como estaban considerando la posibilidad de adquirir millones de mascarillas y de material sanitario y lo necesitaban urgentemente, lo que le faltaba a Inditex eran los medios de transporte adecuados.
Y para cubrir esa necesidad tan vital, contactaron con la Directora Comercial y de Desarrollo de Iberia quién obtuvo inmediatamente todas las autorizaciones internas necesarias para ofrecer a Inditex toda la flota de aviones de Iberia que hiciera falta para transportar gratuitamente y lo antes posible todo el producto a España.
He de decir además que los pilotos de Iberia y sus respectivas tripulaciones, que en aquel momento se encontraban confinados en casa, respondieron inmediatamente a la llamada de su centro de coordinación y casi todos se presentaron voluntarios para hacer los vuelos sin cobrar ningún sueldo.
Idéntica respuesta se obtuvo del personal de tierra, de apoyo y de mantenimiento de la aerolínea. Total, que cuando todo estaba preparado y listo, desde Inditex le ofrecieron al Gobierno de España utilizar esta misma fuente de abastecimiento y este medio de transporte para que, sin abonar nada a cambio, pudiera abastecerse del mismo material sanitario.
Es decir, que de lo único que tendrían que ocuparse nuestras autoridades era pagar a los proveedores chinos que proporcionaran el producto. Sobra decir que en aquel momento, a los asiáticos les quitaban las mascarillas de las manos. Con todo el mundo tratando de comprar, el Gobierno de España solo tendría que abonar el precio.
Por tanto, el mérito de Inditex consistía en garantizar la prioridad para adquirir el producto y además asegurar un precio justo y equitativo que evitara la especulación y la ventana de oportunidad de la que querían aprovecharse los proveedores chinos. Y hubo gente en el Ministerio de Sanidad, dirigido por Illa, Illa, maravilla, que entendieron perfectamente la enorme ventaja competitiva que suponía aprovechar esta oportunidad, pues todo se les daba hecho y, por el precio de coste del producto en China, estarían en condiciones de aliviar el tremendo estado de necesidad en el que se encontraban nuestros hospitales. Y lógicamente, decidieron comprar.
Comprometieron miles de euros en mascarillas y demás material sanitario, cursando las órdenes de compra a través de Inditex. Pero todo el proyecto descarriló por sorpresa el domingo 21 de marzo de 2020 por la tarde, cuando dos A350 de Iberia ya volaban hacia China y la gente de Inditex lo tenía todo preparado para cargar.
Y el proyecto descarriló porque un alto cargo del Gobierno, se puso en contacto con el Gobernador del Banco de España para que no se pagara a los proveedores chinos.
Nadie entendía nada. Todo el mundo se hacía preguntas. Y por supuesto que La Moncloa estaba perfectamente al corriente.
Los
mal pensados advertimos que el Gobierno de España prefería sus propias líneas
de abastecimiento, opacas y diferentes a las normales … Y ahora se confirman
las peores sospechas … Koldo, Ábalos, Illa, Armengol, Sánchez y unos cuantos
más son los responsables del desastre. Ojalá se haga justicia, aunque lo dudo mucho, porque ya han pasado 4 años, y no parece que hayan imputado a nadie. Como dijo el ABC (Manuel Contreras), ahora se
entiende el odio de la izquierda a Amancio Ortega.