lunes, 1 de noviembre de 2010

HALLOWEEN

Más adelante veremos que Halloween tiene su origen en una fiesta pagana que se ha implantado en España fruto de la influencia de la cultura americana y que no tiene ningún sentido en países históricamente considerado católicos como se supone que es España.

Sin embargo creo que en nuestro país, la fiesta de todos los Santos es la que verdaderamente tiene relevancia y refleja la fe en el futuro para quienes esperan y viven según el Evangelio predicado por Jesús. El respeto a los restos mortales de quienes murieron en la fe y su recuerdo, se inscribe en la veneración y recuerdo de nuestros seres queridos.

Como asegura Bruno Forte, profesor de la Facultad teológica de Nápoles, al contrario de quienes no creen en la dignidad personal y desvalorizan la vida presente creyendo en futuras reencarnaciones, el cristiano tiene "una visión en las antípodas" ya que "el valor de la persona humana es absoluto".

Se ha instaurado en una cultura del consumo que propicia y aprovecha las oportunidades para hacer negocios, sin importar cómo.
Hollywood ha contribuido a la difusión del Halloween con una serie de películas en las cuales la violencia gráfica y los asesinatos crean en el espectador un estado morboso de angustia y ansiedad. Estas películas son vistas por adultos y niños, creando en estos últimos miedo y una idea errónea de la realidad. El Halloween hoy es, sobre todo, un gran negocio. Máscaras, disfraces, dulces, maquillaje y demás artículos necesarios son un motor más que suficiente para que algunos empresarios fomenten el "consumo del terror". Se busca además favorecer la imitación de las costumbres norteamericanas.

Según wikipedia, Halloween o Noche de Brujas es una fiesta que se celebra principalmente en Estados Unidos en la noche del 31 de octubre. Tiene origen en la festividad celta del Samhain. En gran parte, es una celebración secular aunque algunos consideran que posee un trasfondo religioso. Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición a América del Norte durante la gran hambruna irlandesa de 1840.
La palabra Halloween es una derivación de la expresión inglesa All Hallows' Eve (Víspera de Todos los Santos). Se celebraba en los países anglosajones, principalmente en Canada, Estados Unidos, Irlanda y el Reino Unido. La fuerza expansiva de la cultura de EE.UU. ha hecho que Halloween se haya popularizado también en otros países occidentales. Y yo añado que, como ha ocurrido con el día de San Valentín, es puro marketing y ventas de productos relacionados con el asunto.

Las actividades típicas de Halloween son el famoso truco o trato (aquí he de matizar que es tal la ignorancia de los chavales/as que “celebran” Halloween que cuando van a tu casa y te piden les des dulces, ni siquiera saben que antes de pedir, lo que sea, deben de decir esta famosa frase) y las fiestas de disfraces, además de las hogueras, la visita de casas encantadas, las bromas, la lectura historias de miedo y el visionado películas de terror.

Halloween tiene su origen en una festividad céltica conocida como Samhain, que deriva de irlandés antiguo y significa fin del verano. Los antiguos britanos tenían una festividad similar conocida como Calan Gaeaf. En el Samhain se celebraba el final de la temporada de cosechas en la cultura celta y era considerada como el “Año Nuevo Celta”, que comenzaba con la estación oscura.

Los antiguos celtas creían que la línea que une a este mundo con el otro mundo se estrechaba con la llegada del Samhain, permitiendo a los espíritus (tanto benévolos como malévolos) pasar a través. Los ancestros familiares eran invitados y homenajeados mientras que los espíritus dañinos eran alejados. Se cree que el uso de trajes y máscaras se debe a la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos. Su propósito era adoptar la apariencia de un espíritu maligno para evitar ser dañado. En Escocia los espíritus fueron suplantados por hombres jóvenes vestidos de blanco con máscaras o la cara pintada de negro.

Dada la sociedad en que vivimos, a este paso, en alguna comunidad de propietarios decidirán que en Halloween, para ser más realistas y ceñirse a la tradición, se hará algún sacrificio animal para ofrecérselo al ayuntamiento a ver si así les bajan los impuestos. Como siempre en este tipo de cosas, se aprovecha para realizar algo de vandalismo tirando huevos a las casas, coches y otros chavales, que al día siguiente dejan un olor apestoso, además de quedar todo sucísimo.

De los disfraces y decoraciones tipo Gótico mejor no hablar, porque parecen propuestas de moda de las hijas del presidente del gobierno.

Y por último un pequeño monólogo de Buena Fuente, que aunque no es Santo de mi devoción, nunca ha venido más al caso la expresión, por lo menos tiene razón.

Hoy voy a hablar de esta, porque no decirlo, estúpida fiesta, ¿qué porque es estúpida la fiesta?, Pues porque hay que ser gilipollas para vestirse de Frankestein, para coger unos puñeteros caramelos, que normalmente suelen ser de hace siglos, o cogidos de la bandeja de caramelos del banco de la esquina, que suelen estar malísimos.
¿Y eso de truco o trato?, ¿Qué narices quiere decir el niño?, y yo que se, yo no veo sinceramente a un niño español, vestido de la momia, y pidiendo caramelos por todos sitios. Allí en América les tratan fenomenal, les dan caramelos, aguantando al niño en cuestión, sin embargo si eso ocurriera en España, el niño, sería regañado por los abuelillos con frases como “¡mecawenla!, ¡niño que susto me has dado con la puñetera careta!, ¡Sinvergüenza, voy a llamar a la policía!”. Yo sinceramente no lo veo aquí, si yo viera un niño así, yo lo mandaría a tomar por culo. Además, hay personajes televisivos que siempre han estado relacionados con Halloween, como por ejemplo Scooby-Doo, que creo que era el perro de dibujos animados más gilipollas, se asustaba por todo lo que veía, veía una mierda de sombra, y se asustaba el perro, veía una mierda de pelusa en el suelo y se asustaba también, y la pregunta es ¿a quien no tenía miedo este perro?, Además los misterios eran siempre los mismos, siempre era un tío disfrazado con una sabana, y metiéndose en una mansión para dar miedo a los visitantes, y lo cachondo es que lo solucionaban quitándole la sabana, al tío ese, o bien eso, o el tío se pegaba una leche con la pared, era siempre lo mismo, ya hasta creo que los personajes se aburrían de hacer lo mismo.
Luego hay más personajes televisivos que dan miedo ya solo por el hecho de aparecer en la tele, como pueden ser, por ejemplo: Yola Berrocal, ¿quién no se asustaría con esas 2 bolas del mundo que tiene como pechos, y por esa alegría que tiene ella siempre en su cara? Yo echaría a correr sinceramente, si viene a casa a pedir caramelos, en Halloween, yo le daría los caramelos, la tele, el sofá, cualquier cosa para que se vaya. Marújita Díaz, es lo más parecido que tenemos en España, a un Dinosaurio, y daría miedo si le preguntarás por su edad, huye si te encuentras con ella.  Carmen de Mairena, simplemente tú la oyes decir “¿truco o trato?, y te cagas en los pantalones, solo el hecho de pensarlo hasta me da miedo y todo. Estos son solo algunos ejemplos, y lo mejor de todo ¡damos más miedo nosotros que los americanos!, es que donde esté una Yola Berrocal, que se quiten todos los fantasmas, todos los Frankesteins, todos los hombres lobo, etc... Luego hay que investigar como puede ser la vida para un hombre lobo,  tiene que ser jodido convertirte en un hombre lobo cada vez que hay luna llena ¿no?, su infancia ha debido de estar marcada por algún trauma seguro, un niño no puede tener tantos pelos, ¿o si?, ya me lo imaginó la conversación con su madre:  “Lobito mio, ¿te vas a afeitar el bigote ese tan feo que tienes?”  “¿Pa’ que mama?, ¿si luego me va a volver a  crecer?”  O de Frankestein, que también debe de ser duro vivir con 2 tornillos clavados en su cabeza, con una cara verde, con dificultades al hablar, y con el mismo traje de siempre, el también debió de sufrir el pobre, los monstruos también tienen sentimientos.
Sin embargo lo mejor para mí de  Halloween, es ver sufrir a tu abuela decir esa misma palabra, para ella es imposible, siempre te va a decir “Juanluwin”, intentarlo vosotros también, para ellas es imposible, no tiene desperdicio.
Y como broche final un par de chistes que seguro se contarían en un día como hoy:

¿Qué hace un lepero vestido de vampiro conduciendo un tractor? .... intenta sembrar el miedo

Dos vampiros van volando y se cruzan. Uno le pregunta al otro:
- ¿Cómo te llamas? El otro le responde: - Vampi.- ¿Vampi qué?- Vampi Rito, y tu, ¿cómo te llamas?- Otto.- ¿Otto qué?- Otto Vampirito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario