La verdad es que desde hace meses, en los
ambulatorios de la Seguridad Social, entre otros lugares, se lee este ridículo
eslogan “La sanidad no se vende, se defiende”.
Efectivamente, estoy de acuerdo, si a quien se va a
“vender” la sanidad lo hace peor que los que están ahora, pero eso,
francamente, es muy difícil.
Los médicos, enfermeras y personal sanitario que
esgrimen ese eslogan, afortunadamente no son todos y muchos se salvan por su
buen trabajo, son como muchos políticos, lo que no quieren es trabajar como en el
sector privado y que además les quiten ciertos privilegios que tienen
actualmente. Vamos que son funcionarios y quieren tener su sueldo seguro,
cumplir con lo mínimo y a casita, que para eso he aprobado una oposición.
Saben que si transfirieran la gestión, porque, que
dejen de manipular y mentir, vender no se va a vender nada, se va a transferir
la gestión, como ya ocurre en varios hospitales de toda España, y se optimizarán
los medios actuales, y se trabajará con unas jornadas coherentes y más lógicas
que, a muchos de ellos, les imposibilitaría compatibilizar su trabajo en la
Seguridad Social con su trabajo en su consulta privada o en una
clínica/hospital privado.
Alguien que me lea dirá, este es un PePero y no
sabe de qué habla, pero nada más lejos de la realidad.
Yo, al contrario de los incondicionales votantes del
PP o del PSE (obvio la O porque ya no representan ni están integrado por
obreros, en el sentido literal de la palabra), voto en consecuencia de mis
ideas, de que el partido gobernante cumpla las promesa electorales que yo
considero importantes y por las que les voté, y que no esté llevando al país a
la ruina. De lo contrario, cambio mi voto con total paz.
Dicho esto, voy a poner algunos de los poquísimos
ejemplos que he sufrido en carne propia.
Afortunadamente mis medios me permiten poder optar
por el servicio médico del Colegio de Abogados, pero trabajando en una empresa
y estando de alta en la Seguridad Social, si estás de baja, tienes que acudir, necesariamente
al ambulatorio para que te sellen las bajas y “hagan un seguimiento” de tu
enfermedad/accidente. En el año 1995 mi familia y yo sufrimos un gravísimo accidente
de tráfico (se nos echó encima y de frente un coche conducido por un individuo
que no tenía seguro y el carné caducado. Imaginarás que en este país el chorizo
en cuestión salió de rositas, y encima, cuando fue al juicio, le estábamos
manteniendo entre todos pues estaba en la cárcel), y durante los meses que
estuve de baja, que tenía que ir cada 15 días a renovarla, no sólo me estaba
allí una hora para que “simplemente” me sellaran/dieran una hojita (que me daba
igual porque no tenía otra cosa que hacer), sino que escuchaba como todos los
jubilados que allí estaban, e iban a pasar la mañana, lo que realmente querían
eran recetas para ellos y sus hij@s/nietos, eso sin hablar de los inmigrantes
que encima, algunos, iban exigiendo y tratando de xenófobo al que no le daba la
razón o hacía lo que ellos querían o les convenía.
Han pasado los años, y dada mi buena salud, no he
tenido que ir a ningún médico, si no era por un accidente o lesión deportiva, y
obviamente iba a la medicina privada, porque a mí, en la privada, me hicieron
las pruebas y me operaron de una hernia de disco lumbar en tres meses (porque
estaba el mes de agosto de por medio), mientras que mi hermana, años más tarde,
y hablamos del 2010 aproximadamente, tuvo la misma hernia que yo, y por la
Seguridad Social tardaron más de 8 meses (que la empresa tuvo que estar
financiando/aguantando la baja), y la operaron porque finalmente y dado su
estado, la tuvieron que desviar a la medicina privada, porque si no......
Curiosamente la operó el mismo médico que a mí.
Este mismo año, antes de que falleciera mi padre, le
tuve que llevar a una de sus revisiones en su ambulatorio. Nos dieron hora para
las 12.40, y mi padre, que tenía 85, y murió tres meses más tarde, tuvo que estar
esperando hasta las 15 horas para que su médico le atendiera, y nos dejara
marchar a las 16 horas, todo ello, si comer nada ¡¡con 85 años!! y obviamente
un estado físico muy frágil.
¿Esta es la sanidad que no se vende y se defiende?
Por favor, si la gestión fuera privada, otro gallo cantaría y otro servicio se
recibiría.
Sé que otros ambulatorios funcionan mejor, incluso
bien, sé que otras personas tendrán experiencias más positivas y mejores, pero,
estoy casi convencido de que si las pusiéramos todas sobre una balanza, el lado
de la mala gestión y mal servicio ganaría de calle, y no por falta de buenos
profesionales.
Menos demagogia, sindicalizar y politizar la
sanidad, y más trabajo y profesionalidad, que para orgullo de los Españoles,
los médicos y enfermeras de nuestro país están muy bien formados y valorados.
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