sábado, 12 de abril de 2014
- Ya no se respeta ni a los muertos
En mi anterior inserción en este blog, dejaba una pequeña referencia a la muerte de mi padre, en su homenaje y recuerdo.
No quiero dejar de escribir la amarga experiencia que viví en el hospital, como consecuencia de la actitud inhumana de algún empleado de ese hospital, el HM de Torrelodones, esto es, El Hospital Madrid de Torrelodones.
Nada más fallecer mi padre, y tras un rato a solas con él y recibir consuelo de las amabilísimas enfermeras con la que convivimos durante casi tres meses, tuve que recoger las cosas de mi padre de la habitación, bastantes después de todo ese tiempo, y cargarlas con ayuda de mis padrinos y mi mujer en el coche, para irme de inmediato al tanatorio (la rigidez del cadáver te exige una cierta diligencia y rapidez de actuación, porque si no, no se le puede vestir), a llevarles la ropa que queríamos que llevara durante su despedida religiosa e incineración.
Estas prisas, unidas al desconcierto, y desorientación que sufres durante tan trágico momento, provocaron que me olvidara de recoger mi neceser con mis cosas de aseo personal, y lo que es peor, el neceser de mi padre, que contenía cosas con un cierto valor sentimental.
Aunque me di cuenta horas más tarde, y llamé al hospital por la noche, a la mañana siguiente, e incluso pasé por el hospital poco antes de la incineración de mi padre, fue, ha sido totalmente inútil, las “aves carroñeras” del hospital se encargaron de llevárselo a toda prisa, con connivencia del hospital que te dice “hay un cartel en la habitación que dice que no deje cosas sin supervisión en la habitación”.
¿Qué el hospital tiene un Servicio de atención al paciente? Yo más bien le llamaría “Servicio de saqueamiento al paciente”.
El valor económico de lo sustraído es casi lo de menos, lo peor es la sensación de falta de humanidad y la forma rastrera de actuar por parte de determinados trabajadores del hospital que no respetan ni la propiedad de los muertos. Con mi padre de cuerpo presente ya sólo entraron en la habitación, con la puerta del baño cerrada, y donde, con el trasiego de personal hospitalario, una persona ajena al hospital no entra en busca de un botín, y menos ¡al baño!. La señora de la limpieza, dijo que sólo había cosas de aseo, y que las tiró. ¿Se imagina alguien que una persona con un mínimo de inteligencia tire un neceser Samsonite, que dentro tenía una colonia Adidas, una peine, un cepillo de dientes, pasta de dientes, hilo dental, gel de baño y un champú, y otro neceser, con dibujos de Jokeys a caballo, con una dentadura postiza, dos peines, dos cepillos de dientes, un gel de Aloe Vera, un spary/crema especial para evitar cáncer en la piel, maquinilla, brocha y crema de afeitar?
Pues eso, los buitres cuando huelen sangre......
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