jueves, 27 de junio de 2019

Entrevista Arnaldo Otegi

Lo cierto es que la entrevista a Arnaldo Otegi en el Canal 24 horas de RTVE ha levantado opiniones de todo tipo, y vaya por delante la mía ¡indignante!

Hay dos corrientes, los que defienden que con el dinero de nuestros impuestos se entreviste en la televisión publica a una persona condenada por delitos de terrorismo, y los que no están de acuerdo con que se haya permitido semejante felonía.

Los que defienden que se le haya entrevistado basándose en la libertad de expresión, pero que me gustaría ver si opinan lo mismo si esa sanguijuela asesina que es Otegi, hubiera asesinado a su hija o a su padre o a su marido/mujer. Bueno en esos casos seguro que la cosa cambiaría.

A estos pijiprogres defensores de lo indefendible les preguntaría ¿les parecería bien que entrevistaran en RTVE a los torturadores y asesinos de las niñas de Alcasser? ¿o que entrevistaran a violadores y pedófilos? Francamente, para mi, la opinión de cualquiera de ellos carece de todo interés.

Si hablamos de libertades, se las aplicamos a todo el mundo y a todos los delitos, ¿o es que hay que blanquear a estos terroristas y asesinos para que Pedro Sánchez y el PSOE puedan negociar con ellos la investidura del Presidente?

A los que se han opuesto a esta entrevista en un canal, que además es internacional, para humillación y escarnio público de las víctimas de ETA, les diría que, qué esperan de un país en el que por ejemplo la Ley de Contratos del Sector Público establece en su artículo 71 que "No podrán contratar con las entidades previstas en el artículo 3 (administraciones publicas y demás entidades publicas) de la presente Ley con los efectos establecidos en el artículo 73, las personas en quienes concurra alguna de las siguientes circunstancias:

a)  Haber sido condenadas mediante sentencia firme por delitos de terrorismo, constitución o integración de una organización o grupo criminal...........", o en un país en el que para acceder a una plaza ganada en una oposición es necesario acreditar que no se tienen antecedentes penales.

No sólo es bochornosa esa entrevista, es bochornoso que en el Congreso de los Diputados y/o en el Senado, que nos representa a todos los Españoles, haya políticos que han sido condenados y tienen antecedentes penales, pero que afortunadamente no podrían ser bedeles en un organismo público, y que para entrar en el hemiciclo no se les exija una mínima etiqueta, sin la que, por ejemplo, no podrían acceder a un casino.

Sí, esa es la clase política que permitimos que nuestros egocéntricos políticos permitan que exista, pero eso si, en pro de las libertades, de una infirma y minúscula minoría, pisoteando los derechos de unos anestesiados ciudadanos a los que cada vez les importa menos la política y más su bolsillo.

El muerto al hoyo y el vivo al bollo.

¡Qué pena de país!

PD. ¿De verdad que alguien se extraña de la aparición de un partido como VOX?

jueves, 20 de junio de 2019

Distintas varas de medir

(Expansión. Actualidad económica)
EL PARTIDO DE ABASCAL NO ES NI FASCISTA NI TOTALITARIO. ES UNA FORMACIÓN CONSERVADORA Y PROEUROPEA CON EL PROGRAMA ECONÓMICO MÁS LIBERAL DEL MERCADO. SU INFLUENCIA SERÁ TREMENDAMENTE POSITIVA
Queridos y grandes amigos: el concejal de derechos humanos del Ayuntamiento de Madrid, Mauricio Valiente, tercer teniente de alcalde de la capital gobernada hasta la fecha por Carmena, exhibe con orgullo en su despacho un póster de Lenin. Como es conocido, Lenin fue el mayor criminal de la historia. No hay noticia, en cambio, de ningún cargo público de Vox que tenga en su despacho un retrato de Hitler o de Franco, quizá por la sencilla razón de que Vox no es un partido fascista ni totalitario ni tampoco antisistema, sino perfectamente democrático, respetuoso con el marco constitucional y claramente pro europeo. Vox es desde luego un partido nacionalista promotor de una moral conservadora muy respetable en la esfera privada pero bastante más discutible si pretende establecerse como una suerte de catecismo estatal. Pero que el partido de Abascal sea crítico con el modelo autonómico, que tal y como ha ido degenerando en nuestro país tantas deficiencias provoca, no lo sitúa al margen de la Constitución sino entre los partidarios de su reforma leal. Que Vox esté en contra del feminismo radical entendido como religión es oportuno y conveniente; que promueva el control de la inmigración irregular que llega a España para aprovecharse del estado de bienestar sin la formación precisa ni la disposición conveniente para aportar valor añadido al país es de sentido común; que reniegue de las leyes de género, que han ido demasiado lejos discriminando gravemente a los hombres en los pleitos familiares por los hijos y emponzoñando la convivencia en pareja, está perfectamente justificado, y lo mismo se puede decir de que repudie el ecologismo histérico y en general todo el pensamiento políticamente correcto sellado en el imaginario colectivo por la izquierda, que se ha convertido en el expendedor del carné de demócrata y de progresista, condenando al ostracismo y la muerte civil a todo el que se opone a sus estúpidos caprichos ideológicos. Irónicamente, son la izquierda comunista y el Podemos leninista los que quieren acabar con el legado de la Transición, los partidarios de liquidar la monarquía constitucional y los que aspiran a implantar un colectivismo económico que arruinaría por completo la nación. Los apestados deberían ser los que pactan habitualmente con los filoetarras de Bildu, los que dan alas al secesionismo catalán y a los presos independentistas, los que mancillan la justicia y reniegan de la separación de poderes en pos del asamblearismo y la democracia directa, enemiga de la representativa, así como los que desean reemplazar al sector empresarial privado por un Estado omnipresente dirigido por burócratas animados por los mejores sentimientos pero completamente incapaces de entender los mecanismos que generan riqueza y prosperidad general. El enemigo no es Vox sino los que pugnan por imponer a sangre y fuego una moral pública que arrase con cualquier manifestación de libertad personal que no se atenga a los dictados del aparato hegemónico concebido para establecer lo que está bien y la clase de costumbres burguesas que deben ser erradicadas socialmente. IU y Podemos son la extrema izquierda radical y antisistema que el Partido Socialista de Sánchez y la derecha acomplejada han blanqueado desde hace años, aceptándola como una formación normal cuando representan una amenaza para la estabilidad, el bienestar económico y la propia nación española tal y como la venimos entendiendo desde la recuperación de la democracia.
ES LA IZQUIERDA LENINISTA DE PODEMOS, QUE PACTA CON LOS FILOTERRORISTAS Y FLIRTEA CON LOS SEPARATISTAS, LA QUE QUIERE LIQUIDAR EL ACTUAL MODELO CONSTITUCIONAL E IMPONER UN COLECTIVISMO ECONÓMICO RUINOSO
Vox no solo es inofensivo comparado con las hienas que manejan Podemos, sino un partido absolutamente benéfico, que será de gran ayuda para combatir la dictadura cultural de la izquierda. Lo afirmo yo, votante del PP, poco sospechoso. Y aún diré más. El programa económico con el que Vox se ha presentado a las elecciones es, de largo, el más liberal de todos los conocidos. En educación apuestan por desintervenir los planes de estudio y devolver a los padres la potestad de escoger el centro de enseñanza de sus hijos; en sanidad, defienden conservar la actual red de asistencia pública aunque promoviendo el descuelgue de aquellos ciudadanos que prefieran la privada con una deducción fiscal; en pensiones, postulan la transición hacia un sistema de capitalización; en materia laboral son partidarios de la prevalencia del contrato individual sobre el convenio colectivo, y del de empresa sobre el sectorial, así como de rebajar el coste del despido y de acabar con el salario mínimo para los jóvenes; en vivienda, impulsan la liberalización completa del mercado del alquiler así como la ampliación masiva de la oferta inmobiliaria para bajar los precios; quieren acabar con todas las trabas a la competencia, proseguir con la política de privatizaciones y, en fiscalidad, plantean una profunda rebaja de los impuestos que exigiría recortes del gasto público. La influencia de todas estas ideas en un eventual Gobierno de la derecha sería extraordinariamente positiva para fomentar el crecimiento y el empleo, justo lo contrario de la miseria y el estancamiento que provocarán la política de izquierdas del futuro gobierno de Sánchez y de aquellos autonómicos y locales que gestione el Partido Socialista.
La consumada pericia y eficacia de la izquierda en el arte de la propaganda ha logrado persuadir a la opinión pública de que Vox es la ultraderecha infecta con la que no se debe pactar jamás, y el sector acomplejado y pusilámine del PP, más sobre todo Ciudadanos, un partido inseguro y poco fiable a falta de encontrar solidez ideológica (con unos orígenes socialdemócratas de los que no logra desembarazarse), han aceptado esta clasificación deletérea, injusta y falaz con la que el sanchismo quiere impedir a toda costa nuevos acuerdos como el que acabó con el cortijo socialista andaluz. La guinda de esta maniobra la ha puesto el extranjero fracasado Manuel Valls, que como buen socialista exige a Rivera priorizar las alianzas con el PSOE y repudiar a Vox con un aire grandilocuente y ridículo. Sinceramente, me parece que no hicimos la guerra de la independencia para que dos siglos después venga un francés altivo a dictarnos la política que nos conviene.

miércoles, 5 de junio de 2019

Carta a José Luis Ábalos (PSOE) de un guardia civil votante de VOX.


Por su interés, reproduzco el contenido integro de la carta.

Carta a José Luis Ábalos (PSOE) de un guardia civil votante de VOX

En una entrevista realizada en un medio de comunicación, el actual Ministro de Fomento, José Luis Ábalos (PSOE), se permitió la licencia de comparar a los votantes y/simpatizantes de VOX con los pseudoterroristas de BILDU.

Pues bien José Luis. Como miembro de la guardia civil retirado “en acto de servicio” como consecuencia de atentado terrorista y como votante de VOX, te voy a explicar cuatro cosas que espero te hagan llegar y tengas la valentía de leer.
Como he dicho en el encabezamiento, me encuentro retirado “en acto de servicio” como consecuencia de atentado (a Dios gracias sin graves consecuencias) tras una estancia en el País Vasco como “Escolta de Personalidades” entre las cuales se hallaban miembros de la judicatura, miembros del Partido Popular y miembros también de tu partido el PSOE, todos ellos (todos vosotros) en el punto de mira de ETA y de sus acólitos.

Mi época en el País Vasco como escolta no fue la más dura. Me tocó los años 1999, 2000 y 2001 pero la tensión era la misma cada vez que os acompañábamos. Insultos, amenazas, vejaciones, riesgo evidente de atentado y todo, absolutamente todo, para proteger vuestra vida aún exponiendo la mía y la de mis compañeros. Todo, absolutamente todo para que pudieseis continuar llevando una vida más o menos normal y pudieseis seguir expresando vuestras ideas con total libertad. Todo, absolutamente todo arriesgando nuestra (mi) propia vida y sacrificando mi vida personal y familiar por proteger la vuestra.

Esos que amenazaban vuestras vidas y de quienes os protegíamos, han dejado tras de sí un rastro de más de 800 muertos entre ellos más de 200 compañeros de la Guardia Civil y unos cuantos políticos de tu propio partido. Esos miserables asesinos que tras ese fin de la violencia armada tan surrealista al que le hemos abocado las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad a lo largo de los años con nuestro esfuerzo y dedicación, hoy han conseguido sentar en las instituciones a sus representantes “gracias” entre otras cosas, a la bajada de pantalones a la que se sometió el ínclito José Luis Rodríguez Zapatero tal como estamos conociendo tras levantarse el secreto de las famosas “actas de negociación con ETA”.

Esos mismos asesinos y sus representantes con los que ahora, en claro desprecio a los que dieron su vida por proteger la vuestra y a los que nos jugamos la nuestra por protegeros, preferís sentaros, hablar, negociar y ceder a muchas de sus pretensiones.

El otro día, José Luis, te escuché decir en una entrevista que los votantes y simpatizantes de VOX eran igual que los de BILDU, representantes de aquellos que asesinaron a mis compañeros de la Guardia Civil, a tus compañeros de partido y representantes también de aquellos asesinos de los que yo os protegía a costa de mi propia vida.

Esas palabras han ocasionado en mi una mezcla de sentimientos. Unos sentimientos que jamás esperé que un miembro del gobierno de mi nación me hiciera despertar. Sentimientos de pena, de lastima, de vergüenza, de dolor, de humillación, de rabia... de asco.

Soy simpatizante, votante de VOX y con el corazón verde por mi pasado y presente de la Guardia Civil, y digo “presente” porque un guardia civil no se retira nunca. Siempre será guardia civil.

Con esas dos premisas y teniendo en cuenta todo lo que te he contado anteriormente, siento vergüenza, asco y dolor, al ver como tus miserables palabras me colocan al lado de esos asesinos. Me estás colocando a mi, que arriesgué mi puta vida por proteger la vuestra, al lado de los asesinos. Me estás colocando a mi, que me jugué literalmente la vida para que vosotros podáis desempeñar vuestras funciones con total libertad, me estás colocando al lado de esos que amenazaban vuestra vida y la mía.

Ahora mismo siento que todo el esfuerzo, todo el riesgo corrido y hasta mi retiro “en acto de servicio” como consecuencia de atentado terrorista provocado por esos con los que ahora me comparas, ha sido inútil. No ha servido para nada.

Es vergonzoso que por el mero hecho de pertenecer a un partido político legal y con 24 diputados en el Congreso, te permitas el lujo de compararme con esos asesinos. Los mismos, te lo recuerdo, con los que os habéis bajado los pantalones, negociado y cedido en la época de Zapatero. Los mismos de los que yo os protegía a costa de mi propia vida.

Pero te lanzo un reto. ¿Serías capaz de decirme a la cara, en una charla distendida tomando un café, que soy igual que los de BILDU?. ¿Tendrías los cojones de sentarte conmigo, que me jugué la vida protegiendo la vuestra de esos terroristas y decirme a la cara que soy igual que ellos?.

Ahí te dejo el reto aunque soy muy consciente de que tu cobardía hará que lo desestimes.

Pero hay que ser muy miserable para hacer semejante comparación.

Como he dicho, “gracias” por hacer que todo haya sido inútil. Gracias por hacer que todo lo arriesgado haya sido en vano. Gracias por nada, José Luis



Pedro G. D.Guardia Civil retirado "en acto de servicio".
1 de junio 2019 

martes, 4 de junio de 2019

Composición de Gobierno ¡Hagan apuestas señores!

Artículo 99 Constitución Española. Para investir presidente al Pedo, en primera votación se necesitan 176 votos afirmativos, en segunda un voto más, esto es, si Coalición Canaria vota que no, le harían falta 150 votos que SI (¿se fiará CC tb a hora de los Socialistas después de la última que les hicieron?), si no, necesitarían 148 votos afirmativos.

De no ser así, una vez transcurridos 2 meses desde la primera votación, el Rey disuelve las Cortes y otra vez a votar, que va ser que no, porque aunque el Pedo dice que ha virado hacia la moderación, no tendrá el menor reparo en vender Expaña, o a su suegro y sus bares de alterne si hiciera falta, para seguir usando el Falcon como su utilitario bajo secreto de Estado.

Ahora, ¿quién dice que la Pesoe no va a gobernar con los malísimos resultados de Pablemos? Juntos sumarían en segunda vuelta 165 votos afirmativos. Pablemas le va a sacar al Pedo lo que no está escrito, y si no, me lo mandáis para que le dé un curso acelerado de negociación, y así igual me caen las migajas.

PSOE


123
PP


66
Cs


57
UP


42
VOX


24
ERC


15
JxCat


7
PNV


6
Bildu


4
CC


2
NA+


2
Compromís


1
PRC


1


jueves, 30 de mayo de 2019

Reducir déficit aumentado gasto social: Subida salvaje de impuestos


·         LA ÚNICA MANERA DE REDUCIR EL DÉFICIT AUMENTANDO EL GASTO SOCIAL ES SUBIR SALVAJEMENTE LOS IMPUESTOS, PERO ASÍ SE CERCENAN EL CRECIMIENTO Y EL BIENESTAR PÚBLICO.
Queridos y grandes amigos: Mary es una amiga dominicana muy simpática que regenta el Baretto, una pequeña cafetería en el barrio de Hortaleza donde trabajo. Es la esposa de Paco, andaluz de Baeza, que tiene enfrente una taberna ilustrada donde se come francamente bien. Mary tiene una elevada consideración de España y es una señora agradecida (aquí tiene su pequeña propiedad, su familia y su vida) pero, en el extremo, se trata de una consideración un tanto cínica. Cuando charlamos al respecto me dice: "Ustedes tienen un gran país... porque cualquiera puede vivir sin trabajar". No es su caso, pues levanta la persiana del bar a las siete de la mañana a diario. Se refiere a muchos de sus compatriotas (no diferentes de tantos nativos) que, pudiendo estar empleados, viven de las ayudas y de los subsidios, disfrutan de una atención sanitaria irreprochable y llevan una vida modesta pero apacible colmados de derechos por doquier. Es decir, que han venido a España al calor de un estado de bienestar robusto del que abusan impunemente. Todo esto no lo afirma digamos un facha como es mi caso. Es la opinión nada sospechosa de un inmigrante de los que conviene a cualquier nación, el que aporta valor allí donde se instala y naturalmente se enoja con los que viven del cuento. Ya he escrito muchas veces que estoy en contra de nuestro estado de bienestar por las mismas razones que sugiere Mary; porque promueve individuos dependientes y atados al Gobierno que renuncian a generar riqueza a cambio de una vida mediocre pero regalada, una circunstancia que es letal cuando se trata de los jóvenes, que darían sin duda lo mejor de sí mismos si fueran sometidos a prueba, pero que envenenados por el apabullante sistema de protección deciden emplear sus artes y energías en vivir de la sopa boba. La otra razón por la que refuto nuestro estado de bienestar es porque es insostenible financieramente.
ES UNA ABERRACIÓN EQUIPARAR NUESTRA PRESIÓN FISCAL A LA EUROPEA CUANDO ESTAMOS TODAVÍA LEJOS DE HABER ALCANZADO EL NIVEL DE VIDA MEDIO DE LA UNIÓN
En un reciente artículo, el presidente Sánchez explicaba que, a diferencia de la derecha, los socialistas creen que el crecimiento económico debe ser inclusivo, es decir, que tiene que ser compatible con la redistribución (como si esta fuera buena por sí misma) y con la vista puesta en la justicia social, una expresión deletérea que tiene el indeleble aire peronista de considerar que allí donde hay una necesidad nace un derecho. Aunque les parezca una relación extravagante, esta es la filosofía que late en el Plan de Estabilidad enviado por el Gobierno a Bruselas. En este programa cuadrado a martillazos, de imposible cumplimiento, se aspira a reducir el déficit público a mínimos en 2022 como exige Bruselas, al tiempo que se pretende aumentar el gasto social con el fin de revertir los recortes presuntamente inmisericordes practicados por la política de austeridad del presidente Rajoy, que es la que evitó la intervención de la troika, permitió superar la crisis y ha conseguido crear medio millón de empleos cada uno de los últimos cinco años. El diario El País, que es la principal muleta mediática de Sánchez, lo ha dejado meridianamente claro: hay que reducir el déficit y la deuda de manera sostenida, pero hay que corregir los efectos sociales de unas políticas anticrisis que han elevado la precariedad laboral y reducido la protección social. Este vocero de la izquierda cavernícola desaconseja "terminantemente" resolver la ecuación a través de nuevos recortes del gasto público, pero entonces ¿cuál es la solución que propone y la que atiende el plan de estabilidad? Pues un aumento salvaje de los impuestos por un importe de 26.000 millones durante los próximos cuatro años, que no solo apuntan la insostenibilidad financiera del estado del bienestar que sostengo sino el estado de delirio que anima a los actuales responsables de la política económica.
El objetivo explícito de esta agresiva política fiscal es que "quienes disponen de mayor riqueza contribuyan de forma equitativa en un sistema tributario progresivo, donde cada uno aporte en función de su capacidad y reciba en función de su necesidad (la famosa justicia social)". El problema es que el sistema fiscal español ya es tremendamente progresivo. En el impuesto sobre la renta, el tipo marginal máximo empieza a operar a partir de los 60.000 euros de ingresos, un nivel mucho más bajo que en el resto de la UE. Las cuotas sociales son de las más elevadas de la Unión y, en contra de la propaganda indecente del Gobierno, el impuesto de sociedades es también más alto del necesario para incentivar la actividad empresarial. No es cierto que el tipo efectivo medio esté entre el 7% y el 10%, como dicen Sánchez e Iglesias. Este dato de Hacienda se explica porque la Agencia Tributaria no tiene en cuenta los impuestos pagados por las empresas españolas en otros países por los beneficios obtenidos en el extranjero y porque, al valorar a los grandes grupos, solo contabiliza los resultados positivos sin consolidar las compañías del grupo en pérdidas.
Jamás ha sido posible crecer subiendo los impuestos, y si no se crece es imposible redistribuir, ni practicar una presunta justicial social que nadie sabe en qué consiste, ni mucho menos sanear la economía reduciendo el déficit. Si aumenta el impuesto personal, la gente trabajará menos o incurrirá en el fraude; si se grava más a las sociedades, los propietarios de las empresas intentarán aumentar los precios y, si esto no es posible por la competencia, reducirán sus niveles de empleo y los salarios, al tiempo que recortarán la inversión o desplazarán su capital hacia destinos menos hostiles, todo lo cual ralentizará la productividad erosionando aún más el crecimiento de los salarios reales o del empleo. España tiene una renta per cápita un 8% inferior a la media de la UE, y un 25% por debajo de los países más avanzados del grupo. Es una aberración tratar de armonizar nuestra presión fiscal sin haber alcanzado su nivel de vida, y un error empeñarnos en mantener un estado de bienestar mostrenco, que además genera perversiones como las señaladas por mi querida Mary.
(Fuente: Expansión.com)


lunes, 20 de mayo de 2019

Hablemos de economía

Si analizamos lo que se dice en este vídeo, mirando retrospectivamente como ha evolucionado la economía de este país, y dado que los gobiernos Socialistas siempre han dejado al país al borde de la quiebra (FG=señor x?) o al borde de la intervención de la UE (ZP. Quien diga que estamos en crisis es un anti patriota), parece que lamentablemente nos dirigimos, una vez más, que es lo que parece que les gusta a la mayoría de los Españoles, a más impuestos, más déficit y más paro. Sin embargo, si lo analizamos desde el pensamiento político de la izquierda, nos dirigimos hacia una etapa de progreso, bienestar y desarrollo de políticas sociales sostenibles.
Tú, ¿hacia dónde crees que nos dirigimos?
Veremos si, como ha declarado, Pedro Sánchez, ¿o ha sido el presidente del gobierno? “Las tres derechas llegan para hundir España y amargar la vida a la gente”.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Perdiendo la capacidad de conversar


¿Cómo tener mejores conversaciones?

Para empezar, deja de hablar.

Conversar, establecer una red de contactos y establecer una buena relación es la base del éxito tanto de los negocios como de la vida: ser capaz de conversar libremente, con confianza y, en la mayoría de los casos, señala brevemente a quienes le rodean que usted es inteligente, tiene el control y la seguridad en sí mismo. Y, lo más importante, que te preocupes por otras personas.
La escritora y presentadora de radio Celeste Headlee sostiene que debido al uso cada vez mayor de la tecnología "al alcance", estamos perdiendo la capacidad de conversar cara a cara y eso abre una nueva lata de gusanos para la conversación moderna. A menudo utilizamos la conversación como una plataforma para nuestros propios pensamientos y sentimientos, en lugar de un lugar de discusión y comprensión.

10 reglas para tener una mejor conversación.

1. Escuchar
2. No hagas multitarea
3. No pontificar
4. Use preguntas abiertas
5. Ir con la corriente.
6. Si no sabes, di que no sabes.
7. No compares tu experiencia con la de ellos.
8. "Intenta no repetirte"
9. Mantente fuera de la maleza
10. Sea breve

Una buena conversación debe de ser como una minifalta, corta como para captar el interés, pero lo suficientemente larga como para cubrir el tema.