jueves, 30 de mayo de 2019

Reducir déficit aumentado gasto social: Subida salvaje de impuestos


·         LA ÚNICA MANERA DE REDUCIR EL DÉFICIT AUMENTANDO EL GASTO SOCIAL ES SUBIR SALVAJEMENTE LOS IMPUESTOS, PERO ASÍ SE CERCENAN EL CRECIMIENTO Y EL BIENESTAR PÚBLICO.
Queridos y grandes amigos: Mary es una amiga dominicana muy simpática que regenta el Baretto, una pequeña cafetería en el barrio de Hortaleza donde trabajo. Es la esposa de Paco, andaluz de Baeza, que tiene enfrente una taberna ilustrada donde se come francamente bien. Mary tiene una elevada consideración de España y es una señora agradecida (aquí tiene su pequeña propiedad, su familia y su vida) pero, en el extremo, se trata de una consideración un tanto cínica. Cuando charlamos al respecto me dice: "Ustedes tienen un gran país... porque cualquiera puede vivir sin trabajar". No es su caso, pues levanta la persiana del bar a las siete de la mañana a diario. Se refiere a muchos de sus compatriotas (no diferentes de tantos nativos) que, pudiendo estar empleados, viven de las ayudas y de los subsidios, disfrutan de una atención sanitaria irreprochable y llevan una vida modesta pero apacible colmados de derechos por doquier. Es decir, que han venido a España al calor de un estado de bienestar robusto del que abusan impunemente. Todo esto no lo afirma digamos un facha como es mi caso. Es la opinión nada sospechosa de un inmigrante de los que conviene a cualquier nación, el que aporta valor allí donde se instala y naturalmente se enoja con los que viven del cuento. Ya he escrito muchas veces que estoy en contra de nuestro estado de bienestar por las mismas razones que sugiere Mary; porque promueve individuos dependientes y atados al Gobierno que renuncian a generar riqueza a cambio de una vida mediocre pero regalada, una circunstancia que es letal cuando se trata de los jóvenes, que darían sin duda lo mejor de sí mismos si fueran sometidos a prueba, pero que envenenados por el apabullante sistema de protección deciden emplear sus artes y energías en vivir de la sopa boba. La otra razón por la que refuto nuestro estado de bienestar es porque es insostenible financieramente.
ES UNA ABERRACIÓN EQUIPARAR NUESTRA PRESIÓN FISCAL A LA EUROPEA CUANDO ESTAMOS TODAVÍA LEJOS DE HABER ALCANZADO EL NIVEL DE VIDA MEDIO DE LA UNIÓN
En un reciente artículo, el presidente Sánchez explicaba que, a diferencia de la derecha, los socialistas creen que el crecimiento económico debe ser inclusivo, es decir, que tiene que ser compatible con la redistribución (como si esta fuera buena por sí misma) y con la vista puesta en la justicia social, una expresión deletérea que tiene el indeleble aire peronista de considerar que allí donde hay una necesidad nace un derecho. Aunque les parezca una relación extravagante, esta es la filosofía que late en el Plan de Estabilidad enviado por el Gobierno a Bruselas. En este programa cuadrado a martillazos, de imposible cumplimiento, se aspira a reducir el déficit público a mínimos en 2022 como exige Bruselas, al tiempo que se pretende aumentar el gasto social con el fin de revertir los recortes presuntamente inmisericordes practicados por la política de austeridad del presidente Rajoy, que es la que evitó la intervención de la troika, permitió superar la crisis y ha conseguido crear medio millón de empleos cada uno de los últimos cinco años. El diario El País, que es la principal muleta mediática de Sánchez, lo ha dejado meridianamente claro: hay que reducir el déficit y la deuda de manera sostenida, pero hay que corregir los efectos sociales de unas políticas anticrisis que han elevado la precariedad laboral y reducido la protección social. Este vocero de la izquierda cavernícola desaconseja "terminantemente" resolver la ecuación a través de nuevos recortes del gasto público, pero entonces ¿cuál es la solución que propone y la que atiende el plan de estabilidad? Pues un aumento salvaje de los impuestos por un importe de 26.000 millones durante los próximos cuatro años, que no solo apuntan la insostenibilidad financiera del estado del bienestar que sostengo sino el estado de delirio que anima a los actuales responsables de la política económica.
El objetivo explícito de esta agresiva política fiscal es que "quienes disponen de mayor riqueza contribuyan de forma equitativa en un sistema tributario progresivo, donde cada uno aporte en función de su capacidad y reciba en función de su necesidad (la famosa justicia social)". El problema es que el sistema fiscal español ya es tremendamente progresivo. En el impuesto sobre la renta, el tipo marginal máximo empieza a operar a partir de los 60.000 euros de ingresos, un nivel mucho más bajo que en el resto de la UE. Las cuotas sociales son de las más elevadas de la Unión y, en contra de la propaganda indecente del Gobierno, el impuesto de sociedades es también más alto del necesario para incentivar la actividad empresarial. No es cierto que el tipo efectivo medio esté entre el 7% y el 10%, como dicen Sánchez e Iglesias. Este dato de Hacienda se explica porque la Agencia Tributaria no tiene en cuenta los impuestos pagados por las empresas españolas en otros países por los beneficios obtenidos en el extranjero y porque, al valorar a los grandes grupos, solo contabiliza los resultados positivos sin consolidar las compañías del grupo en pérdidas.
Jamás ha sido posible crecer subiendo los impuestos, y si no se crece es imposible redistribuir, ni practicar una presunta justicial social que nadie sabe en qué consiste, ni mucho menos sanear la economía reduciendo el déficit. Si aumenta el impuesto personal, la gente trabajará menos o incurrirá en el fraude; si se grava más a las sociedades, los propietarios de las empresas intentarán aumentar los precios y, si esto no es posible por la competencia, reducirán sus niveles de empleo y los salarios, al tiempo que recortarán la inversión o desplazarán su capital hacia destinos menos hostiles, todo lo cual ralentizará la productividad erosionando aún más el crecimiento de los salarios reales o del empleo. España tiene una renta per cápita un 8% inferior a la media de la UE, y un 25% por debajo de los países más avanzados del grupo. Es una aberración tratar de armonizar nuestra presión fiscal sin haber alcanzado su nivel de vida, y un error empeñarnos en mantener un estado de bienestar mostrenco, que además genera perversiones como las señaladas por mi querida Mary.
(Fuente: Expansión.com)


lunes, 20 de mayo de 2019

Hablemos de economía

Si analizamos lo que se dice en este vídeo, mirando retrospectivamente como ha evolucionado la economía de este país, y dado que los gobiernos Socialistas siempre han dejado al país al borde de la quiebra (FG=señor x?) o al borde de la intervención de la UE (ZP. Quien diga que estamos en crisis es un anti patriota), parece que lamentablemente nos dirigimos, una vez más, que es lo que parece que les gusta a la mayoría de los Españoles, a más impuestos, más déficit y más paro. Sin embargo, si lo analizamos desde el pensamiento político de la izquierda, nos dirigimos hacia una etapa de progreso, bienestar y desarrollo de políticas sociales sostenibles.
Tú, ¿hacia dónde crees que nos dirigimos?
Veremos si, como ha declarado, Pedro Sánchez, ¿o ha sido el presidente del gobierno? “Las tres derechas llegan para hundir España y amargar la vida a la gente”.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Perdiendo la capacidad de conversar


¿Cómo tener mejores conversaciones?

Para empezar, deja de hablar.

Conversar, establecer una red de contactos y establecer una buena relación es la base del éxito tanto de los negocios como de la vida: ser capaz de conversar libremente, con confianza y, en la mayoría de los casos, señala brevemente a quienes le rodean que usted es inteligente, tiene el control y la seguridad en sí mismo. Y, lo más importante, que te preocupes por otras personas.
La escritora y presentadora de radio Celeste Headlee sostiene que debido al uso cada vez mayor de la tecnología "al alcance", estamos perdiendo la capacidad de conversar cara a cara y eso abre una nueva lata de gusanos para la conversación moderna. A menudo utilizamos la conversación como una plataforma para nuestros propios pensamientos y sentimientos, en lugar de un lugar de discusión y comprensión.

10 reglas para tener una mejor conversación.

1. Escuchar
2. No hagas multitarea
3. No pontificar
4. Use preguntas abiertas
5. Ir con la corriente.
6. Si no sabes, di que no sabes.
7. No compares tu experiencia con la de ellos.
8. "Intenta no repetirte"
9. Mantente fuera de la maleza
10. Sea breve

Una buena conversación debe de ser como una minifalta, corta como para captar el interés, pero lo suficientemente larga como para cubrir el tema.

lunes, 29 de abril de 2019

¡Agárrense que vienen curvas!

Y ahora ¿quién paga la fiesta?
Lo cierto es que si hubiese tenido mayoría otro partido se habría encontrado un "regalo" envenenado, pero de esta forma, el que creó el problema, con los viernes sociales destinados a comprar voluntades, tendrá que solventarlo.

El cómo lo va a resolver está claro, yendo a lo fácil, cargando de impuestos a la clase media, ya casi inexistente, a los trabajadores con nómina, y aumentando los impuestos especiales como el del combustible, que ahí nos vamos a reír todos, porque la mayoría de la gente trabajadora media, por el ahorro o su larga vida, tienen un vehículo diésel, y la subida del gasóleo en 0,10 céntimos, equiparándose a la gasolina, le va a afectar igual al rico que al pobre, pero eso al gobierno, mientras se recaude, le importa poco.

Mientras escribo estas líneas recibo un whatsapp muy descriptivo de lo que ha sido la política Española desde que Felipe Gónzalez perdió las elecciones en 1996:

"Os cuento lo que va a pasar a partir de ahora:
1.- Dentro de un par de años el paro al 24%, España arruinada otra vez.
2.- Votamos a la derecha.
3.- Recortan para arreglar el estropicio.
4.- Nos cabreamos.
5.- Votamos a la izquierda.
6.- Punto 1-"

Lo dicho, vienen curvas, pero ¡a quien le importa si gobiernan los nuestros!

martes, 16 de abril de 2019

¿Cómo te pueden odiar tanto, España?

Por su interés, y coincidir plenamente con la opinión vertida por Alfonso Ussia en el periódico La Razón, reproduzco íntegramente el artículo por él publicado.

"«El precio es España. Por no saber defenderla, Rajoy se la ha entregado a sus peores enemigos. Los peores enemigos de España son todos españoles, con algún argentino mezclado entre ellos. Un sector del PSOE, el de Zapatero y Sánchez, odia a España. En Podemos, el odio es más intenso, como en las menguadas huestes de Garzón. Y para ser presidente del Gobierno, Sánchez ha vendido a España a los independentistas catalanes, los independentistas vascos y a los herederos de los terroristas de la ETA y Grapo. Es decir, que se ha lucido Sánchez para ser Presidente del Gobierno del Estado que desea destruir.

Me preocupa, y mucho, la sonrisa permanente de su asistenta Margarita Robles, la silbante resentida de los papos asimétricos. Ella ha sido la que nos ha anunciado el retorno a las políticas de Zapatero. Me preocupa el júbilo de Monedero, el de los 400.000 euros, y el de los dueños del chalé. Pero no es la preocupación lo que me domina. Me manda el asco. Me siento asqueado por ser parte y vida de una nación maravillosa tan repentinamente poblada de indeseables. De traidores, de resentidos, de envidiosos y de enemigos de su integridad.

Me asquea que los votos chantajistas y chantajeados del 0,6% de los españoles pueden determinar el Sí o el No en una moción de censura de un Parlamento que representa a veinte millones de votantes. Me asquea que ese 0,6 % de los eternos traidores del PNV, que han sobrevivido siempre gracias al dinero que han percibido a cambio de sus coacciones institucionales, pueda ser el principio de una definitiva puesta en marcha del independentismo. Me asquea el odio a España de unos españoles que aprendieron a odiar el mismo día de su llegada a este mundo. Y que no han querido moverse de la aldea, de la aldea donde se enseña a mentir, a falsear y a vomitar sobre la realidad de España.

Tenía pensado extenderme con Sánchez. No lo merece. Es el típico hortera de bolera americana y salón de masajes que aprovecha todas las cloacas para unirlas en torno a su persona. En esa labor es hábil. Pero no merece la pena Sánchez. No del todo es Sánchez culpable. Todo empezó con los complejos de inferioridad en la transición. Complejos de la UCD. Con los años finales del socialismo de Felipe González. Con la soberbia, la entrega al nacionalismo catalán de Pujol, protagonizada por Aznar, el que se sabía rodear de los mejores. De los mejores ladrones, quiero decir. Con el desastroso período de Zapatero. Con la corrupción heredada que no ha querido atajar Rajoy. Con el PSOE enfangado hasta las cejas con sus ERE. Con la reaparición del estalinismo en España, y la exaltación de la venganza. Con unos políticos que se han aplicado en restaurar la guerra finalizada ochenta años atrás.

Siento asco, y ellos son culpables, hacia todos los que han colaborado en que esto que hoy sucede, haya ocurrido. Los ladrones del dinero público y del dinero privado. Los antiespañoles que sólo respetan a España cuando España los financia. Los empresarios de la codicia desmesurada y la impostura desmedida. Los obispos catalanes que apoyan la independencia. Los periodistas que obedecen a sus empresarios, tan difíciles de obedecer porque la mayoría no se sabe por dónde andan y a qué se dedican.

Siento asco que una tierra única, en su Historia y su aventura, en su heroicidad y su trabajo, esté en manos de una generación de auténticos sinvergüenzas, vagos, arribistas, traidores e ignorantes.

Permítaseme el desahogo. No es una crítica. Es un llanto. España se merece a España, pero no a tanto hijoputa reunido en este primer tramo del siglo XXI. Antes los buenos españoles eran más. Hoy sabemos dónde están los buenos. Es de esperar que no sea necesario recordarles que lo son.
¿Cómo te pueden odiar tanto, España?"

domingo, 31 de marzo de 2019

Y en breve los "Viernes Recaudatorios/Fiscales"

Hasta ahora hemos tendido los viernes sociales, en los que el gobierno, utilizando Reales Decreto-Ley, dada la urgencia y lo inaplazable de su aprobación, está regando de millones de euros a los españoles con una medidas claramente electoralistas, puesto que dicho gasto no está respaldado con ningún ingreso, esto es, no está recogido en ninguna partida presupuestaria (recordemos que estamos funcionando con los terribles e impresentables PGE del demonio, esto es, Mariano Rajoy), y por tanto el 29 de abril alguien tendrá que cuadrar las cuentas.

Si gobierna la derecha trifálica ¿será trifásica o tricéfala?, está claro que de aplicar su rebaja fiscal, ni hablar del peluquín, ya que se van a encontrar, además de una deuda pública disparada, con un desfase presupuestario de la nada despreciable cantidad de 16.000 millones de euros ¿a alguien le suena el Plan E?.

Si gobierna el Gobierno Frankenstein, como parece insinúan las encuestas, con independencia de que Ex-Paña se vaya a desmembrar, empezarán a aprobar incrementos fiscales de todo tipo (subida del IRPF a rentas altas, medias y bajas; subida del impuesto de hidrocarburos; subida de determinados IVA; retirada de determinadas ayudas -energía eléctrica vehículos y paneles solares-; etc., etc., etc.

¿De verdad que no le suena a nadie esta película? A mi me recuerda a la crisis económica mundial iniciada con las subprime y Madof en 2009, a la vista de las previsiones económicas mundiales, pues parece que se va a repetir la terrorífica crisis económica en la que nos dejó el Gobierno socialista de Zapatero, que nos llevó a las mayores cotas de desempleo habidas en España, y de la que aún no nos habíamos recuperado del todo.

Que Dios nos ampare y nos guíe a los españoles a la hora de ejercer nuestro derecho al voto.

jueves, 14 de marzo de 2019

¿Somos todos los Españoles iguales?


Lo cierto es que, según el artículo 14 de nuestra Constitución “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”, algo que no es ni de lejos cierto en materia electora, porque en otros muchos asuntos, tampoco lo es.

Cuando digo en materia electoral me refiero a que el voto de un Madrileño, Coruñés, Santanderino, Granadino, Cacereño, Albaceteño, etc., no vale lo mismo que el de un Catalán o un Vasco, cuyo voto vale 3 o 4 veces más en comparación al del resto de los Españoles, y esto, gracias a una injusta Ley Electoral, que discrimina a unos españoles respecto a otros.

Elecciones 2011:

UPyD: 5 escaños. 1.143.225 votos
PNV:  5 escaños. 324.317 votos
CIU: 16 escaños. 1.015.691 votos

Vistos estos estremecedores, injustos e injustificado datos ¿alguien me puede explicar el porqué de este favoritismo discriminatorio?

Así nos va si somos rehenes de los independentistas nacionalistas que quieren destruir España, y de cuyos votos depende, casi siempre, lo que se apruebe en el Congreso de los Diputados.