miércoles, 12 de mayo de 2021

Carta abierta de Leguina a Pedro Sánchez

 Pedro: Me entero a través de los medios de comunicación de que quieres abrir contra Nicolás Redondo y contra mí un expediente con la intención de expulsarnos del PSOE. Por lo visto, somos responsables de la mayor derrota sufrida por el socialismo en Madrid. Pues bien, el mayor responsable de haber llevado al socialismo madrileño al agujero no es otro que tú, que has dirigido con mano de hierro este partido, convirtiendo a José Manuel Franco y a Ángel Gabilondo en marionetas a tu servicio y haciéndolos dimitir inmediatamente -como si fueran los responsables de la debacle- y, mientras, tú te quitas de en medio. 

La campaña electoral fue, en verdad, un disparate, consistente en combatir a un imaginario fascismo que os ha llevado a veros superados por un partido nuevo como Más Madrid, con muy escaso arraigo social. ¿Cómo es posible que eso haya ocurrido? Sois vosotros quienes deberíais contestar a esa pregunta.

Pero más allá de la desastrosa campaña, la causa es la política que has llevado a cabo desde que metiste en el Gobierno a Pablo Iglesias (de quien dijiste unos días antes que no podrías dormir con él en el Gobierno), quien desde el cargo de vicepresidente no hizo más que enredar y descalificar, desde los jueces hasta el Rey, pasando por varios notables periodistas. 

Pero lo más grave, a mi juicio, es tu continuo tacto de codos con los separatistas catalanes y vascos, que son, sin duda, enemigos de España y de nuestra Constitución. 

Como parece que se te han olvidado algunos artículos de esa Constitución, me tomo la libertad de recordártelos, empezando por el 1.3: 

1.3. La forma política del Estado español es la monarquía parlamentaria. 

Este artículo 1, junto con el 2, del Título Preliminar, es la base de la democracia, que nació con la Constitución en 1978. Su enunciado es muy breve y no deja lugar a interpretaciones. Pero es uno de los artículos que Podemos tiene en el punto de mira. Para atacarlo, cualquier pretexto es válido. El partido liderado por el vicepresidente segundo de tu Gobierno se empleó a fondo para proyectar su trasnochado republicanismo. Pero sigamos. 

Artículo 2. La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas. 

En el artículo 1.1 queda establecido que el sujeto de la soberanía nacional es el pueblo español, integrante de una nación «indivisible». Pero Podemos os ha impuesto el concepto de plurinacionalidad junto con el derecho de autodeterminación. Naciones Unidas solo reconoce el principio de autodeterminación para los territorios sujetos a colonización y ninguno de los países europeos lo contemplan en sus Constituciones. Tan solo lo propugnan los partidos secesionistas, aliados de tu Gobierno, por intercesión de Pablo Iglesias, quien se jacta de haberlos instalado en la «dirección del Estado». Una afirmación perturbadora, si pensamos que su objetivo es acabar con la unidad de España. 

Artículo 3.1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. 

Todos los proyectos de inmersión en las lenguas cooficiales en contra de la enseñanza y del uso del español han sido aceptados por tu Gobierno sin mayor resistencia, como parte de las cesiones para lograr el apoyo de los separatistas, y así está recogido en la ley educativa de Celaá. Malos tiempos, pues, para el artículo 3.1. de la Constitución. 

Estáis acercando a los asesinos de ETA al País Vasco para que luego el gobierno vasco los saque a las calles y, mientras, los sediciosos catalanes esperan de tu magnanimidad un indulto o lo que sea que les saque de la cárcel, para ponerse a repetir la jugada (así lo han dicho ellos). 

A todos estos desvaríos se debe el rechazo que has recibido de los madrileños el pasado 4 de mayo. A estos hechos y a otros movimientos políticos no menos preocupantes, como la tentativa de invasión de la Judicatura. Has intentado -y a veces lo has conseguido- saltarte la opinión de todas las instituciones que ejercen de contrapesos, tan necesarios en cualquier democracia, como el Consejo de Estado o el Comité de Bioética (cuya opinión es imprescindible en una ley como la de eutanasia). 

Os habéis dejado invadir por movimientos particularistas, identitarios y supremacistas. Así, cuando habláis de inclusión, lo que estáis demandando es la exclusión del otro; o cuando os reclamáis del pluralismo, lo que buscáis es eliminar lo que es común a los españoles. Cuando dices, por ejemplo, a propósito de otorgar indultos a los separatistas catalanes, que hay que «aliviar tensiones» mientes, pues las leyes empujadas desde el Gobierno (la de educación o la de eutanasia) no buscaban otra cosa que el enfrentamiento. 

Estas invasiones no solo han ocultado a la opinión pública los más graves problemas que soporta la sociedad española (antes y durante la pandemia), como son la mala distribución de la renta, el paro insoportable o los pésimos niveles que registran los índices educativos internacionales. O cosas tan elementales como que mientras que el peso de los salarios en el PIB no alcanza el 45 por ciento, a la hora de pagar el IRPF son las rentas salariales las que aportan el 90 por ciento de la recaudación. 

Un concepto como el ‘heteropatriarcado’ ocupa en los discursos del Gobierno mucho más espacio mediático que el mal reparto de la riqueza y de las rentas, cuando en realidad ese invento del heteropatriarcado (usado sin medida ni clemencia por el feminismo ‘moderno’), con el cual se pretende explicar la compleja relación entre hombres y mujeres, no explica nada. 

En fin, habéis impuesto una ley de educación sin escuchar ni a los profesores ni a los padres de los alumnos, y la habéis sacado adelante sin admitir una sola enmienda. 

Son esas políticas y no Nicolás Redondo o yo las que han hecho que una inmensa mayoría de los madrileños, antiguos votantes del PSOE, te hayan abandonado, y ni Redondo ni yo tenemos absolutamente ninguna responsabilidad en lo ocurrido. 

Joaquín Leguina 

Fue presidente de la Comunidad de Madrid

lunes, 3 de mayo de 2021

La ocultación es complicidad (Por Rosa Díez)

Seis días antes de que Ángel Gabilondo, el candidato del PSOE a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, se volviera hacia Iglesias y le espetara en el debate organizado por Telemadrid aquello de "Pablo, tenemos 12 días para ganar", habían sido detenidos dos empleados de Pablo Iglesias identificados en las imágenes como autores del apalizamiento a varios policías durante los violentos actos contra Vox perpetrados en la Plaza de la Constitución de Vallecas.

Ocho días antes de que Iglesias se hiciera el ofendido y se levantara del debate en la SER cuando Monasterio (tras condenar por tres veces la violencia) pusiera en duda su credibilidad en relación a las amenazas contenidas en las cartas con balas, dos de sus empleados estaban detenidos al ser identificados como autores de actos de extrema violencia contra Vox y contra la policía.

 Ocho días antes de que Gabilondo y Mónica García se fueran del debate de la SER en solidaridad con el ofendido Iglesias, de cuya credibilidad está prohibido dudar, el Gobierno conocía la identidad de algunos de los autores materiales de actos concretos de violencia contra los partidos de la oposición.

 Nueve días antes de que la directora de la Guardia Civil participara en un mitin del PSOE llamando "presidente" a Gabilondo y proclamando que "nunca nadie en este país debe pasar miedo ni estar amedrentado por amenazas", ella sabía que dos empleados de Iglesias, jefe del partido con el que comparte Gobierno, estaban detenidos por apalear a policías que trataban de proteger el normal desenvolvimiento de un mitin electoral de un partido político .

 Diez días antes de que Marlaska calificara al PP como "organización criminal", él sabía que dos asalariados del partido con el que gobierna estaban detenidos tras haber sido identificados como autores de actos de extrema violencia contra un partido político democrático y contra los policías que protegían al partido y a los ciudadanos que se habían acercado a escuchar.

 La ocultación a la opinión pública del hecho de que estuvieran detenidos dos empleados del partido que junto al PSOE gobierna España es un hecho de tal gravedad que en cualquier país del mundo, a estas horas ya habría caído algún miembro del Gobierno.

 La ocultación es complicidad; es complicidad del Gobierno que protegió al partido para el que trabajan los detenidos ocultando su filiación (mientas contaba con pelos y señales los datos del enfermo mental que envió una navaja a Reyes Maroto); es complicidad por parte de los medios que siguen ocultando la información una vez que esta ha saltado a la opinión pública. Cuando escribo estas líneas en la portada digital de El País no hay rastro de la noticia mientras el apartado "La campaña, entre el odio y el mal", abre con la siguiente frase: "Ayuso emprende una escalada de insultos a Iglesias...".

 Matones y organizaciones violentas y anti sistema existen en todos los países de Europa. Nuestro hecho diferencial es que en España el matonismo y la violencia contra la oposición está inducido, justificado e incluso organizado por los partidos que forman el Gobierno de España. Sánchez sabe que para liquidar el sistema del 78 necesita socios como Iglesias, Otegi o Junqueras; ahí estriba la gravedad de la situación por la que atraviesa nuestro país: que la complicidad del gobierno no es error, es estrategia. Una estrategia impropia de un gobierno democrático y que una ciudadanía responsable ha de señalar y rechazar rotundamente en las urnas. Este gobierno es, literalmente, de juzgado de guardia.

Y todo ello utilizado como arma electoral, importándoles poco la verdad, con tal de conseguir el poder. Ya se sabe que para la izquierda comunista el fin justifica los medios.

Ciertamente mañana día 4 de mayo de 2021 los Madrileños nos jugamos mucho más que la libertad, nos jugamos la esperanza de poder salir de esta crisis sanitaria y económica.

sábado, 3 de abril de 2021

La justicia y los derechos fundamentales se van por el desagüé

Cada día que pasa de este inconstitucional estado de alarma decretado por un gobierno que día a día va mostrando su talante comunista, y por tanto autoritario, van surgiendo nuevas actuaciones en las que se les va viendo el plumero

La última, y digna de un país dictatorial, en el que no se respetan los derechos de los ciudadanos, es la “patada en la puerta” dada por la policía para acceder a un domicilio donde supuestamente (el artículo de 24 de la Constitución referente a la Presunción de inocencia también lo obviaron) se estaba cometiendo una falta administrativa.

Pues bien, mal que les pese, España todavía es un Estado de Derecho Democrático en el que se han de acatar las Leyes, y nuestra Constitución establece en el punto segundo del artículo 18:

“Artículo 18. 2. El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito”.

Si analizamos los supuestos por los que la policía podía haber accedido a la vivienda, nos encontramos que no se cumplió ninguno, y por tanto el acceso fue ilegal, de modo que toda prueba o hecho constatado es nulo de pleno derecho.

-        Consentimiento del titular. No existió.

-       Autorización judicial. No cabe al ser actuaciones administrativas, por lo que esta no existió.

-        Flagrante delito. No se trataba de infracciones penales, sino administrativas.

Esto nos lleva a la triste y lamentable conclusión, típica de un país bananero, de que la policía entra en tu casa a la fuerza si montas una fiesta, pero si el que la hace es un Okupa, entonces no entra, ya que por lo visto, quien no es propietario de una vivienda tiene más derechos sobre esta que su legítimo dueño.

Aquí está la imagen de la vergüenza, que demuestra la profunda crisis de nuestros derechos fundamentales, en plena democracia.


Tras está imagen que hemos visto de forma repetida en nuestros televisores y móviles, no está de más leer el siguiente artículo sobre las sentencias contrarias a la patada en la puerta y sobre la doctrina del fruto del árbol envenenado.

https://www.vozpopuli.com/espana/lavabo-tienda-campana-patada-puerta.html

https://confilegal.com/20210328-que-es-y-en-que-consiste-la-doctrina-del-fruto-del-arbol-envenenado/

Para terminar con tanto dislate jurídico, nos encontramos con la sentencia de la Audiencia de Barcelona que ha estimado el recurso de la tenista Arancha Sánchez Vicario y se declara incompetente para entender de su divorcio remitiendo las actuaciones a Miami y revocado la sentencia que dictó, en marzo de 2019, el juzgado nº 2 de Esplugues de Llobregat en favor de Josep Santacana.

Vista la sentencia, su contenido me genera demasiadas dudas, sin hablar de la inseguridad jurídica (dos españoles casados en Cataluña y con unas capitulaciones matrimoniales firmadas y validas ¿Qué se tienen que divorciar en Miami?), sobre la objetividad de la Audiencia al dictar esta sentencia, y quienes conocen el caso saben a que me estoy refiriendo.
Debe ser que los conceptos básicos sobre la competencia territorial en el Derecho Español los tengo muy olvidados.

Poco a poco este gobierno terminará eliminando la independencia del poder Judicial, y eliminará todos nuestros derechos de un plumazo sometiéndonos a sus dictados y su voluntad, eliminando la democracia e instaurando un gobierno comunista, esto es, totalitario, como el de sus amigos Chavistas y castristas.

Si no reaccionamos a tiempo, habremos luchado 43 años por una transición democrática ejemplar que este gobierno eliminará de un plumazo.

jueves, 11 de marzo de 2021

El problema es el votante

 Como ya se ha visto en las reciente elecciones catalanas, en las que hubo una participación del 53%, si la gente no va a votar, o la que va sigue votando lo mismo, será difícil que las cosas cambien: Si quieres resultados distintos, haz cosas distintas.

Ahora se han convocado elecciones anticipadas en la Comunidad de Madrid, donde el año pasado ganó el CorruPsoe, pero que gracias a esta imperfecta Ley Electoral no pudo hacerse con gobierno (¿para cuando un hombre un voto y la segunda vuelta para dirimir mayoría?), y como consecuencia de esa Ley hay que hacer gobiernos negociados entre minorías, que al final pueden llevar a lo que está ocurriendo en Madrid.

Si la justicia da la razón al gobierno de Madrid, como jurídicamente parece razonable hará, y la moción de censura presentada, tarde mal y nunca, por CorruPsoe y Mas (es menos) Madrid no es admitida, llegaremos al 4 de mayo donde los madrileños tendrán que meditar su voto.

Tendrán que declinarse por:

O un gobierno que aplaude madrileñofobia fomentada desde el gobierno central, social comunista, que suba impuestos y asfixie a los pocos hosteleros y comerciantes que están aguantando abiertos, un gobierno social comunista que puede presumir de la peor gestión sanitara de la pandemia en la UE y casi de todo el mundo (más de 100.000 fallecidos que al pueblo español le importan poco, aunque la muerte del perro excalibur fue una tragedia), y con la peor gestión económica de todo el mundo (según datos OCDE) que nos coloca con el mayor paro juvenil y femenino de la UE y que nos está llevando a los casi 6 millones de personas sin trabajo efectivo (4 millones en el paro) y un déficit del 116 % del PIB (la incultura de la gente le lleva a pensar que eso no importa, y no se dan cuenta que eso lo pagaremos todos con nuestro impuestos y con una drástica reducción de derechos socias les y salarios, que el gobierno no te lo va a contar), y todo esto, y más, a la vista de las encuestas, parece que tampoco le importa a los votantes;

O un gobierno liberal que baja impuestos (ya altos de por si), que fomenta los derechos y libertades de los madrileños (¿nadie se plantea porque existe tanto odio de las demás autonomías hacia Madrid?), que fomenta el empleo y la inversión, que intenta reducir las restricciones a la circulación que nos impone este gobierno, dentro del margen legal que le deja el gobierno (la libre circulación es un derecho constitucional que el estado de alarma no puede restringir, y que para cuando se pronuncie el tribunal Constitucional ya poco importara), que ayuda a los empresarios con las medidas más aperturistas de todas las autonomías, y que construye un hospital público, Isabel Zendal, para la pandemia  (criticadísimo por la izquierda ¿por qué quieren que haya más muertos?)  con el fin de liberar a los demás hospitales públicos de Madrid de presión y que puedan prestar atención a otras patologías que no han cesado con la llegada del virus Chino.

En fin, que la bola está en nuestro tejado y nosotros sabremos futuro queremos para la comunidad de Madrid a partir del 4 de mayo.

viernes, 5 de marzo de 2021

Cataluña: más de lo mismo

Siguiendo mi anterior entrada "Catalanes tendréis lo que votéis" a continuación transcribo el siguiente artículo de D. Ignacio de Pano, publicado el 22.02.2021 en elcatalan.es, que viene a confirmar lo ya escrito por mi y por muchas más personas.

Como en el propio artículo se dice "Nada va a cambiar porque yo vote, piensan, no tiene solución, la maquinaria es demasiado fuerte, no merece la pena, no hay nada que hacer" el votante catalan (y el español en general) piensa así y ese es el problema de los Catalanes y de muchos votantes en España, la desidia y el desaliento lleva a la victoria de los que quieren destruir España. Si quieres resultados distintos, haz cosas distintas.

Entiendo que el votante catalán se haya sentido abandonado por C´s que dijo que venía a regenerar Cataluña y a luchar por los Catalanes, y al menor contratiempo......, votar al PP es votar a quien nada quiere o apoya a los catalanes si no es para asegurar el gobierno en Madrid, y votar al PSOE (de sus siglas ya sólo vale la primera) en estos momentos es votar a un partido que miente y se alía con quien haga falta para mantenerse en el poder, y lo increíble, y que demuestra el negro porvenir que le espera a nuestro país, es que su candidato ha sido el más votado aun dejando a sus espaldas la peor gestión sanitaria de Europa y más de 100.000 muertos.

Resultado, la gente constitucionalista ha votado a VOX (también se explica en el artículo) porque por ahora es la única opción que no les ha decepcionado y parece que están dispuesto a dar la cara, y a ponerla, por los catalanes.

Catalanes, Españoles, prepararos porque vienen meses muy duros, durísimos. 

Sin esperanza, con miedo


"Sentirse español en Cataluña, y digo sentirse porque serlo lo somos todos, lo sintamos o no, es un deporte de riesgo en el que siempre se pierde"

Ignacia de Pano.


Mi padre, que había cumplido los trece años cinco días antes del inicio de la guerra civil, encabezaba cada entrada del diario que escribió durante la contienda con la misma frase, formulada en afirmativo o negativo según las circunstancias que le habían tocado vivir en ese día: Hoy hay pan, hoy no hay pan. Porque cuando todo falta y solo hay hambre lo único importante es comer.

Esta historia familiar viene a cuento para intentar explicar el porqué de los pésimos resultados del constitucionalismo en las elecciones catalanas del pasado 14 de febrero, en las que de nuevo los partidos independentistas de toda laya, los obvios y los camuflados, han vuelto a arrollar en las urnas dejándonos, a diferencia de la antigua sentencia latina “nec spe nec metu”, sin esperanza pero con miedo. Sentirse español en Cataluña, y digo sentirse porque serlo lo somos todos, lo sintamos o no, es un deporte de riesgo en el que siempre se pierde. Si se tuviera que basar la creencia en la propia existencia civil en las referencias que a ella se hacen en los medios de comunicación públicos, TV3, las radios, nadie podría culparnos de que dudáramos incluso sobre si estamos vivos. No hay espejo que nos refleje. En esas condiciones durísimas, gran parte de los votantes que en su corazón se sienten españoles se encuentran arrollados, aplastados. Nada va a cambiar porque yo vote, piensan, no tiene solución, la maquinaria es demasiado fuerte, no merece la pena, no hay nada que hacer.

Son cuarenta años de abandono a izquierda y derecha, y las veces en que sobreponiéndose a la sensación de fracaso el votante constitucionalista se ha permitido ilusionarse e ir a votar, las decepciones han llegado muy rápido. Huidas repentinas tras una victoria épica, candidatos con fuerza y carisma sacrificados en el altar del colaboracionismo con Pujol, promesas incumplidas, traiciones.

En estas condiciones en las que, siguiendo la terminología de mi padre, nunca hay pan, el votante que a pesar de todo sale de casa a emitir su voto no se decide por un partido o por otro por sus programas o sus planteamientos ideológicos. Eso queda para otras sociedades más libres y más democráticas en las que esos lujos pueden permitirse. Aquí se votan actitudes, valentías, solideces intuidas, la esperanza de no volver a ser abandonados. Lo importante es siempre aquello que menos cuidan los partidos.

Puede que una candidata haya pasado sinceramente del independentismo a la ferviente españolidad, pero esa foto con la estelada, la bandera que quiere imponerse a la mitad de los catalanes y en cuyo nombre no hemos conocido un día de paz y tranquilidad desde hace ya demasiados años, la aleja inexorablemente de sus posibles votantes. Si quien me parecía de absoluta confianza se fue a los pocos meses, imagínate esta que hace cuatro días militaba en el otro lado de esta sociedad tristemente partida en dos, pensarán muchos. Tantos, como el 90 por ciento del viejo voto del partido por el que se presentaba.

Tampoco ayudan las entrevistas pasteleando con los iconos de la radio independentista, que ni se comprenden ni se perdonan, porque es mucho lo sufrido y mucha la necesidad de simplemente, dejar de pedir perdón por tener unas ideas y unos principios, tantas veces ridiculizados incluso en ese programa del líder mediático al que se pretende agradar incluso a costa de sus propios votantes, esos, que a pesar de que prácticamente venían del suelo electoral, les quitaron aún otro escaño.

Y eso nos deja con los once de Vox. A diferencia de muchos, yo no creo que el votante de Vox en Cataluña se corresponda con el votante de Vox del resto de España. O no del todo. Hay entre esos votantes muchos que ni siquiera se sienten de derechas, fundamentalmente porque no lo son. Pero, y volvemos a los gestos, les han convencido las pedradas en los mítines, el valor de plantar la carpa en la plaza de San Juan de Lleida o en cualquier pueblo de la Cataluña interior, la convicción en la defensa cerrada de una idea de España que aún no siendo la suya, es alguna. Se vota lo sólido frente a lo gaseoso, porque por desgracia todos sabemos que los programas no van a poder ponerse en práctica. Para ese votante de Vox catalán que en Madrid votaría PSOE o PP, se vota simplemente una defensa de la nación sin complejos. Luego ya se verá. Porque cuando no hay pan, lo único importante es tener algo, lo que sea, para poder comer.


Todo mi apoyo y cariño para Cataluña, comunidad en cuyas playas de Calella de Parafrugell he pasado inolvidables veranos de mi infancia.

viernes, 12 de febrero de 2021

Catalanes, ¡tendréis lo que votéis!

Cataluña tiene, ¿y tendrá? lo que vota. La verdad es que al igual que ocurre en España en estos momentos, en Cataluña ha ocurrido y va a ocurrir lo mismo, y es que si sigues votando lo mismo recibirás lo mismo que tienes hasta ahora y parece que los catalanes quieren continuar en la misma situación.

Los constitucionalistas se quedan conformistas, o quejosos, pero en casa y dejan que los descerebrados de los independentistas sigan obteniendo mayorías Y sigan arruinando Cataluña ya que las empresas, en un goteo interminable, van dejando esa comunidad autónoma, que cada día se va endeudando más, y por tanto endeudando al resto de los españoles, ya que es el Estado, con nuestros impuestos, quien les paga la fiesta, esto es, les compra la deuda y quien les financia. Cada día se van más empresas al "paraíso fiscal" de Madrid, que manda narices que lo describan como tal cuando tienen a los Madrileños acribillados a impuestos, pero claro, si lo comparas con Cataluña es un paraíso no sólo fiscal, sino también de libertades.

Por lo que me da muchísima pena por ellos (tengo un sobrino viviendo allí con su pareja Catalana) pero si no quieren cambiarlo es porque, o les gusta, o sencillamente les da igual, algo que es extrapolable a la situación que vivimos en estos momentos en el resto de España y que veremos si algún día cambia porque parece que las encuestas siguen dando al Corrupsoe mayoría en congreso, como el partido más votado, aunque ya parece que los constitucionalistas podrían tener mayoría absoluta pero eso es ahora, en próximos meses aunque la crisis económica se recrudecerá puede que con las regalías y con el impulso mediático de la prensa anestesiada y comprada el español manipulable siga votando a esta gente que lo único que quiere es destruir España.

Y no lo descarto que el Corrupsoe se perpetúe en el poder, porque una persona muy cercana con la que "discuto" de política con frecuencia, y que es votante de VOX, no debería de creerse nada de lo que dicen desde el gobierno, que de cada 5 palabras 6 son mentira, y sin embargo algunas de ellas, como que vamos a ser el país de la UE que más va a crecer este año, que la recuperación será en V, que nadie se quedará atrás, que...... eso sí se lo cree, y si alguien que está ideológicamente en el extremo opuesto y supuestamente está informado da crédito a esas mentiras, que no creerán sus votantes, afines y allegados ideológicamente.

Si quieres un resultado distinto tendrás que hacer cosas distintas, y además estar informado (la diversidad informativa es importante, no todo gira al rededor de el periódico El País, TVE1, La Cuatro, la 6ª o T5) y tener tu propio criterio de las cosas.

martes, 26 de enero de 2021

Los liberados sindicales en tiempo de COVID

 

¡Ay los sindicatos! Lacra de vagos chupones que sólo se defienden a ellos y sus intereses. Otra casta más asimilada a la tan cacareada, por Podemos, casta política a la que se han unido con sumo gusto.

La verdad es que yo hace mucho tiempo llegué a esa conclusión tras negocias convenios colectivos representando a la patronal, su catadura moral deja mucho que desear aunque es cierto que no todos los sindicalistas son iguales pero solo hay que ver lo ocurrido con los EREs en Andalucía y como se gastaban el dinero de los parados, o como los Sindicatos son como un club privado, que sólo defiende a ciertos trabajadores, subvencionados por el estado, usando el patrimonio del Estado sin pagarlo, pero durante esta pandemia se les ha visto su verdadera cara, o al menos de una gran mayoría, y es que en los momentos críticos en los primeros meses, marzo, abril, mayo, los médicos liberados y los enfermeros liberados no se incorporaron a su centro de trabajo para ayudar a sus compañeros porque claro ellos están por encima del bien del mal y como van a trabajar para salvar vidas, por favor, mejor que se muera antes la gente o que revienten sus compañeros trabajando pero cómo van a trabajar, Para colmo su vara de medir de quien es trabajador y quien no lo es, y aquí hablo con conocimiento de causa, es bochornosa, porque mientras que en el hospital Puerta de Hierro los bedeles y el personal auxiliar de enfermería iban absolutamente protegidos con EPIs de los pies a la cabeza, nuestros médicos iban tan sólo con su bata y una mascarilla quirúrgica que les reponían cada tres días, pero claro los sindicatos ahí no decían nada porque los médicos no son trabajadores, ahora si, que un bedel o cualquier otro miembro como señoras de la limpieza o similar estuviera desprotegido era algo que los sindicatos no podían permitir y claro así nuestros médicos han caído como chinches, pero es mucho más importante defender los derechos de protección laboral de los bedeles, auxiliares y personal de la limpieza, entre otros, bien protegidos y sanos que cuidar a los médicos, que su labor no es importante, dónde va a parar por favor.

En fin un ejemplo más de la ruindad del ser humano ya que una ínfima parte de los liberados del sector de la sanidad se incorporó a su puesto para ayudar, pero eso tiene ser de izquierdas, la solidaridad es sólo un panfleto.

La supuesta superioridad moral de la izquierda lleva a que un ministro del PP tenga que dimitir y sea llamado asesino porque se sacrificó a el perro Excalibur durante la crisis del Évola, mientras el Ministro de sanidad socialista, el señor Illa se va de su ministerio entre aplausos y jaleado dejando más de 80.000 muertos a sus espaldas. Aterrador.

Y aquí queda un ejemplo reciente de cuál es su actitud. https://okdiario.com/espana/ni-liberado-sindical-sanitario-pedido-volver-trabajo-vacunar-contra-covid-madrid-6738739

Aunque no tiene que ver directamente con lo hasta aquí dicho, adjunto el enlace a un artículo publicado por Jesús cacho que merece la pena leer.

https://www.vozpopuli.com/opinion/trump-pedro-sanchez_0_1431157465.html