lunes, 29 de diciembre de 2025

Siempre Ussía

 

LEÑAZO DE USSÍA AL PARTIDO QUE MÁS DAÑO LE HA HECHO A ESPAÑA Y LE SIGUE HACIENDO.

El socialismo "progresista" quiere conmemorar, con 100 actos, la muerte del "dictador" y la llegada a España de la "libertad".

Enorme artículo de Alfonso Ussía sobre la República y la Guerra Civil (22.11.2022).

Alfonso Ussía LA GRAN MENTIRA

Érase una vez que se era...

Un país donde, sin que nadie la votara, amaneció un día una República.

Los políticos de izquierdas y de derechas que habían conspirado largamente para traerla se pusieron de acuerdo, en lo que se fuma un puro, para nombrar presidente y gobierno. Fue el 14 de abril de 1931.

Tras un breve periodo constituyente se fue a elecciones (nov 1933) y éstas, vaya por Dios, fueron ganadas por las formaciones de derechas (por cierto, de manera abrumadora).

Las izquierdas ya habían advertido de que, en caso de que las urnas les fueran adversas, irían contra "la república burguesa".

Algo muy democrático, claro,  según afirma hoy el Gobierno Social comunista de Sánchez, haciendo de esta barbaridad ley.

Y cumplieron con lo anunciado: en octubre de 1934 se produce un levantamiento obrero en la cuenca minera asturiana, organizado, financiado y armado por el PSOE.

Indalecio Prieto y Francisco Largo Caballero, a la sazón líderes socialistas, habían convocado, para tales fechas, una Huelga General Revolucionaria, confiando en extender la insurrección armada por toda la geografía hispana, pero aquel Golpe de Estado (oigan: GOLPE DE ESTADO) se quedó en mera (aunque sangrienta) aventura, porque, salvo en pequeñas localidades de Albacete y Cádiz, el obrero eligió quedarse en casa. Y más aún cuando vieron que, aprovechando que el Pisuerga para la ocasión pasaba por la cuenca del Nalón, Lluis Companys proclamaba el Estat Catalá.

Fueron dos semanas de destrucción y crimen, que obligaron al presidente Lerroux a recurrir al Ejército de África para devolver el orden constitucional.

Lógicamente los cabecillas fueron procesados y, a instancias del Gobierno, Largo Caballero, líder de la UGT, fue juzgado por el Tribunal Supremo y acusado por el Fiscal General de la República, Valentín Gamazo.

Gamazo pidió 30 años de reclusión para Largo Caballero por "rebelión militar". Sin embargo, y a pesar de las abrumadoras pruebas presentadas a lo largo de los cinco días de la vista, el líder socialista fue declarado inocente.

El Fiscal Jefe Gamazo, jurista de fuste donde los hubieren, dimitió. Desde ese día, Paco Largo, bien desde el periódico Claridad, bien en sus propios mitines, no dejó de exhibir sus ideas ante masas enfervorecidas: o Dictadura del Proletariado o Guerra Civil. Y oigan: la tuvo.

Luego volveremos a este punto

Agosto de 1936: el fiscal Gamazo, en compañía de su esposa Narcisa y sus nueve hijos se ha trasladado a Rubielos, una aldeita en la provincia de Cuenca. Hasta allí se llegan un par de matones mandados desde Madrid, en compañía de otros 20 milicianos de localidades próximas. Toman preso a Valentín y a tres de sus hijos: José (21 años), Francisco (20 años) y Luis (17 años).

El padre suplica que lo maten a él y tengan piedad de sus hijos, pero en una carretera próxima los matan a todos cómo a perros, siguiendo el orden de menor a mayor en un alarde de morbosa crueldad. El Fiscal Jefe de la (gloriosa) República vio como asesinaban, uno tras otro, a sus hijos mayores antes de morir él.

Capone fue un puto aprendiz al lado del vengativo Largo Caballero. Los cadáveres fueron abandonados en un paraje tan inhóspito que, para cuando Narcisa los encontró varios días despues, ya eran sólo unos bultos hediondos.

Y esto, amiguitos y amiguitas, resume el "Estado de Derecho" de la gloriosa Segunda República Española contra la que se sublevaron un grupo de "desalmados fascistas".

Mire, querido imbécil: si la guerra civil hubiera sido un capricho de Franco no hubiera pasado de Melilla.

Lea mientras pueda.

Para el recuerdo:

Valentín Gamazo fue Abogado del Estado, al igual que José Calvo-Sotelo, Juan de Isasa, Porfirio Silván, Juan Manuel de Estrada, José Gómez de la Serna, Leandro González, Manuel Gómez Acebo, Pedro Redondo, Wenceslao Manzaneque, Antonio Marín, Manuel Mondéjar, Santiago Alonso, Julio Colomer, Federico Salmón, Luis Belda, Dimas Adánez, Jesús Yébenes, Teodoro Pascual, Fermín Daza, Luis Rúiz Valdepeñas, Juan Rovira, Juan Gómez, Celestino Lázaro, Angel Aguado, Angel Castro y Juan Godinez. Todos ellos ASESINADOS en 1936 por el Frente Popular (socialistas, anarquistas, comunistas y separatistas)

Dos años después de acabada la guerra, una persona reconoció a uno de los secuestradores de la familia Gamazo. El sujeto andaba tranquilamente por las calles de la capital.

Lo denunció y, tras ser efectivamente identificado y con un juicio justo, fue condenado a muerte y ejecutado.

A el hijo de puta hoy es reivindicado por asociaciones de Memoria Histórica como "asesinado vilmente por el fascismo". Igual hasta sus descendientes reclaman un jornalito... "¡Ay de mi pobre abuelito!".La verdad, la puta verdad, es que la guerra civil solo la deseaba un bando: la izquierda. Los "Golpistas" fueron aquellos convidados que no se resignaron a ser de piedra.

Y es lo que hay. Se ganó la guerra y además se ganó la paz... y eso es exactamente lo que los socialistas quieren ocultar.

Si en verdad eres un demócrata "full equipe" pásalo a cuantos puedas para que sepan exactamente quién inició la criminal guerra entre hermanos que los cobardes del PSOE quieren ocultar.

¿Quién tiene miedo a la verdad?

NOTA o SUGERENCIA:

No es una cadena, es una historia real, que el PSOE quiere ocultar, y que conviene compartir lo más que puedas, con quien tú quieras y por el medio que quieras.


miércoles, 10 de diciembre de 2025

Adiós a Alfonso Ussia

Hoy es el primer día distinto. Ayer fue el último contigo. Ya no te veré hasta que se muera la muerte —si es que lo hace alguna vez—. Desde hace cinco minutos sólo te encuentro en la memoria, al cruzar esa puerta entreabierta donde viven los días en que nada dolía. Te despido sin flores ni discursos: apenas el ruido del teclado negándose a aceptar la última frase. Este tintineo es tu despacho de García de Paredes. Entonces todo iba despacio y tú eras inmortal. Hoy suena a dos voces mientras escribo lo que ha cambiado desde hace cinco minutos.

Tú, que siempre despreciaste el sentimentalismo, has dejado todo blando, frágil. No por sorpresa, sino por esa punzada que deja lo que desaparece cuando aún era necesario. Sobre todo, en los tuyos, los ocho nietos que hoy pierden la inocencia de la tristeza, sin poder hacer nada para tenerte un rato más. Lo inevitable también es un respiro; un consuelo torpe ante lo que no tiene arreglo. Pasa con la literatura: leyéndote supe quién eras; escribiéndote puedo decirte adiós. Las verdades que duelen son las que fundan la literatura. Por eso importa.

Me enseñaste a no dar la lata, a que la honestidad no es virtud sino la manera de estar vivo, y que a veces callar es el único gesto elegante cuando todo alrededor es un desorden. El cáncer —esa bestia que muerde el tiempo— te obligó a encender cada cigarro como si fuera el último. Pienso en lo que te ha querido mi madre, Pilar, en la forma de sostenerte renunciando a todo lo demás. Y en el tío Javier, alquimista, leal, certero, inmenso. Ellos dos te alargaron la vida. Ella dice que has sufrido tanto estos meses que el purgatorio te sabrá a descanso. Yo respondo que, si en el cielo no sirven Beefeater, preferirás quedarte allí, apoyado en la barra del bar donde la última copa siempre es la primera.

Pienso en tu risa. Se mete por todas partes. Avanza sin ruido, como una madrugada de agosto en Ruiloba, cuando uno escucha su propia respiración y entiende, por un instante, que la vida es una cuerda floja entre dos silencios. Y me descubro hablándote por dentro, como hablan los niños antes de aprender que también se pierde. Esta conversación es un mandato en tu mesa del club Estrada, aunque una silla esté vacía y la tarde se haya quedado sin dueño.

Salgo a la calle y Madrid sigue a lo suyo, con esa indiferencia cansada de las ciudades que lo han visto todo. Y pienso que a ti te habría gustado: que el mundo no se detuviera, que no hubiera drama innecesario, que la vida continuara torpe y estupenda sin pedir permiso. Pronto llegarán los elogios, las semblanzas, las máscaras públicas del Ussía que fuiste: la prosa indomable; la risa inagotable; la década dorada de la radio; el madridista; el señor de Sotoancho; el dandi; el Cavia; el Ruano; el incorruptible. Para mí fuiste eso y también mi padre. Y escribo porque es la única forma de caminar contigo sin hacer ruido. Entre palabra y palabra encuentro migas de tu sombra, y eso basta —al menos hoy— para que no se me deshaga el alma entre los dedos.

«Que la muerte no es el final» está escrito en la morfina de una fe que no encuentro por ningún lado. Claro que lo es. Siempre lo ha sido. La vida es una tragedia: todas terminan igual de mal. Escribir es mi recompensa y fue tu mejor regalo. Hoy me siento extranjero en mi propia casa, en estas paredes llenas de marcos y retratos de Muñoz Seca, de Mingote, de ti. Todos quietos. Todos callados. Fuiste un Beau Brummel con chaqueta de Bel y Cía. No sé qué parte de ti era más del Puerto o de La Concha. Te perdías en Manuel del Palacio para volver siempre a Wodehouse, mientras recorrías La Jaralera entre Cádiz y Sevilla. En La Montaña decidiste quedarte, aunque nunca dejaste de pasear por un Madrid en blanco y negro, copa a copa, verso a verso. Siempre en el centro de la conversación. Con la risa por delante. Seductor, valiente, brillante. Sin una jodida arruga en la camisa. En Norteña se secó tu tinta, escribiendo hasta el último aliento. Sin saber —ni querer— hacer otra cosa.

Foxá, uno de tus poetas, dejó aquello de la «melancolía del desaparecer». Te lo oí tantas veces que ahora interrumpe el silencio con tu voz resignada: «Y pensar que no puedo, en mi egoísmo, llevarme al sol ni al cielo en mi mortaja; que he de marchar yo solo hacia el abismo, y que la Luna brillará lo mismo, y que ya no la veré desde mi caja». No puedo pedirte que vuelvas. Tampoco voy a inventarme consuelos. Te has ido, y eso es una frase que no admite adjetivos. Pero mientras escribo, algo tuyo insiste en quedarse: una anécdota, una forma de mirar, un resto de risa que no sabe disimular. Con eso continúo. Porque lo que duele hoy demuestra que sigues haciendo ruido donde ya no estás.

Y en esa confusión encuentro la manera de no perderte del todo.

 Alfonso J. Ussía

jueves, 27 de noviembre de 2025

Preludio de un Final

Los han llamado "Fachas con Toga".

¡Qué curioso! Cuando Juan Ramón Berdugo, miembro del tribunal que ha votado a favor de la condena al Fiscal General del Estado, escribió la sentencia de la Gürtel que destruyó el crédito del Partido Popular y acabó expulsando a Mariano Rajoy de la Presidencia del Gobierno, no consta que Ione Belarra haya dicho que era una maniobra promovida por jueces fascistas.

Y cuando Antonio del Moral, otro integrante del tribunal que ha dado su voto condenatorio a García Ortiz, fue ponente de la sentencia que mandó a la cárcel al exmarido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarín, por el Caso Noos, tampoco consta que alguien de la izquierda se haya puesto a hiperventilar. Todos se rompieron las manos a aplaudir. Entonces, la justicia era estupenda. Ahora ya no. Porque han condenado a uno de los suyos.

El nerviosismo que existe en la peña es porque se trata de la primera sentencia condenatoria del sanchismo. ¡La primera! 

Por delante quedan los juicios del hermano, el de Begoña Gómez, el de Abalos y Koldo, el de Santos Cerdán, y quizás otro por presunta financiación ilegal y blanqueo de dinero del Partido Socialista. Ya veremos.

Ahora se entiende mucho mejor por qué montaron la cloaca y encomendaron a una tal Leire a hurgar en los basureros y limpiarlo todo. ¡Todo! Porque fallaron en la operación para silenciar a los medios de comunicación no sometidos; fallaron en la operación para controlar a los jueces; fallaron en el intento para desacreditar a la UCO, en el intento de que fuesen los fiscales y no los jueces quienes instruyeran las causas en España, y también están perdiendo la batalla por controlar a la opinión pública. Desacreditar a los tribunales que van a juzgar todos esos casos pendientes, como ha sucedido en los últimos días con el Tribunal Supremo, será el penúltimo eslabón de la cadena. ¡El penúltimo! Falta por presenciar el juicio al Puto Amo.
Una de dos: O estamos asistiendo al final del sanchismo o al fin del Estado de Derecho en España. Los dos no son compatibles.

Nota: Hago una distinción entre "Sanchistas" y "socialistas". Hay muchos socialdemócratas que se sienten engañados y que han decidido cambiar su voto en unas próximas elecciones, si Sánchez se presenta como cabeza de lista del PSOE.

(Daniel Iglesias)

domingo, 9 de noviembre de 2025

El mundo al revés.

Agua de Trara

Por Miguel Platón

El mundo al revés

   Sea cual sea la sentencia sobre Álvaro García Ortiz, su caso esta pasando a los anales de la historia de la Justicia, en España y en cualquier otro país democrático.

   Ya es atípico que el Fiscal General del Estado no haya dimitido tras ser investigado por el Tribunal Supremo, pero la escenografía lo supera. Acude al juicio revestido con todos los atributos del cargo, para dar la imagen de que no se juzga a la persona, sino a la posición política que representa. Se sienta con las defensas y estas últimas están ejercidas por la Abogacía del Estado y fiscales que son subordinados suyos.

   Semejante esperpento, claro está, no ha sido diseñado por el pobre García Ortiz, sino por el Gobierno de Pedro Sánchez, es probable que por el mismo presidente, para transmitir un mensaje de poder y de prepotencia. Una muestra más de enfermiza psicopatía narcisista, que constituye una presión a los siete magistrados del Tribunal Supremo que decidirán la sentencia.

   Y si fuera un caso único en nuestra vida política… Reflejos de ese mismo mundo al revés están presentes en la decisión del PSOE de presentar como candidato a la presidencia de Extremadura a Miguel Ángel Gallardo, que ya tiene fecha -del 9 al 14 de febrero- para sentarse en el banquillo, junto con el hermanito artista del presidente -David-y algunos más.

   A Begoña Gómez, señora de Sánchez, se le acumulan las acusaciones, debido a la supuesta participación de funcionarios de la Presidencia del Gobierno en sus actividades económicas, pero los dirigentes que resultan ser subordinados de su hermano, empezando por el inefable ministro de Justicia, Felix Bolaños y siguiendo por la peregrina ministra Portavoz, Pilar “Mentiras”, insisten en que se trata de bulos y que no hay nada. Bulos menos consistentes han llevado a muchos a cumplir años de prisión.

   También es un caso de mundo al revés el empeño gubernamental en seguir en el poder sin disponer de mayoría parlamentaria. Sánchez  ha manifestado más de una vez el disparate de que se puede gobernar sin el apoyo del Legislativo, pero lo que parecía ser una mera especulación ha pasado a la cruda realidad, tras el anuncio formal de Junts de que rechazará todas las iniciativas parlamentarias del Gobierno sanchista, lo que aboca a éste a la parálisis política.

   Las declaraciones gubernamentales de que seguirán con la mano rendida carecen de valor. Los más importantes proyectos de Ley que han sido anunciados, incluso aprobados por el Consejo de Ministros y enviados al Congreso de los Diputados, carecen de viabilidad. Entre ellos los que amenazan al funcionamiento de la Justicia y los medios de comunicación.

  Carles Puigdemont, el golpista prófugo cuyo objetivo básico es la destrucción de la nación española, y con ello la Constitución y la democracia, se convirtió desde el inicio de la legislatura en el amo del corral, gracias a sus imprescindibles siete votos. Ahora es el amo del final de la legislatura, por la misma razón.

   ¿Elecciones generales a la vista? Es la conclusión lógica, pero esta última no es una exigencia política o una reclamación moral, sino que depende de los regates en corto que se les ocurran a Pedro Sánchez y los suyos.

  Los componentes de la banda nunca han vivido tan bien y tampoco dispondrán en el futuro de un pesebre tan bien abastecido, a costa de todos los españoles. ¿A dónde van a ir “Yoli” Díaz, los zánganos de Sumar y tantos centenares de asesores, altos cargos de empresas públicas y otros puestos que dependen de los nombramientos del poder?

  Resistirán como puedan la pérdida de sus privilegios, vinculados a que Pedro Sánchez siga residiendo en el palacio de la Moncloa, volando en Falcon y disfrutando de vacaciones de Lujo en La Mareta. A muchos de ellos sólo les tocan migajas, pero mejor eso que nada.

jueves, 30 de octubre de 2025

Hola, soy palestino.

 Y como la honestidad es poco común en mi política, permítanme confesar algunas cosas.

1947. La ONU me ofreció un estado. Junto a Israel. Fronteras, independencia, reconocimiento. Dije que no. Mis líderes prometieron que la guerra "arrojaría a los judíos al mar". En cambio, lo perdí todo y lo llamaron catástrofe. No porque no me ofrecieran un estado, sino porque lo rechacé.

1948–2025. Los estados árabes podrían haberme integrado, dado derechos, pasaportes, dignidad. En cambio, me encerraron en campos de refugiados durante generaciones, para que siguiera siendo un arma contra Israel. Construyeron palacios para ellos y cárceles para mí. Me usaron como propaganda, no como personas.

1967. Tras otra guerra perdida, podría haber construido un estado en Cisjordania y Gaza. En cambio, insistí en "ni paz, ni reconocimiento, ni negociaciones". Tres noes. Cincuenta años después, sigo sin Estado. Resulta que el rechazo no paga el alquiler.

Oslo, década de 1990. Israel dijo: «Intentémoslo». Me dio autonomía. Armas para la policía. Miles de millones en ayuda. ¿Qué hicieron mis líderes? Robaron el dinero, armaron milicias y lanzaron una intifada. Atentados suicidas en lugar de escuelas. Cohetes en lugar de fábricas.

Gaza, 2005. Israel se fue por completo. Sin colonos, sin soldados. Tuve la oportunidad de convertir Gaza en un Singapur mediterráneo. Voté por Hamás. La convirtieron en Mogadiscio junto al mar. ¿Miles de millones en ayuda? Túneles, cohetes y palacios para sus líderes, mientras mi gente come comida enlatada en la oscuridad.

¿Democracia? No he tenido elecciones en casi 20 años. Hamás mata a los disidentes en Gaza. Fatah los encarcela en Cisjordania. Mis líderes cancelan elecciones porque están demasiado ocupados luchando por el poder.

Religión. En lugar de construir un futuro, pongo a clérigos en televisión enseñando a los niños a odiar a los judíos. Glorifico a los "mártires" que hacen estallar autobuses. Crío a mis hijos con canciones de sangre y fuego en lugar de libros y ciencia. Cambio la esperanza por la guerra santa.

Mundo árabe. Los regímenes árabes me llaman "hermano". Pero pregúntenles cuántos palestinos pueden vivir libremente en Líbano, Siria, Egipto o Kuwait. Me excluyen, pero celebran mi muerte, porque mi muerte es su excusa.

Absurdo. Sigo diciendo que quiero "construir un estado". E irónicamente, justo al lado está Israel: el vecino que construyó una democracia próspera, una potencia tecnológica, granjas en el desierto, ciudades de polvo. Sin petróleo, sin riqueza infinita, solo coraje. Podría haber aprendido, copiado, colaborado. En cambio, elegí la envidia y la rabia.

Obsesión antijudía. Podría haber aceptado a los judíos como vecinos. Podría haber dicho: "Dos naciones, dos estados". En cambio, repito: "Del río al mar". En lugar de exhibir el honor, la hospitalidad y la rica cultura árabe, mostré solo la cultura de la espada: la ira, el extremismo y la sangre. En lugar de gritar salaam (paz) a los israelíes, grité muerte a los judíos. Y luego finjo sorprenderme cuando los israelíes no confían en mí, cuando están enojados, decepcionados y convencidos de que no quiero coexistencia en absoluto.

Responsabilidad. Culpo a Israel de todo. Siempre. ¿Mis líderes roban miles de millones? Culpa de Israel. ¿Hamás dispara cohetes desde hospitales? Culpa de Israel. ¿Glorifico la muerte más que la vida? Culpa de Israel. La responsabilidad no es mi fuerte.

Soy palestino.

Podría haber construido una nación, muchas veces. Elegí el rechazo, la corrupción y la guerra sin fin. Podría haber vivido en paz con Israel, pero elegí vivir a la sombra de su destrucción.

Así que sí, soy una víctima. Pero con demasiada frecuencia, soy víctima de mis propios líderes, de mis propias decisiones y de mi propia negativa a abandonar el odio.

Y esa, querido lector, es la tragedia que nadie quiere admitir.

Sacado de la prensa

jueves, 2 de octubre de 2025

La jubilación y la parienta

El día que me Jubilé, me sentí el hombre más feliz del mundo, por fin podría vivir sin madrugar.
Pero mi mujer pensaba otra cosa y ya el primer día, subió la persiana a las 8.

- Arriba que tengo que hacer la cama.
!!Coño!!, las 8 y ya tenía que hacer la cama. Fui para el salón, me siento en el sofá y dice:
- ¡¡¡Qué bién estas sin hacer nada!!!
Levanta que tengo que pasar el aspirador. Qué... ¿piensas pasar toda la jubilación “tirao” en el sofá?
Toda la Jubilación?,…. ¡¡Si era el primer día!!
Para no discutir me fui a dar un paseo, me junte con más compañeros y ahora somos unos… 23. Vamos todos juntos. A las 9 ya no hay quien ande, “todo lleno” de gente. Así que empezamos a madrugar cada vez más y ahora ya nos levantamos a las 5 y media,… ¡¡ pa poder caminar tranquilos !!
Vuelvo a casa, me aseo y al volver a salir, ya desde el primer día, me dice:
- A la vez que vienes tráete el pan, anda.
Luego fueron los tomates, las patatas... To lo que se la olvidaba a ella.
Ayer ya me hizo encargado general de compras.
Ahora tengo que hacer la compra y quiere que gaste poco, así que: el azúcar voy a comprarlo al Lidel, el aceite en Mercadona, el detergente en Pryca, la fruta al chino, y los yogures en el Dia.
A mis amigos les pasó lo mismo y como somos jubilados, que no tontos, nos separamos en grupos y vamos cada grupo para un lado, para ganar tiempo, luego repartimos las cosas y hacemos cuentas.
A las 11 nos toca la revisión de obras, tenemos controladas 18. Vamos “payá” y nos apalancamos los 23 para un lado de la obra. En el centro, que es el mejor sitio, no podemos ponernos, eso está reservado para los retirados, los más antiguos…
Ayer un jubilado de banca dijo que estaban mal puestos unos ladrillos, ¡¡ Se armó la de Dios !!
En el grupo mío hay uno que fue albañil y dijo:
- Tú que sabrás..., patoso, si siempre estuviste en el banco calentando la silla. Lo sabré yo, que soy albañil.
Y dijo otro:
- Que soy no..., dirás que fuiste.
- Es lo mismo, eso nunca se olvida. Es como montar en bici.
A las 6 ya me están llamando, la mujer y la hija, para ir de cursillos.
- ¿Qué pasa?
¿Vas a estar jubilado sin hacer nada?
¡¡Se te atrofia la cabeza!!
Así que: lunes y miércoles tengo internet, martes y jueves, encaje de bolillos y el viernes,… el viernes, baile. El sábado a yoga....
A las 10, después de cenar, me siento en el sofá y caigo frito. Es entonces cuando siento un codazo en el hombro…
- ¡¡Venga, vete a la cama que ya estas roncando!!
No, ¡¡si debes estar “reventáo” de estar todo día sin hacer nada!!
Joder con estar jubilado......😂😂😂😂😂
Como ya soy agente de bolsa (de la compra), ahora *estudio árabe*:
Arabe ahí y... arabe allí, arabe.....

martes, 16 de septiembre de 2025

PELICULA “EL CAUTIVO”

Al conocer el estreno de esta película, me interesé por saber más sobre la misma antes de decidir ir a verla, sobre todo por el hecho de que su director sea Alejandro Amenabar.

Al saber que este director declarado homosexual, cuyas producciones suelen estar financiadas por el Ministerio de Cultura okupado por el impresentable Urtasun, decidió inventarse la biografía de Cervantes asignando al personaje la condición de homosexual, decidí no ir a verla. Absolutamente nada ¡NADA!, en la vida real de Miguel de Cervantes, hace pensar que fuera así. Ni durante su cautiverio en Argel, donde además cuidaban a los prisioneros para poder cobrar un rescate, ni nunca. Esta película rodada parcialmente en Valencia y  financiada mayormente con fondos de RTVE, del Gobierno de España y de la Comunidad Valenciana (es decir, con dinero de nuestros impuestos) y dirigida por Amenabar, constituye un nuevo insulto a la verdad y a la inteligencia.Y un nuevo acto de sectarismo de la Izquierda.

El hecho de que Amenabar se sienta, presuntamente orgulloso de su condición de homosexual, no le da derecho a inventar y falsear la biografía del autor de “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”, el libro, junto a La Biblia, más traducido y leído en todo el mundo y es un clásico universal.(Se calcula que “el Quijote” está traducido a más de 150 idiomas).

Sí, está totalmente documentado que Miguel de Cervantes fue bastante mujeriego: tuvo una relación sentimental extramarital con una mujer, Ana de Villafranca, una tabernera madrileña casada con Alonso Rodríguez. Fruto del romance entre Ana y Miguel, nació una niña que Cervantes reconoció legalmente como su hija natural y adoptó el apellido Saavedra: Isabel de Saavedra.

Después, en 1.584, Cervantes se casó en Esquivias con Catalina de Palacios Salazar.

Más tarde, Cervantes estando de viaje por distintos lugares y residiendo su mujer en Toledo, tuvo otro hijo extramarital con otra señora… No aparece en toda su biografía ningún atisbo de tendencia homosexual. Y desde luego, tan solo sugerir que Cervantes siendo prisionero durante cinco años en Argel, de donde intentó escapar en varias ocasiones, hasta que fue liberado tras pagar su rescate en 1.580, pudiera mantener un idilio homosexual con Hassan, el bajá de Argel, resulta ridículo.

Por otro lado, Cervantes tuvo una carrera militar ejemplar y heroica. Sirvió cinco o seis años en los Tercios italianos, destacó como soldado en la batalla de Lepanto (1.571) a bordo de la galera “Marquesa”, donde a pesar de estar con fiebre, se negó a permanecer en la bodega y salió a combatir en primera linea. Recibió tres disparos de arcabuz, que le dejaron inutilizada la mano izquierda. (De ahí el sobrenombre de “El manco de Lepanto). Por cierto, Amenabar, Cervantes no perdió el brazo. Tras recuperarse de sus heridas, continuó su servicio militar en Italia y en otras campañas. Cervantes consideró siempre su participación en Lepanto y su carrera militar el mayor honor de su vida.

En 1.575, regresando desde Nápoles a España, viajando en la galera”Sol”, fue atacado y apresado junto a su hermano Rodrigo, por una flotilla turca y piratas berberíscos y llevados a Argel, entonces un importante centro de piratería. Cinco años más tarde, Cervantes fue liberado tras pagar el rescate su familia con ayuda de los padres trinitarios.

En ninguna de sus obras autobiográficas sobre Argel, como “Los tratos de Argel” o “Los baños de Argel”, se desprende una posible relación personal de ningún tipo con su carcelero Hassan el bajá de Argel, ni un posible síndrome de Estocolmo ( presente en algunos secuestrados).

Amenabar, por favor, no suba a su carroza del orgullo gay, movido por sueños húmedos, a nuestro hombres ilustres.

Cervantes, en Lepanto. Ferrer-Dalmau.

lunes, 8 de septiembre de 2025

Otros valores, gente honrada.

Un gran amigo inglés, enamorado profundo de España, ha pasado unos días en Santander. Hablamos de la situación caótica por la que atraviesa el Reino Unido con su estúpida política de inmigración musulmana. – Londres es de ellos–, me confesaba consternado. Y hablamos también del despilfarro, el atraco a mano armada a los españoles con el sistema tributario vigente, de los enriquecimientos de los políticos ladrones, de la complicidad del PP con el PSOE, del progresivo desmantelamiento de España, del asalto a la Justicia y de la inacción cobarde de una oposición que colabora con su blandiblú actitud con el Gobierno socialcomunista-separatista-terrorista que nos está llevando al abismo. 

Mi amigo nada tiene de «ultraderechista». Milita en el sector más liberal del Partido Conservador, y en más de una ocasión, por cansancio del poder, ha votado a los laboristas para favorecer la alternancia en el Gobierno. Y me preguntó cómo fue posible, que durante el régimen anterior, en el que apenas se pagaban impuestos, una nación devastada por una Guerra civil, se convirtiera en la novena economía del mundo, se construyeran centenares de miles de viviendas protegidas, se llevaran a cabo grandiosas obras públicas, se creara el entretejido social de una poderosa clase media que no existía con anterioridad a la guerra, se creara la Seguridad Social, se levantaran hospitales públicos en todos los territorios de España, y se utilizara el dinero público para recuperar la riqueza en una nación destrozada. 

Mi respuesta fue lacónica.

–Robaban muy pocos–. Y le narré la anécdota del general Muñoz-Grandes. Y aproveché para informarle –ahora que todos los hijos del socialcomunismo internacional son multimillonarios–, que los de Carrero Blanco y Muñoz-Grandes, ya fallecidos, dejaron este mundo con una estela de modestia económica y de decencia siendo los hijos de los dos militares más influyentes y poderosos del franquismo: el almirante Carrero y el Capitán General Muñoz- Grandes.

Se celebraba un domingo del mes de mayo el Gran Premio del Generalísimo en el Hipódromo de La Zarzuela. El Jefe del Estado acudía todos los años. Llegaba con un ridículo servicio de seguridad, y una parte del público le aplaudía y otra mostraba una silenciosa indiferencia. Lo normal. Pero aquel año, por un asunto imprevisto, delegó en su vicepresidente, el capitán general Muñoz-Grandes. Don Agustín tenía, como coche particular, un Seat Seiscientos de color claro. No usó su coche oficial, a pesar de que representaba oficialmente al Jefe del Estado. Se sentó al volante del Seiscientos, y lo condujo hasta el hipódromo. Le acompañaba un motorista a pocos metros del coche. Al llegar advirtió ocho coches del PMM, los Dodge-Dart de los ministros. Antes de entrar en el recinto del hipódromo por la puerta de los socios, junto al «paddock», ordenó que se presentara ante él, el conductor más antiguo de los coches oficiales.

–A sus órdenes, mi General.

–Los señores ministros no tienen derecho a usar el coche oficial para asuntos privados. Y menos aún en días festivos. Así que, ahora mismo, se vuelven ustedes a Madrid, dejan los coches en los garajes de cada ministerio, se van a sus casas, y que los ministros, se las arreglen para la vuelta.

-Mi General, han venido con sus señoras.

–Los taxis cuestan lo mismo con señoras que sin señoras.

Nada les dijo a los ministros. Al terminar el día de carreras, éstos se encontraron sin coche oficial para volver.

–He sido yo el responsable. Para venir a las carreras de caballos un domingo, no se puede usar el coche oficial ni abusar del día de descanso de los conductores. Pidan unos taxis. Buenas tardes.

Y así fue.

Alfonso Ussía

martes, 29 de julio de 2025

Ni primera, ni dama, ni embajadora.

En España, excepto para los pelotas como Almodóvar, no existe oficialmente la figura de la Primera Dama. Franco se lo comunicó a su mujer, doña Carmen Polo. «Carmen, tú eres la esposa del jefe del Estado, y nada más». De existir la Primera Dama, sería la Reina, pero entre Primera Dama y Reina de España se establece la misma distancia que entre Mercadona y Ultramarinos El Goloso, a punto de cerrar sus puertas. Por otra parte, la voz Dama, que en mi opinión ha caído en el barro rosa de la cursilería, es acepción en desuso. Y más en desuso cuando la presumible Primera Dama se ha dedicado a la administración y pagaduría de putorris y culiesponjis durante muchos años. Y tampoco es diplomática y embajadora. Su pasaporte diplomático es, como mucho, igual de auténtico que el carné de Directora General Adjunta de la Asociación «Salvemos los Koalas de Murcia», porque no hay koalas en Murcia ni en lugar alguno de nuestra piel de toro. Es decir, que lo de esta mujer es una farsa, un chiste mal contado y un abuso de poder de nueva rica. Que lo es. Nueva y rica.

El pasaporte diplomático se restringe a los diplomáticos. El General Franco mantuvo esta distinción a los Grandes de España, y el Rey Juan Carlos terminó con el privilegio. Y esta mujer no es diplomática, y menos aún embajadora. Sí en cambio los ministros, que en el período de su condición tienen pleno derecho a su custodia. Pero Begoña Gómez ha demostrado con creces que hay un pasaporte diplomático extraviado por los pinares de la Moncloa que no pertenece a quien dice pertenecer.

Usar del dinero y los bienes públicos sólo le está permitido si, por cuestiones de compromisos, el presidente decide viajar acompañado de su esposa. Antonio Naranjo lo escribe con toda claridad y conocimiento. Pero usar y abusar de los Falcon y los Puma para ir a conciertos, bodas de hermano, saltos a los Quintos de Mora, Doñana con el avión repleto de gorrones y La Mareta como si ella fuera la propietaria, es una desfachatez. Sin contar los viajecitos a Londres para hacer compritas, compras y comprazas. Y menos mal que el Ejército del Aire se negó a bautizar el Falcon de más uso «Air Force One», y al aparato sustituto «Air Force Two». En ese sentido, hay que reconocer que Sánchez no insistió y dio una muestra de encomiable sencillez.

El primer paso ya se ha cumplido. Cerdán y Begoña han desaparecido de las fotografías que conmemoraban la tramposa victoria de las últimas elecciones. No salir en la foto es malo, pero que te borren de la foto, es mucho peor. Esta mujer ya no está de moda ni entre sus compañeras de gritos ni en el PSOE. Y no ha salido nada todavía. Para mí, que se va a someter a una operación facial para parecerse a Javier Hidalgo, esa belleza de hombre. La aparición de dos Hidalgo en el juicio puede resultar tan escandalosa como divertida. O que Hidalgo se ponga el rostro de Begoña, y pueda acceder al colchón de Sánchez durante una noche, porque no se entera de nada.

Ni Primera, ni dama, ni diplomática.

Una chunga.

Alfonso Ussia

El Debate

lunes, 28 de julio de 2025

La demolición de Sánchez

Naturalmente, la causa próxima es la malignidad de un gobierno completamente subversivo que se parece cada vez más a una banda organizada para la que la ley, el pudor, la ética, la verdad, la justicia y el interés nacional no significan absolutamente nada. Los rasgos psicopáticos del presidente permean toda la acción gubernamental, aunque, sin duda, existirá alguna excepción: incluso en la familia de los Golfos Apandadores, en la que todos eran delincuentes, había un primo honrado que era considerado la oveja negra de la familia. Plagado de personajes chabacanos y sin escrúpulos, de confirmarse todos sus presuntos escándalos es probable que este gobierno pase a la historia como el más corrupto de nuestra democracia. ¿"Cómo se me recordará"? dijo el lumbreras.

La situación es tan grave que ya no resulta inimaginable que el propio Sánchez acabe siendo investigado. Conceptualmente, esto no debería sorprendernos: como escribí al respecto hace un lustro (recodemos que son 5 años, no 50. Jajaja), «al psicópata no le frenan argumentos morales o lógicos, ni el miedo a producirse daño a sí mismo o a otros, ni tampoco el pudor ante el descubrimiento de sus felonías: al psicópata sólo le frena la ley».

Sánchez no sólo carece de límites, sino que posee una marcada ideología de extrema izquierda que suele pasarse por alto y que convierte en natural su alianza con los comunistas. Asimismo, para mantenerse en el poder, no duda en sacrificar los intereses nacionales y retorcer la Constitución con la complicidad del presidente (¿comisario político?) del Tribunal Constitucional, que parece bordear la prevaricación con frecuencia.

Por lo tanto, librarnos de este gobierno constituye ya una emergencia nacional, algo en lo que coincide una mayoría creciente de españoles. Dicho eso, descorazona que la mayoría no sea casi unánime, pero muchos votantes son carne de cañón para las manipulaciones más simplonas y otros se muestran susceptibles de vender su voto a cambio de un subsidio. También existe una masa de votantes de izquierda que, como perros de Pávlov, votan cegados por reflejos condicionados al oír la consigna de «que viene la ultraderecha», por encima de cualquier otra lógica o consideración.”

Fernando del Pino

martes, 15 de julio de 2025

LOS LADRONES VAN A LA OFICINA

“Los ladrones van a la oficina” fue una serie televisiva que alcanzó notable éxito en la España de finales de los noventa. Protagonizada por José Luis López Vázquez, Fernando Fernán Gómez, Agustín González, Anabel Alonso y Antonio Resines, nos hizo reír a carcajadas durante sus 125 episodios.

Desde ayer, sin embargo, y esta vez sin carcajadas, tenemos otros ladrones y otra oficina: concretamente, la Oficina Anticorrupción que Sánchez, inspirado por la Premio Nobel de Física Cuántica Yolanda Díaz, se ha sacado de la manga para vigilar a los ladrones de su propio partido político, algunos de los cuales jamás han pisado una oficina: tal es el caso del hermano músico de Sánchez, que ignoraba la ubicación de su Oficina de Artes Escénicas de Badajoz. Cagoensanpitopato.

Horroroso, lector. Horroroso. Por si no bastaba con el Fiscal Anticorrupción, con los jueces y fiscales de España, con la Policía Nacional y con la Guardia Civil para investigar a los ladrones, Sánchez, con el dinero del contribuyente, ha tenido que montar una Oficina. Una Oficina, lector. Una Oficina. 

La O.A. (Oficina Anticorrupción) ocupará dos plantas en el Ministerio de Injusticia. Allí, con aire acondicionado y tele de pantalla curva, se instalará un militante del PSOE con el bachillerato sin terminar, y tendrá el grado de sargento con sueldo de general. La misión del director de la O.A. (Oficina Anticorrupción) será triple: rellenar su sillón cada día, contar las moscas que pasan y cobrar a fin de mes 6000 euros brutos. Dietas aparte.

El director de la O.A. (Oficina Anticorrupción) tendrá a su cargo un subdirector, un ayudante del subdirector, un ayudante del ayudante del subdirector, un ayudante del ayudante del ayudante del subdirector, un mayordomo, un edecán, un cocinero, un mozo de cuerda, un catador de vinos y un traductor. El traductor se necesita por si, en un momento dado, en un progresista arranque de plurinacionalidad, el director y los subalternos necesitan comunicarse entre sí en idiomas diferentes: pongamos por caso en bable y en silbo gomero.

Pero esto no es todo. Dado que los miembros de la O. A. (Oficina Anticorrupción) también son susceptibles de ser corrompidos con mordidas, se ha hecho necesario otro Organismo que vigile a la O. A. Se trata del P.E.N.E. (Personas Eminentes Nada Estúpidas), que a su vez será vigilado por un tercer Organismo llamado F.A.L.O. (Funcionarios Absentistas, Locuelos y Orejudos), que a su vez será vigilado por un cuarto Organismo llamado P.O.LL.A. (Gallina Joven). Y estos tipos de la P.O.LL.A. serán vigilados por la Guardia Civil, cuyos miembros, por desgracia, seguirán cobrando mensualmente la cuarta parte que los paniaguados del PSOE que “vigilan” la corrupción.

Cagoentóloquesemenea y mitad del cuarto más.

Firmado: Juan Manuel Jimenez Muñoz. 

Pagador de impuestos.


domingo, 29 de junio de 2025

El deterioro de la administración.

Aquí nadie mueve un papel, desde hace ya tiempo, y la única forma que tenemos de comunicarnos con cualquier Administración pública son los famosos Portales electrónicos (o equivalentes). No soy el único que ha criticado ácidamente el pésimo resultado de estos Portales, tanto por su escasa capacidad como por su defectuoso sistema de funcionamiento, a lo que debe añadirse que quienes se encuentran a cargo de resolver las múltiples incidencias que surgen, ni están ni se les espera …. Y si conseguimos (tras muchos intentos) presentar nuestros escritos, lo que nos aguarda es eso …la espera en vano de contestación, porque rara es la vez en que tal cosa sucede (con lo que volvemos a necesitar echar mano del odioso silencio negativo). ¿Has probado a dialogar o discutir con la llamada IA? Es de locos.

Por otra parte, cuando estamos pidiendo algo a la Administración, el silencio negativo nos sirve de bien poco, ante el largo calvario judicial que nos espera hasta llegar a tener una sentencia firme que nos dé la razón y que, luego, sea ejecutada por la Administración (que esa es otra). De esto ya traté en mi post anterior y no quiero volver a repetirme. Por otro lado, cuando nos oponemos a alguna actuación de la Administración tenemos la posibilidad -teórica, al menos- de solicitar la suspensión de esa actuación y, luego, solicitar una medida cautelar en sede judicial. Una medida cautelar que, como es bien sabido, muy rara vez es concedida, porque nuestros Tribunales siguen funcionando bajo la premisa de que todo cuanto hace la Administración es legal (lo cual dista mucho de obedecer a la realidad). Y lo anterior sucede un día sí y otro también, porque así funcionan nuestra Administración y nuestros Tribunales.

¿Cuál es, entonces, la situación en la que se encuentran los particulares frente a las AAPP en el momento actual? Pues, sencillamente, la de una absoluta indefensión “de facto”, puesto que, si solo pueden personarse en las oficinas públicas con cita previa y, además, tienen como único medio de comunicación los Portales telemáticos …apañados vamos. No es solo ya el “vuelva ud. mañana” de Larra, sino que ni siquiera parece haber nadie al otro lado (o sea, en las AAPP) y en lugar de funcionarios nos encontramos con máquinas (ordenadores) que realizan la mayor parte de las tareas que les corresponden y con las que el simple diálogo resulta imposible.

Pues bien, ante semejante panorama (ausencia casi total de diálogo real con el personal de nuestras AAPP), no es de extrañar que nuestra sociedad se esté dividiendo, a pasos agigantados, en dos segmentos de población diferentes. Más diferentes que el sesgo político de cada uno, porque están enfrentando a quienes viven del dinero público (trabajen o no trabajen) y quienes solo tienen ingresos si trabajan, (como es el caso de los autónomos y los profesionales) Hasta hace poco, lo público y lo privado caminaban de la mano porque se necesitaban mutuamente, pero desde que vivimos en un estado de alarma casi permanente las cosas han cambiado mucho.

Y las cosas han cambiado (ahí radica el problema que ahora quiero transmitir) porque este Gobierno ausente (pero solo cuando lo necesitas) ha trasladado a todo su aparato burocrático esa falta de comunicación con el ciudadano. Y pobre del funcionario honrado que atienda lo que razonadamente reclama un ciudadano, porque será condenado al ostracismo más absoluto. Por tanto, ahora, es el conjunto Gobierno-burocracia quien se apunta al carro de no hacer nada por remediar los problemas de quienes tienen que trabajar para ganarse la vida.

Además, detrás de un asalariado siempre hay una empresa, y detrás de una empresa lo que hay, en estos momentos, es una batalla por la supervivencia especialmente en aquellos sectores más vulnerables a las restricciones en la movilidad. El resultado de este mar revuelto lo muestran los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE): en 2024 se disolvieron o cerraron 57.851 empresas lo cual supone un 4 por ciento superior al registrado en 2023. Así vamos …

Porque estos inconscientes que nos gobiernan es adonde nos conducen: a un estado “publificado” en donde no exista, o sea mínima y marginal, la iniciativa privada, tal y como sucede en los Estados comunistas. Durante el mandato del actual Gobierno, se está produciendo una peligrosa disminución de nuestro sector privado (que vive, cada vez, con mayor penuria) y un “deslizamiento” simultaneo hacia el sector público, que debería preocuparnos mucho. No se puede comprender que, con la brutal crisis económica y social que tenemos se esté incrementando el gasto público en cargos elegidos “a dedo” que solo a los intereses de quien los ha colocado. En el caso específico del personal asesor no es fácil seguir su rastro más allá de cifras aproximadas, pese a la existencia del denominado “Portal de Transparencia”. Y es que el número de asesores del Gobierno de Pedro Sánchez alcanzó el pasado julio -último dato disponible- un récord histórico, situándose en 971, lo cual representa 129 más que hace, tan solo, solo seis meses, cuando se registró ya un máximo de 842.[4] Cifras en absoluto justificables que vienen a demostrar lo cierto que es el hecho de que la burocracia es una máquina gigantesca manejada por pigmeos (Balzac dixit).

Aunque … como decía Kipling, eso es otra historia, sobre la que volveré a escribir otro día, limitándome, ahora, a poner de manifiesto que, con semejante desprecio por lo privado, no vamos a ir muy lejos o, todo lo más, a un Estado de corte chavista que, por lo visto, es lo que desean nuestros actuales Gobernantes. Y es que del Gobierno inoperante hemos pasado, en muy poco tiempo, a una Administración igualmente inoperante, en donde la burocracia muestra sus mayores defectos, todo ello en claro perjuicio del sector privado que parece ser el chivo expiatorio de todo este rosario de despropósitos.

Ordenadores y programas informáticos es lo que nos encontramos cuando tenemos algún problema, con lo cual no vamos a ninguna parte. Nadie da explicación alguna en persona, comenzando por el propio Presidente del Gobierno, que solo parece hablar para quienes le siguen y comen de sus prebendas como siervos de la gleba.

Pues con semejantes pensamientos a flor de piel, y sin desesperar, a pesar de todo, me despido, recordando que la esperanza es el único bien común a todos los seres humanos; los que todo lo han perdido la poseen aún. Por eso digo a nuestros gobernantes …no creáis que habéis ganado vuestra batalla; los ciudadanos aún tenemos mucho que decir y más por lo que luchar …

José Luis Villar Ezcurra

Prof. Titular de Dº Administrativo

Socio Fundador de Villar y Asociados, Abogados

jueves, 19 de junio de 2025

Los cuatro del Peugeot

Dicen que iban cuatro en un Peugeot, uno con doctorado falso que vivía de las saunas de prostitución de su suegro, un putero, un portero de prostíbulo y un electricista. Y los cuatro lumbreras dijeron: a que no hay cojones de robar las elecciones primarias del partido, y el primero dijo, aguántame el cubata, y lo hicieron.

Y los echaron... pero hete aquí que los sabios votantes socialistas decidieron que esos eran los que mejor les representaban, y los llevaron en volandas de nuevo al poder. Y estos, viendo que la gente tragaba con todo dijeron, oye, y si le doy una cátedra a mi mujer que ni ha ido a la universidad? Y todos aplaudieron. Y dijo el otro, y si yo meto a mis pilinguis en puestos públicos y me ahorro lo que me cobran? Y todos aplaudieron. Y dijo el tercero, y si me metéis a mi como asesor de renfe, que no tengo ni el graduado? Y todos aplaudieron. Y dijo el electricista, pues yo me encargo de negociar con un fugado de la justicia y de poner una fontanera a manipular el voto por correo? Brillante dijeron los otros. Además, apuntó el del doctorado falso, asaltamos Indra y asunto resuelto, si ya lo decía Lenin, "lo importante no es quien vota, sino quien cuenta los votos". Y todos rieron a carcajadas.

 Pero aunque sabían que todos tragaban dijeron, oye, seguro que no, pero por si acaso, que tal si sacamos a la ministra de justicia y la ponemos de fiscal general, por si un día van a por nosotros? Por supuesto dijeron sin dudarlo. Y en el constitucional a un colega? Podemos? preguntaron eufóricos los demás. Claro! Podemos hacer lo que queramos, y así no rendimos cuentas a nadie. Luego con comprar a los medios de comunicación tenemos a los borregos contentos! Pero eso cuesta mucho dinero no? Preguntó uno de ellos. Y los otros contestaron, que más da! Les subimos 96 veces los impuestos y lo pagan los borregos encantados de la vida! Ah, pues por mi vale, contestaron al unísono.

Pero vamos llevando perritas para Dominicana, que la UCO la carga el diablo y uno nunca sabe... y se pusieron otro cubata, y a celebrarlo con unas pilinguis.

Oye, y si por lo que sea la oposición se queja? Preguntó el más timorato... naaaaa! Los llamamos Fachas a todos que eso vende una barbaridad, y si hace falta desenterramos a Franco para airear el muerto, que eso a los borregos les pone mucho. Y si todo falla? Bueno, si todo falla, agarramos el Falcón y nos vamos a Dominicana, que la vida son dos días...

jueves, 12 de junio de 2025

VER LOS TOROS DESDE LA BARRERA

Que tres personajes de la calaña de Koldo García, Ábalos y Santos Cerdán, con estudios, cultura y conocimientos muy por debajo de la media española fuesen la guardia pretoriana que llevó al poder al –según los entendidos, psicópata de manual—Pedro Sánchez, y que ocuparan altos cargos del gobierno, figurará en los libros de historia. Que Sánchez se haya apoderado del país y lo esté llevando al Totalitarismo, a la destrucción y a la miseria sin que los ciudadanos y las instituciones tengamos resortes para impedirlo, será sin duda objeto de profundos análisis.

Tamaña obscenidad ha sido posible por la conformación de tres grandes colectivos: los Estúpidos, los Conformistas y los Vividores. Hago una simple caricatura de ellos.

.-ESTÚPIDOS

De acuerdo con la Teoría de la Estupidez de Bonhoeffer, son aquellos incapaces de cuestionar; aquellos que renuncian a la capacidad crítica y siguen la del grupo; los que carecen de autonomía intelectual y rechazan todo cuanto desafíe su visión del mundo. Los conocemos bien, están embebidos de una ideología cuyo motor es el resentimiento, no son conscientes del impacto de sus acciones y elecciones, y desprecian la razón y la verdad. Hoy en día nos gobiernan. La estupidez se asienta con independencia del nivel intelectual del individuo, pues el que no quiere ver no ve.

.-CONFORMISTAS

Su pasividad ante los hechos es un factor necesario para que el Totalitarismo se imponga. Son personajes que temen la presión social y se adaptan fácilmente al marco moral y político de esbozan los más agresivos. Se irritan por los hechos pero disimulan la irritación, Actúan como los antiguos conversos y a veces se les conoce como “derechita acomplejada”, pues nunca declarán en público su confesión política. Un ejemplo ilustrativo nos lo ofreció Rajoy, practicando en política la llamada Suerte de Don Tancredo (el sujeto se queda inmóvil ante el toro, en el correcto supuesto de que el astado solo embiste a lo que se mueve), consistente en no hacer ni decir nada que desagrade a los Estúpidos. En resumen, los conformistas siempre ven los toros desde la barrera.

.-VIVIDORES

Este colectivo es muy amplio y diverso, y lo forman quienes –faltándoles miras más largas—sacan tajada del proceso destructor y totalitario.

Empresarios en busca de subvenciones, exenciones o contratos a dedo por parte de la Administración.

Miembros de algunas ONG que, camuflados tras la máscara del altruismo, allanan el camino de la destrucción (p.e. trayendo inmigrantes ilegales) a cambio de un trabajo cómodo y normalmente bien remunerado, y con la posibilidad de negocios de dudosa moralidad.

Animalistas, medioambientalistas, sindicalistas, feministas radicales y otras hierbas, que, con agresividad, ejercen de sans culottes del Robespierre de turno a cambio de cuantiosas dádivas, chiringuitos sin cuento, mando en la plaza y suculentos cargos en la Administración.

Respecto a los ingenuos que creen que Europa nos salvará, solo tengo que añadir que en Europa ocurre lo mismo.

Anónimo

 

sábado, 31 de mayo de 2025

Sanchistan y la Republiqueta

 “Si me preguntasen cuál es el Estado más curioso del mundo respondería que el Principado de Sealand, aunque más que un país es un bromazo, una cachondada.



El área habitable de la nación es de 500 metros cuadrados y nunca la habitan más de cinco ciudadanos a la vez.

Además, les pasa como a Puchi y Junqueras con su republiqueta: ningún otro Estado los ha reconocido.


Pero últimamente he cambiado de idea.


El país más raro del mundo no es Sealand, sino Sanchistán, como se puede ver repasando diez de sus prodigios:


1.- En Sanchistán gobierna un socialista derrotado en las urnas, coaligado con comunistas, exterroristas y separatistas supremacistas, con los que compone lo que él llama «la coalición progresista».


2.- Grandes asuntos del futuro de Sanchistán se deciden con su Gobierno recibiendo instrucciones de un delincuente en el extranjero y bajo la tutela de un exótico «observador internacional» salvadoreño.


3.- El presidente de Sanchistán plagió su tesis doctoral cum laude, mintió en sus principales promesas electorales, su hermano va a ser procesado por un enchufazo y a su mujer la acusan de cuatro delitos.


Pero el tío levita y va de divino.


4.- En Sanchistán si el país se queda sin luz durante 13 horas supone según el Gobierno la prueba de que «tenemos uno de los sistemas eléctricos más avanzados del mundo».


5.- En Sanchistán subirse a un tren es hoy una lotería y las autovías están sin asfaltar y con algunos carriles casi intransitables.


Pero el incompetente ministro del ramo es un bronco faltón que dedica su tiempo a insultar a jueces, periodistas y rivales políticos mientras naufraga en su trabajo.


6.- En Sanchistán todos los ciudadanos están forzados por ley a pagar una televisión pública.


A cambio de lo que abonan reciben una basura seudo cardíaca que fue retirada de las cadenas comerciales por degradante, unos informativos que son un botafumeiro del poder y un bufón oficial del régimen sin gracia alguna, que goza de un programa carísimo por dedazo expreso del presidente.


7.- En Sanchistán el jefe del Estado ha visto como el Gobierno desautorizaba con una amnistía el discurso más importante de su reinado.


El Tribunal Constitucional es un órgano más del Ejecutivo y decide siempre a su favor.


El fiscal general está en el banquillo por guerra sucia política.


Y el Gobierno anuncia una ley de protección de la democracia que consiste exactamente en lo contrario, en acogotarla.


8.- Sanchistán es tan original que el idioma oficial que une a todos, para más señas el tercero más hablado del mundo, es el Español, al que quiere degradar y eliminar en determinadas comunidades autónomas.

Aurelio G.

martes, 6 de mayo de 2025

LA SEGURIDAD NACIONAL EN PELIGRO, EN MANOS DE UNOS ADVENEDIZOS.

Esta reflexión es de un Capitán de la Guardia Civil en la reserva. 

Simpatizante de "aquel PSOE".

No es un facha de ésos que dice la llamada ortodoxia del "progresismo". Es una persona que puede representar el sentir de muchos segmentos de la sociedad. Qué se le puede decir, además de que lleva razón.


DOS tradicionales amigos y aliados, Israel y EEUU, se han convertido inexplicablemente en nuestros enemigos.

 

La debilidad del Gobierno de Sánchez, donde varios grupos comunistas e independentistas tienen todo el poder, nos ha llevado a esta kafkiana situación.

 

Partidos irrelevantes como Sumar y JxCat son los socios que llevan la voz cantante. Sánchez, al que se la meten hasta el corvejón cada dos por tres, no puede sacar ninguna ley adelante sin el permiso de la perdedora Yolanda Díaz y el presunto delincuente y prófugo Puigdemont.

 

La ruptura del contrato de las balas con Israel traerá consecuencias muy graves. Los Servicios Secretos españoles, la Policía Nacional, la Guardia Civil y las Policias Autonómicas, empeñadas estoicamente en la defensa de nuestra Seguridad Nacional, tendrán serios problemas de inteligencia en las investigaciones en marcha sobre terrorismo, delincuencia organizada y ciberdelincuencia, pues toda la tecnología empleada en la lucha contra el crimen está fabricada en Israel.

 

Si Israel nos corta el grifo de la inteligencia, nuestras Agencias de lucha contra el Crimen Organizado se quedan desnudas, sin operatividad alguna. Nuestra Seguridad Nacional a los pies de los caballos.

 

Al mismo tiempo, los desdenes del Gobierno de España a la primera potencia mundial, EEUU (emulando los desprecios del zascandil Zapatero a ese país), nos puede llevar, nos va a llevar a otra situación kafkiana.

 

 Informaciones de todo crédito, que comparto, indican que EEUU se está planteando sacar sus bases de Rota y Morón y trasladarlas a Marruecos, el gran amigo de Donald Trump.

 

¿Se imaginan lo que eso significaría para nuestra seguridad en caso de conflicto armado con Marruecos, que reivindica Ceuta, Melilla y las Islas Canarias?

 

EEUU está armando a Marruecos hasta los dientes, al que quiere convertír, con Turquía, en su base de operaciones para controlar el Mediterráneo (al que ya controla desde Gibraltar junto a la inteligencia británica en el Peñón) y, por tanto, a Oriente Próximo.

 

Nuestra seguridad, nuestra supervivencia está en inminente peligro, porque estamos en manos de un presidente de Gobierno y una panda de ministros y ministras que no tienen ni pajolera idea de lo que es gobernar con sentido de Estado y, sobre todo, con sentido común.

 

Estamos en manos de unos arribistas, de unos advenedizos que, habiendo perdido elección tras elección y haber llevado al histórico PSOE al peor registro de su historia, se aferran al poder abducidos por la atracción que les trasmite un presidente iluminado que cree haber recibido un mandato divino cuya misión tiene que cumplir, aunque se cargue a España de camino.

 

Podemos entender el silencio cómplice de militantes y simpatizantes del PSOE (al cabo unos cuantos cientos de miles que poco pueden hacer para inclinar una balanza electoral, pues están abrazados a la disciplina de partido y desconocen que se puede ser de izquierdas y ser crítico con este desastroso Gobierno). Pero lo que no se puede entender es el silencio del cuerpo electoral, un montón de millones de españoles que sí pueden cambiar el rumbo de esta nave, España, que va directa al precipicio en manos de Sánchez, sus pésimos ministros y ministras y unos socios a los que España les importa un pimiento.

 

Pero claro, cuando comience el baile, o sea, los problemas de verdad, nuestra soledad en un contexto mundial donde no pintamos absolutamente nada, entonces sí, entonces vendrán las lamentaciones. Pero a lo mejor, cuando llegue ese «entonces», que está al caer, que ya está aquí, todo será irreversible y nada podremos hacer para revertir esta absurda y kafkiana situación.

jueves, 24 de abril de 2025

El silencio de los corderos

Las dos armas preferidas del demonio son, por un lado, la mentira y, por otro, la desesperanza, que no deja de ser una falta de confianza en Dios y en su Divina Providencia.

En los últimos días, hemos conocido la existencia de negociaciones entre la jerarquía de la Iglesia Católica y el Gobierno de Pedro Sánchez sobre la «resignificación» del Valle de los Caídos, eufemismo con el que se disfrazan las intenciones sacrílegas e iconoclastas del gobierno respecto a dicho lugar. Las informaciones publicadas parecen coincidir en que la Iglesia ha aceptado la exigencia del Gobierno de que el prior administrador D. Santiago Cantera Montenegro sea relevado de su cargo y abandone el Monasterio; que la zona dedicada al culto en la basílica pontificia quede reducida al espacio ocupado por el altar y la zona inmediatamente adyacente y que el resto del conjunto monumental se destine a centro de interpretación de la desmemoria histórica impuesta por la izquierda.

El Arzobispado de Madrid ha emitido una estupefaciente nota triunfalista con la que pretende vendernos la idea de que se ha evitado la desacralización de la Basílica, la destrucción de la cruz y la expulsión de la comunidad benedictina que reside allí desde el año 1958. La nota omite pronunciarse sobre la salida del prior y otros aspectos más espinosos. Pero la realidad es muy distinta: por razones que me cuesta trabajo entender, la Iglesia ha claudicado de forma vergonzante ante la pretensión del gobierno de «resignificar» todo el conjunto, con el propósito de resucitar, precisamente allí, a través del relato falsario de nuestra reciente historia, el odio que enfrentó a los españoles en una larga guerra civil hace 90 años.

El conocimiento cabal de la situación jurídica del Valle de los Caídos me obliga moralmente a denunciar la actuación de la jerarquía de la Iglesia, primero claudicando ante las presiones del Gobierno y después, tratando de vender éxitos inexistentes.

El Gobierno y la administración general del Estado carecen de jurisdicción en el interior de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos a la que, como lugar de culto, le es de aplicación el artículo 1.5 del Acuerdo España-Santa Sede sobre asuntos jurídicos, de 3 de enero de 1979, que garantiza su inviolabilidad en los siguientes términos: «Los lugares de culto tienen garantizada su inviolabilidad con arreglo a las leyes».

El Tribunal Constitucional, en su sentencia 66/1982 de 12 de noviembre reconoció a los Acuerdos de 3 de enero de 1979 el carácter y la eficacia jurídica propia de los tratados internacionales, por lo que forma parte de nuestro ordenamiento interno y en virtud de los artículos 95.1 y 96.1 de la Constitución, sus normas no pueden ser modificadas unilateralmente por leyes internas, estatales o autonómicas. Así, la inviolabilidad debe entenderse como una inmunidad frente al poder estatal (legislativo, por lo ya expresado, ejecutivo y judicial), lo que implica que los agentes del Estado receptor no pueden penetrar en un lugar de culto sin consentimiento de la autoridad correspondiente, y que tales lugares no podrán ser objeto de ningún registro, requisa, embargo o medida de ejecución.

En definitiva, dado el carácter inviolable de la Basílica como lugar de culto, el Gobierno carece de jurisdicción en dicho lugar de culto y no puede proceder a realizar actuación alguna sin contar con la autorización de la autoridad eclesiástica correspondiente, en este caso, el prior administrador del Valle de los Caídos o, en su caso, de la Curia de Roma.

A mayor abundamiento, el artículo 54.3 de la Ley de Memoria Democrática entra en conflicto con el Acuerdo entre España y la Santa Sede al declarar que «las criptas adyacentes a la Basílica y los enterramientos existentes en la misma tienen el carácter de cementerio civil».

Según las noticias que ha filtrado el Gobierno, la mayor parte de los enterramientos situados en la parte posterior de las capillas de la gran nave que precede al altar mayor, quedarán fuera del lugar sagrado. En ellas, yacen enterrados más de 33.000 católicos cuyo enterramiento en lugar sagrado fue autorizado por sus familias. Entre ellos, más de un centenar de mártires beatificados por la Iglesia. Siendo esto así, como católico tengo todo el derecho a exigir de la jerarquía eclesial que nos explique en virtud de qué, o a cambio de qué, la Iglesia ha renunciado a defender la inviolabilidad de la Basílica pontificia permitiendo que esta se vea reducida a la mínima expresión y que parte de ella sea destinada a actividades de propaganda política incompatibles con el espíritu religioso y de reconciliación propio del lugar. Como católico me asiste el derecho a denunciar públicamente la complicidad de nuestros pastores con el grave sacrilegio que implica también la cesión de un cementerio religioso al Estado, permitiendo su desacralización y exigir que públicamente nos expliquen por qué o a cambio de qué, se ha renunciado a defender en su integridad la actual Basílica del Valle de los Caídos y el derecho de los familiares de todos los allí inhumados a permanecer inhumados en lugar sagrado.

No es lícito moralmente pactar con el mal y mucho menos quienes están obligados a dar ejemplo de vida y de Fe. Claudicar, sin justificación conocida, ante quien ha hecho de la mentira y el odio su credo, permitiendo la grave cercenación de una de las mayores basílicas católicas de la cristiandad erigidas para orar por la paz y la reconciliación entre los españoles, constituye una colosal cobardía, al tiempo que un grave desorden moral que provoca una gran desazón en miles de fieles que ven cómo sus pastores se arrodillan ante el poder temporal en claro contraste con el ejemplo de los miles de mártires asesinados por su fe en nuestra contienda civil, los cuales abrazaron la palma del martirio sin una sola apostasía. Creo firmemente que permanecer callado en estas circunstancias, me convertiría en cómplice de una inexplicable villanía y no puedo aceptar silente la victoria de la mentira y la desesperanza. Entre tantos silencios, no puedo evitar sentir náusea y me recuerdan las palabras de Oscar Wilde: «Todos estamos en la cloaca, pero algunos nos permitimos mirar a las estrellas».

La memoria de los que cayeron perdonando a sus verdugos y con el nombre de Dios en los labios nos interpela. Rompamos, pues, el silencio, porque con la palabra aún podemos impedir que la sombra del miedo cierre para siempre nuestros ojos, negándonos el derecho a la esperanza. Si nos dejamos vencer por el silencio, difícilmente podremos convencer a nuestros hijos de que fuimos dignos alguna vez de hacer honor a nuestra condición de hombres.

Luis Felipe Utrera-Molina

jueves, 3 de abril de 2025

BUENA MUERTE

Con toda seguridad voy a tener la suerte de morir con anterioridad a la creación del nuevo Estado musulmán-yihadista de España. Es inevitable. En la última semana, mil quinientos inmigrantes han llegado a nuestras tierras. En el municipio más pequeño de Galicia, el pontevedrés de Mondariz-Balneario, con sólo 2,31 kilómetros cuadrados de extensión y una población de 700 habitantes, su Ayuntamiento, compuesto por un alcalde y cuatro concejales del BNG y dos del PP, que no cuentan para nada, ha aceptado la llegada de 300 inmigrantes procedentes de Mali, todos ellos «jóvenes, fuertes, y en edad militar». El alcalde del BNG, César Gil, ha calificado a su municipio de «acogedor y solidario».

El valiente alcalde de Badalona, Javier García Albiol, del auténtico Partido Popular, ha escrito y firmado un tuit que ha molestado al sector tonto de su partido y a la ministra Isabel Rodríguez, esa dama de acrisoladas necedades. Acusa a García Albiol, de «incendiario e incitador al odio», cuando el honesto y valiente alcalde de Badalona se ha limitado a escribir que le extraña que una buena parte de los inmigrantes africanos, magrebíes en su mayoría, llegan a España con cuerpos de horas de gimnasio, gafas de sol y teléfonos móviles de última generación. Y eso, Isabel Rodríguez, no es incendiario ni incita al odio. Se trata de una definición precisa que se ajusta a la mayoría de nuestros nuevos invasores.

En España, y ahí están los datos, más de 100.000 inmigrantes cobran pensiones no contributivas por un valor anual de mil millones de euros. Los que hemos contribuido al tesoro común de la Seguridad Social durante más de cuarenta años, percibimos de pensión menos que los que llegan a España a imponer su cultura y no dar un palo al agua. Bienvenidos los inmigrantes que se amparan en nuestro país para trabajar y asegurar el bien de los suyos, siempre que el bien de los suyos no signifique el mal de los nuestros, nuestras costumbres y nuestras creencias. Pero son los menos. Peligran en el futuro las pensiones de los contribuyentes, pero no de los amparados por los débiles gobiernos de España, y muy especialmente, por el último, el del traidor a los principios y valores de nuestra patria, traidor a la Constitución, traidor a la independencia de los tres poderes de toda democracia, y traidor a la unidad de la nación española. No olvidemos, que esa cadena de traiciones se está produciendo gracias a la colaboración de la Unión Europea, de la gran puta Europa, que actúa a las órdenes de la sonriente bruja teutona Úrsula von der Leyen, del Partido Popular Europeo, según dicen, íntima del supremo hortera.

No es malo cerrar los ojos definitivamente antes que ver a lo que más amamos, y a los que más amamos, esclavizados, destruidos y fragmentados por el socialismo comunista y los seguidores de Mahoma. España, en unos años, será una tierra sin cruces, con el románico, el gótico y el neoclásico devastados, con Cristo fusilado y María guillotinada. Con una población natural mansa y obediente, sometida a los millonarios sin escrúpulos, a los enemigos de la libertad, a los fragmentadores de nuestro mapa, y a los soldados del islam que día tras día alcanzan nuestras costas para preparar el ataque final. La derrota de España, de la civilización cristiana y de los valores occidentales. El fin.

Recibir el fin con anterioridad al fin de nuestra patria no puede entristecernos. Se trata del último regalo de nuestra maravillosa raíz.

PURA PROFECÍA.

Alfonso Ussía. “El Debate”.23/08/2024

jueves, 13 de marzo de 2025

La edad de oro de la propaganda

La Edad de Oro de la propaganda que estamos viviendo facilita la creación y propagación de histerias colectivas —como lo fue la pandemia. ¿Estamos ante una de ellas con la guerra de Ucrania?

El primer indicio de una histeria colectiva es una antinatural unanimidad de opiniones consecuencia de un previo bombardeo mediático destinado a ablandar los sesos y encender los ánimos. Todo el mundo piensa igual, lo que suele indicar que nadie está pensando en absoluto.

El segundo indicio es un maniqueísmo simplista que presenta todo como una lucha entre buenos (nosotros) y malos (ellos). Irónicamente, los yonquis del poder, campeones del relativismo, no dudan en apelar al bien y al mal ―conceptos en los que no creen― con tal de que les sirva a sus propósitos.

El tercer indicio es una población manipulada presa de pasiones desbocadas (miedo e ira) que extinguen cualquier intento de apelar a la razón, a la serenidad o al diálogo. El pensamiento único se convierte en dogma y la heterodoxia no se tolera, lo que da lugar a sobrerreacciones emocionales ante cualquier opinión contraria. Las críticas argumentativas son sustituidas por críticas ad hominem (negacionista, quintacolumnista, etc.) y se justifica la falta de respeto o incluso la violencia —no necesariamente física— para acallar al disidente.

La histeria colectiva transforma al individuo racional en individuo-masa. El individuo racional piensa y pondera argumentos y se une a otros como decisión individual, por convencimiento. El individuo-masa, por el contrario, se mueve por impulsos y emociones primitivas y se funde con la masa en grupo, por simple contagio. El individuo racional muy raras veces es capaz de linchar a nadie; el individuo-masa es capaz de linchar al disidente entre gritos de júbilo.

La «conversación» en el Despacho Oval

Último acto. Escena primera. «No está usted en muy buena posición. No está ganando esta guerra. Está jugando con la vida de millones de personas. Está jugando con la Tercera Guerra Mundial».

Es difícil encontrar una sola mentira en esta frase que Trump le espetó al presidente ucraniano en el penoso espectáculo que protagonizaron en el Despacho Oval. En efecto, Zelensky lleva tres años intentando arrastrarnos a una Tercera Guerra Mundial, como cuando mintió al culpar a Rusia de disparar un misil cuyos restos cayeron sobre Polonia (territorio OTAN) matando a dos personas. El misil había sido disparado por los propios ucranianos.

Sin embargo, la reacción mediática a lo ocurrido en la Casa Blanca ha consistido fundamentalmente en echar espumarajos por la boca, actitud que no es muy útil para analizar la realidad. Así, el odio un poco enfermizo que nuestra clase periodística siente por Trump (y ahora también por Vance, tras su discurso en Múnich) le llevó a repetir la consigna oficial que tildaba el incidente de «encerrona»:

Sin embargo, dado que el encuentro fue televisado de principio a fin, sabemos que los hechos (y la lógica) no sustentan tal relato. A pesar de la actitud hosca y en ocasiones provocadora del ucraniano, los primeros cuarenta minutos de conversación en el Despacho Oval transcurrieron sin incidentes, y estaba programado un almuerzo privado entre los dos presidentes y la firma del acuerdo comercial en el ceremonial East Room, la sala más amplia de la Casa Blanca.

El desastre diplomático, por tanto, fue un error de Zelensky, que ha perdido el sentido de la realidad y perdió también los papeles: chulesco e impertinente, se dirigió con innecesaria hostilidad a Vance tras contestar éste a un periodista polaco que había que dar una oportunidad «a la diplomacia». Vance no se había dirigido a él, pero el desubicado presidente ucraniano se encaró con el vicepresidente, le tuteó con desdén («JD») mientras éste le trataba educadamente de «Sr. presidente», y luego entró en barrena con Trump, su anfitrión y financiador.

¿Qué le pasa a Europa?

Sin embargo, el incidente no pasa de ser una anécdota. Más relevante es el nerviosismo del contubernio político-periodístico europeo. La impostada «cumbre» en Reino Unido nos hace preguntarnos por qué Europa no ha tenido ni una sola iniciativa de paz en tres años de guerra, y escenifica lo que resumió acertadamente Orbán hace unas semanas: el mundo ha cambiado y la única que no se ha enterado aún es Europa. Se aproxima un baño de realidad.

¿No es extraño que una iniciativa de paz para Ucrania haya sido recibida en Europa con recelo e indignación? Sin duda, el carácter perdonavidas de Trump no le gana adeptos, pero Obama y Biden eran también enormemente arrogantes. ¿Por qué surge entonces este visceral rechazo? ¿Acaso no es preferible la paz a la guerra? ¿No vale más un mal arreglo que un buen pleito? ¿O es que vamos a gritar ¡victoria o muerte!, como hacen los periodistas y políticos europeos con la ligereza de quien ni va al frente ni envía a sus hijos a morir?

«Es mejor y más seguro una paz cierta que una victoria esperada», escribía Tito Livio hace 2.000 años. Pero es que Ucrania no tiene esperanza alguna de victoria: la alternativa a la paz es una mayor pérdida de territorio y de vidas humanas y el potencial retorno a la no-existencia que ha sido la norma de este país a lo largo de su breve historia.

Quizá Europa se haya creído su propia propaganda, aunque sus dirigentes digan una cosa en público y otra muy distinta en privado; o quizá le moleste su creciente irrelevancia, pues, como he defendido desde un principio, los dos actores principales de este conflicto siempre fueron Rusia y EEUU, mientras que Ucrania y la UE eran sólo actores secundarios o meras comparsas.

En cualquier caso, algo nos pasa. Trump es mucho más popular en su país que en Europa. A Zelensky le pasa al revés: es mucho más popular en Europa que en su propio país. Por lo tanto, o los ciudadanos de esos países no se enteran de nada o somos los europeos los que no nos enteramos. ¿No estaremos de nuevo cegados por una histeria colectiva que impide un análisis racional de los hechos?

La excesiva canonización de Zelensky

En el resto del mundo Zelensky carece de la aureola que le rodea en Europa. Estéticamente, el presidente ucraniano fue siempre una cuidada construcción publicitaria ―uniforme verde/negro, corte de pelo militar y barba de tres días―, pero ya es algo más: un líder mesiánico y bunkerizado que «se engaña a sí mismo», como reconoció uno de sus colaboradores a la revista Time hace un tiempo. «No nos quedan opciones, no estamos ganando, pero intente usted decírselo», se lamentaba el frustrado ayudante del presidente ucraniano[2].

Decía Kissinger que el poder es el afrodisíaco supremo. Deslumbrado por los focos, Zelensky nunca comprendió que estaba siendo utilizado por el Deep State de Biden ni parece haber comprendido que en EEUU se ha producido un cambio de régimen: el Deep State que lo aupó perdió las elecciones frente a Trump (como pronostiqué que ocurriría), y Trump quiere la paz.

Por lo tanto, por mucho que simpaticemos con la heroica resistencia del pueblo ucraniano, resulta difícil comprender la canonización de un yonqui del poder (otro más, como los de Moscú, Washington o Bruselas) que ha arrastrado a su país a la destrucción con una guerra perdida de antemano contra un adversario implacable que no podía perder.

Los medios también ocultan que el presidente ucraniano es un líder autoritario. En efecto, «con la excusa de la guerra» (en acertada expresión de la revista Newsweek) ha practicado una clara política represiva, cerrando medios de comunicación hostiles y encerrando, persiguiendo judicialmente o sacando del país a sus opositores. Hace un año destituyó (¡en mitad de una guerra!) al competente general Zaluhzny enviándole de embajador a Londres porque en las encuestas Zaluzhny obtenía un 41% de apoyo popular frente al magro 24% que obtenía él. Como apunta Newsweek, resulta muy dudoso que la Ucrania de Zelensky pueda hoy considerarse una democracia.

Una paz poco deseada

¿Desea el presidente ucraniano la paz? En 2022 aprobó un decreto prohibiendo las negociaciones con Putin, es decir, convirtiendo en delito buscar la paz[6]. ¿No es un poco extraño? No podemos obviar que Zelensky tiene un incentivo perverso para mantener su belicismo: mientras dure la guerra y la ley marcial, no tiene que convocar elecciones, puede seguir con sus giras de vanidad internacionales y controla los dineros de uno de los países más corruptos del mundo, pero cuando haya paz y se convoquen elecciones, las perderá, y el negocio se acabó.

Existe, por tanto, un potencial conflicto de interés entre el presidente de Ucrania y sus ciudadanos, pues el primero no tiene prisa por alcanzar la paz, pero los ucranianos sí, a pesar de los odios generados durante esta cruenta guerra. Contrariamente a lo que insinuó Zelensky en la Casa Blanca, el 52% quiere negociar el final del conflicto y está dispuesto a hacer concesiones territoriales para lograrlo. Sólo un 38% quiere continuar luchando, porcentaje que baja cada mes que pasa.

Resulta curioso que el otro día el presidente ucraniano basara su negativa a negociar la paz en que Putin supuestamente no respeta los acuerdos que firma. Trump se lo rebatió, basándose en su experiencia con el autócrata ruso en su primer mandato. Bill Clinton estaba de acuerdo con Trump: preguntado en 2013 si se podía confiar en Putin, Clinton respondía: «Cumplió su palabra en todos los acuerdos a los que llegamos».

Las ventajas del análisis racional

Como he tenido ocasión de argumentar en muchos artículos, la propaganda occidental, transmitida al pie de la letra por el contubernio político-periodístico europeo, ha construido un relato falaz sobre las causas últimas y el desarrollo de la guerra. Según dicho relato, nos encontraríamos ante una lucha entre buenos y malos, entre ideales de democracia y tiranía, y la invasión rusa habría salido de la nada («agresión no provocada», es el mantra) como preludio de una nueva invasión de Europa, a pesar de que desde 1991 las fronteras de Rusia no se han movido un ápice (no así las de la OTAN).

Todo esto son paparruchas, pero en España han encontrado especial eco debido a nuestra nobleza, que admira la valentía y defiende al débil frente al fuerte. Así, una guerra en un país que muy pocos españoles sabían situar en un mapa hace tres años ha levantado una quijotesca reacción antirrusa muy distanciada de lo que un análisis más sosegado de los datos invitaría a tener y, desde luego, muy lejos de lo que conviene a nuestros intereses nacionales.

El camino es otro. Para lograr una comprensión de la realidad y una cierta capacidad de previsión de los acontecimientos debemos sustituir esta volcánica erupción emocional por un análisis racional y lógico. Condición necesaria, desde luego, es llevar una dieta estricta de prensa: leer poco y no creerse nada.

Así, para el afortunado no-lector de prensa, los datos y la lógica permitían desde un principio comprender que no estábamos ante un conflicto entre Rusia (Goliat) y Ucrania (David), sino ante un conflicto indirecto entre EEUU y Rusia provocado por EEUU, en el que Ucrania ponía los muertos y Europa el suicidio económico (y geopolítico). Mientras los medios hacían creer que Ucrania iba ganando la guerra, este blog informaba de la realidad, esto es, que para Ucrania la guerra estaba inevitablemente perdida desde un principio, y criticaba la futilidad del envío de armas y carros de combate occidentales, que, lejos de ser armas milagrosas, sólo lograrían posponer lo inevitable.

Aunque la habitual niebla informativa dificulte conocer con precisión las bajas de los contendientes, el orden de magnitud de las bajas ucranianas se situaría hoy entre 750.000 y 900.000 hombres frente a un mínimo de 150.000 bajas rusas. Estos datos deben tomarse con cautela, pero la proporción es inversa a la que predican los medios. Como indicador indirecto, en los intercambios de cadáveres los rusos están entregando entre 5 y 10 veces más cuerpos de soldados ucranianos muertos que los cuerpos de rusos entregados por aquéllos.

Un análisis ecuánime de la realidad, por ejemplo, nos permitió comprender que uno de los objetivos de EEUU en este conflicto era descarrilar el proyecto del gaseoducto Nord Stream 2, como defendió este blog cinco meses antes de que los norteamericanos (solos o en compañía de otros) presuntamente lo sabotearan, y prever el colosal fracaso de la contraofensiva ucraniana de verano de 2023, jaleada por unos medios que cantaron victoria prematuramente mientras empujaban a los ucranianos a la muerte.

En conclusión, un análisis sereno y emocionalmente distanciado de los hechos permite comprender la realidad, prever acontecimientos y desechar sinsentidos, como la extrema debilidad del ejército ruso (incompatible con su intención de conquistar Europa), el cáncer, Párkinson y desequilibrio mental por aislamiento covid de Putin, o la posibilidad de que Rusia usara armas químicas o nucleares, relatos que se ponen en circulación para ser retirados y olvidados en cuanto pierden su utilidad.

Los antecedentes

La propaganda se apoya frecuentemente en la falta de memoria de la población, por lo que conviene recordar algunos antecedentes del conflicto. Como decía Eurípides, «sencillo es el relato de la verdad, y no requiere de rebuscados comentarios».

La guerra en Ucrania no nació por generación espontánea, sino que ha sido el culmen de una constante política de provocación por parte de EEUU. Al terminar la Guerra Fría, EEUU prometió a Rusia que la OTAN no se expandiría «ni una pulgada» hacia su frontera, pero la OTAN incumplió su promesa: aprovechando la debilidad rusa, se fue ampliando hacia el Este, un «error fatídico», en palabras de George Kennan.

Para entonces la OTAN había abandonado su carácter meramente defensivo, como ha quedado patente en su agresiva participación en un conflicto de un país no miembro. De hecho, en 1999 había atacado Serbia, país aliado de Rusia, cuya capital bombardeó durante 78 días sin mandato de la ONU.

En 2007, Putin denunció la expansión de la OTAN en la Conferencia de Seguridad de Múnich. Una vez más, la respuesta norteamericana fue ignorar y provocar a Rusia: en su cumbre de Bucarest del siguiente año (2008), la OTAN aprobó el proceso de anexión de Albania y Croacia y acordó la futura incorporación de Georgia y Ucrania.

Respecto de Ucrania, EEUU sabía por su embajador en Rusia (más tarde director de la CIA) que su incorporación a la OTAN era «la más roja de las líneas rojas» no sólo para Putin, sino para toda la clase dirigente rusa: «Durante más de  dos años de conversaciones con las principales figuras políticas rusas, desde los mayores defensores de una línea dura en el Kremlin hasta los más acerbos críticos de Putin, no he encontrado a nadie que no considerara la pertenencia de Ucrania a la OTAN como un desafío directo a los intereses de Rusia».

En 2014, EEUU instigó un golpe de Estado en Ucrania que desalojó del poder a su entonces presidente, democráticamente elegido, que abogaba por una neutralidad amigable con Rusia. Ante esta política de hechos consumados, Rusia reaccionó por la vía de los hechos y se anexionó Crimea, que había pertenecido a Rusia desde finales del s. XVIII hasta 1954 (cuando Kruschev la regaló a Ucrania dentro de la propia URSS) y cuya importancia radica en que acoge desde hace 240 años la única base naval rusa de mares cálidos (Sebastopol). Lo hizo sin disparar un solo tiro, pues la población de la península de Crimea era claramente rusófila, como manifestó el posterior referéndum de adhesión a Rusia (a priori sospechoso, pero corroborado por encuestas occidentales).

Tras los turbios acontecimientos del 2014, Rusia y Ucrania firmaron los Acuerdos de Minsk, que pronto serían papel mojado. El tradicional victimismo ruso fue vindicado por el posterior reconocimiento por parte de la excanciller alemana Merkel de que los Acuerdos habían sido meras maniobras dilatorias de Occidente para dar tiempo a Ucrania a rearmarse para un futuro conflicto con Rusia.

A partir de 2014 la OTAN comenzó a armar y entrenar al ejército ucraniano en mitad de una guerra civil en el Donbas. Por lo tanto, la guerra en Ucrania no comenzó en 2022 sino en 2014, como reconoció el secretario general de la OTAN.

En junio de 2021, la OTAN declaró que «reiteraba la decisión tomada en 2008 de que Ucrania se convertirá en miembro de la Alianza».

En diciembre de 2021 Rusia presentó a la OTAN una propuesta de acuerdo de seguridad mutua que incluía la no incorporación de Ucrania a la organización, junto con otras propuestas más maximalistas. La propuesta-ultimátum fue rechazada con desdén por los EEUU de la Administración Deep State-Biden.

La invasión

Finalmente, en febrero de 2022 Rusia invadía Ucrania con un contingente de tropas relativamente escaso que a todas luces no estaba destinado a la conquista del país ni a un largo conflicto, sino a lograr una rápida capitulación: «el arte supremo de la guerra es someter al enemigo sin luchar» (Sun Tzu).

Durante unas semanas pareció que eso era precisamente lo que iba a ocurrir. Sin embargo, las negociaciones celebradas en Turquía en marzo del 2022 tras sólo un mes de hostilidades (que apuntaban a un acuerdo inminente) fueron torpedeadas por EEUU e Inglaterra, que levantaron a Ucrania de la mesa. Así lo aseguró el ex primer ministro de Israel y lo corroboró, como testigo de primera mano, el ministro de Asuntos Exteriores turco: «Tras la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN, la impresión es que (…) hay quienes, dentro de los Estados miembros de la OTAN, quieren que la guerra continúe: dejemos que la guerra continúe y que Rusia se debilite, dicen. No les importa mucho la situación en Ucrania».

Como escribí en junio de 2023, «hasta entonces el conflicto apenas había causado muertos, pero, para algunos, debilitar a Rusia bien valía sacrificar un país pobre y lejano del que nadie se acordaría cuando todo hubiera acabado, aunque fuera a costa de acabar con la vida de centenares de miles de personas».

Occidente provocó la guerra y debe propiciar la paz

Aunque la lectura de estos acontecimientos admita matices y Rusia diste mucho de ser una víctima angelical, esta sucesión de hechos tiene un hilo conductor: el belicismo y arrogancia del Deep State norteamericano y, en segundo plano, la obsesiva rusofobia inglesa.

Pero lo que resulta indiscutible es que, como han denunciado muchos expertos, esta guerra ha sido «evitable, predecible e intencionadamente provocada» por Occidente, en palabras del último embajador de EEUU en la URSS, y deliberadamente alargada. El pueblo ucraniano siempre fue un daño colateral aceptable para el Deep State norteamericano, pues en el gran tablero de ajedrez en el que juegan los yonquis del poder la vida humana es tan prescindible como un peón adelantado. Pero el Deep State perdió las elecciones frente a Trump, y éste está tratando de detener una matanza inútil.

De hecho, los ucranianos pronto serán olvidados por los mismos medios de comunicación que los empujaron al desastre, y dentro de un año, quizá dos, ni un solo medio occidental volverá a hablar de ellos. ¿Qué les quedará cuando los focos se apaguen? Nada, salvo el recuerdo de los muertos.

Fernando del Pino Calvo-Sotelo