¿Mereció la pena esperar 40 años para
esto?
La historia se repite de forma cruel, que Ramos sea Schwarzenbeck, que la
Champions se escape cuando el Atléti ya la creía suya.
Para ver llorar a los
héroes que han fabricado con orgullo, talento e inteligencia la mejor temporada
de la historia del club.
Para que los 40.000 rojiblancos que viajaron soñando a
Lisboa regresaran rotos.
Para que el mundo señale al Cholo por un error (la
alineación de Costa) en vez de por mil milagros.
Para que el 4-1 cuente una
historia falsa y ver a Cristiano celebrar un penalti irrelevante como si acabase
de marcar el gol de Maradona.
Para aguar la Liga y aguantar el tormento que
espera en el día a día.
Para que intenten resucitar al maldito Pupas.
Pues por supuesto que mereció la pena, para
que el mundo recuerde que el Atleti es enorme, que ha vuelto y piensa
quedarse; para ver a Gabi derrochar coraje y corazón y a Villa ganarse el
Mundial como si fuera un meritorio y no un mito; para que Miranda y Godín
demostrasen que no hay pareja de centrales mejor; para que Filipe, Juanfran y
Koke se dejasen el alma y todos engrandecieran la camiseta legendaria que
visten; para que Simeone estuviera a punto de ganar Liga y Champions sin Diego Costa
ni Arda Turan; para que aún queden retos, y poder admirar a un equipo legendario que
gana mucho, pierde poco y enorgullece siempre.
¡Por eso papá soy del Atléti!
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